Buenas noticias

La UE ha dado luz verde a la primera vacuna contra el virus que provoca el cáncer de útero, uno de los cánceres más habituales entre mujeres después del de mama, y que afecta a más del 16% de la población femenina. La vacuna es preventiva y podrá estar  en el mercado europeo a principios del próximo año. Es la primera vacuna frente a una enfermedad oncológica.
Ya el 29 de junio pasado, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los reconocidos internacionalmente Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC) recomendó la vacunación rutinaria de las niñas de 11-12 años con este producto, ‘‘Gardasil’,así como una vacunación de las niñas y mujeres entre los 13 y 26 años que no se hubiesen vacunado antes y a las niñas de 9 y 10 años a criterio de su médico. Los estudios han revelado que las respuestas inmunitarias desencadenadas por la vacuna son mayores en los adolescentes que en las mujeres adultas jóvenes.

En Europa el cáncer de cuello de útero es la segunda causa más común de muerte por cáncer entre mujeres jóvenes (de entre 15 y 44 años) después del cáncer de mama. Se diagnostican aproximadamente 33.500 casos de mujeres con cáncer de cuello de útero y cada año mueren 15.000 mujeres a consecuencia de ello. Esto equivale a 40 mujeres que mueren de cáncer de cuello de útero al día o a 2 cada hora.

Aupa Ahotsak

Una de las primeras noticias de este Blog fue el manifiesto que mujeres, reunidas en tono a la Plataforma Ahotsak, realizaron tras el alto al fuego de ETA. Decía yo entonces que esa forma de hacer política era la más apropiada en estos tiempos. Posteriormente han recibido apoyo de Catalunya, de Madrid y de otros foros importantes.

Ayer, el Lehendakari Ibarretxe, en elpleno de Política General,  volvió a poner a esas mujeres en lo más alto: proponiendo establecer como base de partida para el acuerdo previo los principios recogidos en el Manifiesto Ahotsak, que destacó que es «el acuerdo que mayor consenso político y territorial ha concitado hasta el momento, por lo que merece nuestro reconocimiento y felicitación, que quiero manifestar públicamente». Aprovechó este punto para invitar a los partidos a incorporar a las mujeres a sus delegaciones oficiales.

El resto del Pleno fue erdaderamente frustrante, cada partido parecía esta pensando más en las próximas elecciones que en aprovechar esta tregua y avanzar…., bueno, excepto San Gil que, haciéndo el ridículo, al más estilo “ElMundo”, volvió a hablar como si no hubiera pasado nada en estos últimos 6 meses….¿cuando pondrán estas el reloj en hora?

Afganistan “liberado”

Hace 5 años ya, el ejército americano (junto a tropas de otros países europeos), invadieron Afganistan derrocando al régimen dictatorial talibán. Uno de los motivos que más se difundió en la presa es que con ello se iba a poder liberar a las mujeres, brutalmente oprimidas, de dicho país.

5 años después el Burka que tanto se difundió en prensa en esa época, sigue vistiendo a una gran mayoría de las mujeres, sobre todo en el medio rural (únicamente en la capital se pueden ver mayor liberalización, sobre todo en los barrios de funcionarios/as y en la zona universitaria donde algunas mujeres han vuelto).

La nueva Constitución aprobada en Afganistán consagra la igualdad entre hombres y mujeres pero sólo una pequeña minoría de mujeres ha podido atisbar algo de dicho derecho. La mayoría siguen “disfrutando” de un alto grado de violencia doméstica, de matrimonios forzados, de poder ser comprada o vendida o dada en herencia y de cuantas marginaciones y falta de derechos podamos pensar…

Frente al Ministerio de la Mujer de Afganistán, la ministra Habiba Sarabi, se lamentaba hace unos meses que en la zona rural (donde vive el 80% de la población), los avances no han existido en absoluto y que es necesario hacer grandes inversiones en escuelas, educación…, algo que no disponen (eso sí, en material de guerra gastamos ingentes cantidades)

Hay que hacer mención especialmente a la etnia pasthún (la mayor en Afganistan) donde, como decía un trabajador normal “nosotros somos pasthunes y en la tradición pasthun la mujer sólo sale de su casa 2 veces: una cuando al casarse abandona la casa de su padre para ir a la de su marido y la otra cuando va a enterrarse”.

Respecto al Burka (esto me suena mucho), muchas mujeres lo defienden puesto que lo consideran una barrera protectora y así, las universitarias, que por el día van únicamente con un pañuelo, se visten con burka al volver a sus casas, no considerando ello su mayor problema. Mal síntoma que una persona se haga desaparecer para protegerse ¿no?

Revisando la historia reciente, vemos que los comunistas rusos invadieron este país durante 10 años (hasta 1989). En esos 10 años la vida de las mujeres cambió (en la capital, puesto que en zona rural no se avanzó tanto): iban con faldas hasta la rodilla, conducían, eran profesoras, funcionarias, empresarias, médicas, salían a cenar solas o acompañadas…. Sin embargo (la historia se repite muchas veces), la obsesión anticomunista de EEUU, hizo que este país apoyase a los integristas islámicos que luchaban contra los soviéticos, hasta que se retiraron del país (como ha pasado en Irán, Irak y otros paises…). Estos “muyahidin” ya comentaban en una entrevista en El Pais de la época sus intenciones al preguntarles que iban a hacer cuando entrasen en Kabul: “Violar a todas la mujeres que nos encontremos porque son comunistas y no se merecen otra cosa”. Este pensamiento en voz alta y pública hizo que millares de mujeres se refugiasen otra vez en el Burka para protegerse….y ahí seguimos.afganistan.jpg

Afganistan “liberado”

Hace 5 años ya, el ejército americano (junto a tropas de otros países europeos), invadieron Afganistan derrocando al régimen dictatorial talibán. Uno de los motivos que más se difundió en la presa es que con ello se iba a poder liberar a las mujeres, brutalmente oprimidas, de dicho país.

5 años después el Burka que tanto se difundió en prensa en esa época, sigue vistiendo a una gran mayoría de las mujeres, sobre todo en el medio rural (únicamente en la capital se pueden ver mayor liberalización, sobre todo en los barrios de funcionarios/as y en la zona universitaria donde algunas mujeres han vuelto).

La nueva Constitución aprobada en Afganistán consagra la igualdad entre hombres y mujeres pero sólo una pequeña minoría de mujeres ha podido atisbar algo de dicho derecho. La mayoría siguen “disfrutando” de un alto grado de violencia doméstica, de matrimonios forzados, de poder ser comprada o vendida o dada en herencia y de cuantas marginaciones y falta de derechos podamos pensar…

Frente al Ministerio de la Mujer de Afganistán, la ministra Habiba Sarabi, se lamentaba hace unos meses que en la zona rural (donde vive el 80% de la población), los avances no han existido en absoluto y que es necesario hacer grandes inversiones en escuelas, educación…, algo que no disponen (eso sí, en material de guerra gastamos ingentes cantidades)

Hay que hacer mención especialmente a la etnia pasthún (la mayor en Afganistan) donde, como decía un trabajador normal “nosotros somos pasthunes y en la tradición pasthun la mujer sólo sale de su casa 2 veces: una cuando al casarse abandona la casa de su padre para ir a la de su marido y la otra cuando va a enterrarse”.

Respecto al Burka (esto me suena mucho), muchas mujeres lo defienden puesto que lo consideran una barrera protectora y así, las universitarias, que por el día van únicamente con un pañuelo, se visten con burka al volver a sus casas, no considerando ello su mayor problema. Mal síntoma que una persona se haga desaparecer para protegerse ¿no?

Revisando la historia reciente, vemos que los comunistas rusos invadieron este país durante 10 años (hasta 1989). En esos 10 años la vida de las mujeres cambió (en la capital, puesto que en zona rural no se avanzó tanto): iban con faldas hasta la rodilla, conducían, eran profesoras, funcionarias, empresarias, médicas, salían a cenar solas o acompañadas…. Sin embargo (la historia se repite muchas veces), la obsesión anticomunista de EEUU, hizo que este país apoyase a los integristas islámicos que luchaban contra los soviéticos, hasta que se retiraron del país (como ha pasado en Irán, Irak y otros paises…). Estos “muyahidin” ya comentaban en una entrevista en El Pais de la época sus intenciones al preguntarles que iban a hacer cuando entrasen en Kabul: “Violar a todas la mujeres que nos encontremos porque son comunistas y no se merecen otra cosa”. Este pensamiento en voz alta y pública hizo que millares de mujeres se refugiasen otra vez en el Burka para protegerse….y ahí seguimos.afganistan.jpg

El Opio del Pueblo

Hoy es 11 de septiembre, un día especialmente doloroso

Me vienen muchas imágenes a la cabeza, tanto recientes como de parte de la historia: cardenales junto al dictador Franco, bajo palio, capellanes castrenses con discursos militaristas intensos, sacerdotes inaugurando cuarteles o bendiciendo tanques, “Dios-Patria” en los eslóganes de cuarteles, Bush hablando en nombre de Dios cuando invade países, ayatolás ofreciendo recompensas por asesinar a un periodista que ha escrito un libro o publicado unas viñetas, personas autoinmolándose en un mercado en nombre de Dios…..

Matar en nombre de Dios es algo común en nuestros días.

Ya lo decía un conocido nuestro: la religión es el opio del pueblo y para muestra, una

foto de una de las últimos genocidios realizados este mismo año.

judiotanque.jpg

Si Dios levantara la cabeza….

Por cierto, el 11-S también es una fecha importante y triste por otros sucesos: el golpe de estado apoyado por EEUU contra los chilenos, la derrota catalana que se rememora en el Día de Cataluña… creo que tampoco hay que olvidarlo.

Ah, ¿pero Repsol-YPF es española?

Alberto Montero Soler Rebelión Vista la intensidad de la respuesta diplomática del gobierno español ante el boliviano tras cada uno de los contenciosos que la empresa transnacional Repsol-YPF viene manteniendo con la justicia de aquel país, a uno rápidamente le asalta una duda básica: ¿es Repsol-YPF una empresa española? Y es que si el gobierno español está convirtiendo reiteradamente la defensa de los intereses de Repsol-YPF en Bolivia en una cuestión de estado es porque asume, en principio, dos postulados básicos. En primer lugar, que los intereses de una empresa privada en la que no posee ningún tipo de participación y de la que, por lo tanto, no espera obtener mayor beneficio que el derivado de los impuestos que pueda recaudar de la misma –siempre, claro está, que ésta no los evada hacia paraísos fiscales- merecen ser antepuestos a los de un pueblo que vive mayoritariamente en la miseria gracias, en parte, al expolio que viene sufriendo por ese tipo de empresas. Y así, lo único que demuestra un gobierno que se vanagloria de su presunta condición progresista, que se postula como abanderado de la paz y para la construcción de un nuevo orden mundial más justo, que trata de ocupar un papel relevante en la escena internacional o al que se le llena la boca de términos como justicia, solidaridad o igualdad -pero que es incapaz de aplicarlos más allá de donde pueda obtener rédito electoral- es que le preocupan más los intereses de los accionistas de Repsol-YPF que la pobreza que afecta a más del 60% de la población boliviana. Y, en segundo lugar, el gobierno español encontraría una mejor justificación para su defensa de los intereses de Repsol-YPF si esta compañía transnacional fuera de capital mayoritariamente español. En ese caso, y asumido el primer postulado, el gobierno podría al menos alegar a su favor que está defendiendo los intereses de una compañía española en el mundo, por muy cuestionable moralmente que esto pudiera resultar dadas las implicaciones del primer postulado. Pues bien, con lo que uno no puede dejar de sorprenderse es que un gobierno que, reitero, se califica a sí mismo de progresista no sólo asuma como propio el primer postulado –lo que ya en sí mismo es una profunda inconsistencia-, sino que lo haga incluso tras haber constatado cuál es el accionariado de la referida empresa transnacional.

Porque lo primero que alguien tendría que haberle comunicado al presidente del gobierno español es que Repsol-YPF es una empresa de capital mayoritariamente extranjero y que, por lo tanto, cuando estaba enviando sucesivamente a Bolivia a su ministro de Asuntos Exteriores, al secretario de Estado de dicho Ministerio o a la propia Vicepresidenta Primera lo estaba haciendo en defensa de los intereses de unos accionistas que ni siquiera iban a poder votarle y que, en en su mayoría, tampoco pagan sus impuestos en España.

¿De quién es Repsol-YPF?

Por si pudiera servir para que el gobierno español dejara de provocar vergüenza ajena a todos aquellos que no entendemos cómo pueden confundirse los intereses de una empresa transnacional con los intereses de España en el mundo (y advierto que no me estoy refiriendo con esto último a intereses económicos sino a aquellos que realmente promoverían una visión de nuestro país como un estado realmente comprometido con la solidaridad) paso a sintetizarles la composición del accionariado de la empresa en cuestión.

Así, según la

Y, por otro lado, el 51,2% del capital social de Repsol es propiedad de inversores extranjeros. La titularidad de ese capital se divide en un 17,33% que es propiedad de inversores estadounidenses, entre los que destacan las participaciones de tres grandes corporaciones financieras (Chase Nominee Ltd., Capital Group International Inc. y State Street Bank and Trust) que, en su conjunto, según el Informe Anual de Gobierno Corporativo de la compañía para el año 2005, llegaron a poseer ese año un poco más del 21% del capital social de Repsol-YPF. Y el 33,88% del capital restante estaría en manos de titulares del resto del mundo sin identificar.

Las conclusiones de Perogrullo

No hay que ser un experto economista para extraer varias conclusiones más que evidentes de los datos que la empresa transnacional pone a disposición de quien se quiera molestar en leerlos y analizarlos.

En primer lugar, y sólo teniendo en cuenta el capital de libre flotación de la empresa, ya nos encontramos con que más del 50% del mismo está en manos de inversores extranjeros. O lo que es igual, que a pesar de que su casa matriz esté ubicada en España, la empresa es de capital mayoritariamente extranjero.

En segundo lugar, hay que destacar la presencia de capital estadounidense en la compañía a través de las participaciones de las tres grandes corporaciones financieras citadas. De hecho, una de ellas, el Chase Nominee Ltd., poseía en 2005 una participación del 10,175% del capital social de Repsol-YPF, mayor, por ejemplo, que la participación directa de La Caixa.

Y, sin embargo, ¿sabe alguien que el gobierno de Estados Unidos se haya inmiscuido concretamente en el problema de Repsol-YPF en Bolivia? Aunque, bien pensado, dado que su injerencia en el país ha sido constante y generalizada a todos los ámbitos de la política y de la economía del país -y, en este sentido, no debe olvidarse que la Embajada de Estados Unidos en Bolivia es la segunda de América Latina, tras la de Colombia, en número de funcionarios estadounidenses-, tampoco necesitaban centrarse específicamente en los problemas de dicha empresa para continuar con su presión global.

En tercer lugar, si a al 51,2% del capital social en manos de titulares extranjeros le sumamos la participación estable de Pemex Repcon Lux, que era del 4,8%, tenemos ya que el 55% del capital de la empresa está fuera de control nacional.

La participación de esta última empresa en Repsol-YPF no deja de ser paradójica si se considera que, mientras México, a través de su empresa estatal del sector de hidrocarburos, tiene intereses directos en Repsol-YPF, el Estado español carece de participación directa en la misma. Con lo cual, ¿no tendría más sentido que quienes mandaran a las mayores instancias de su cuerpo diplomático a defender los intereses de Repsol-YPF en Bolivia fueran los mexicanos? Ellos sí que participan de forma directa en esa empresa, mientras que el Estado español no.

Y, por otro lado, también resulta cuando menos singular que la participación de PEMEX en Repsol-YPF se haya vehiculizado a través de una empresa filial localizada en Luxemburgo, es decir, en un paraíso fiscal cuando existe una filial de la misma con sede España, Pemex Internacional España, que, sorprendentemente, sólo posee una acción de Repsol-YPF. ¿Dónde paga Pemex Repcon Lux los impuestos derivados de las ganancias que le reporten las acciones de Repsol-YPF? ¿En Luxemburgo o en España?

Y, en cuarto lugar, sólo queda señalar que, en el mejor de los casos, el capital español o de ascendente presuntamente español en Repsol-YPF es de apenas el 44% del total. Un porcentaje en el que, por ejemplo, algo más del 15% se encuentra en manos de inversores institucionales dedicados a la especulación con sus títulos. ¿Son los intereses de estos últimos los que dice proteger el gobierno español en sus misiones diplomáticas a Bolivia? ¿O son los intereses del grupo financiero La Caixa? Porque de lo que sí tengo serias dudas es de que sean los de los tenedores minoristas españoles, pequeños ahorradores que cuentan con poco más del 14% del capital de la empresa, de forma muy desperdigada y sin capacidad de presión sobre el gobierno.

La conclusión final de lo hasta aquí expuesto es más que evidente: ni Repsol-YPF es una empresa mayoritariamente española ni sus intereses en Bolivia son coincidentes y/o convergentes con los que deberían ser los del gobierno español.

Ya va siendo hora de que alguien se dé cuenta de que cuando se privatiza una empresa, todo lo relacionado con ella deja de ser un asunto público y se convierte en un asunto de índole exclusivamente privada, como lo son sus beneficios cuando llega la hora de repartirlos.

Es más, este gobierno debería ser consciente de que el Estado no puede convertirse en un vehículo de presión sobre otros gobiernos o sobre la justicia de otros Estados. O, lo que es más grave, dado que la diplomacia española representa a este país y a sus ciudadanos ante el mundo, flaco favor les hace cuando, sumisa y servil, acude a la llamada de Repsol-YPF para que presione en su favor sobre quienes, durante décadas, han vivido oprimidos y ahora, tímidamente, sólo reclaman lo que les pertenece. Negárselo es vergonzoso e inmoral y, por favor, que no lo hagan en nuestro nombre.

Alberto Montero Soler (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y colaborador habitual de Rebelión.

Vamos a inventar, sobre Euskadi todo vale

Nueva definición de genocidio
Mikel Buesa, erigido en quinto jinete del Apocalipsis, blande sus encuestas, estudios y convicciones para amenazar con catástrofes horrorosas si la sociedad vasca alcanza el reconocimiento de su derecho a elegir en libertad su futuro.

Ayer en “Abc”,por supuesto,  protagonizaba una nueva trampa, tan evidente que ni un elefante miope caería en ella, pero trampa, al fin y al cabo.

Según Buesa, la independencia es el fin último de los abertzales (para poder decir eso hay que pensar mucho ¿no?). Y esto venía al caso para revelar que, según sus estudios y los de su amigo Paco Llera, «actualmente, mientras que hay en el País Vasco un 39 por ciento de independentistas, el 47 por ciento de la población se muestra contrario a la independencia».

Dicho esto parecería que no hay problema ¿no?, pues sí, y para eso empieza a jugar con las encuestas y el lenguaje tratando de confundir: «más inquietantes son las respuestas que han obtenido los investigadores del Euskobarómetro al indagar acerca de las actitudes que adoptarán los vascos si, en efecto, la independencia se convierte en un hecho». (¿pero no hemos dicho que solo era el 39%?, ¿entonces?).

«En esta hipótesis ­la de la secesión­ y según sean las condiciones de la independencia, hasta una cuarta parte de los vascos pensaría en abandonar su tierra». (vale, “segun” y “pensarían” no es lo mismo que “siempre” y “seguro “¿no?…ahí empieza la trampa pues)

Y sigue Mikeltxu: «puede acabar desencadenando una diáspora de dimensiones colosales que sobrepasan con mucho a la que ya ha tenido lugar durante los últimos treinta años. Así, de manera inmediata, alrededor de 125.000 personas han decidido ya marcharse si se proclama la independencia; y otras 425.000 no descartan esa opción aunque, por el momento, prefieren esperar a ver cómo se desencadenan los acontecimientos». (Sigo sin saber de donde saca las cifras tan seguro,la verdad)
Y termina con una sentencia:«la quimera independentista encierra un proyecto genocida basado en la limpieza ideológica de la población».

O sea, que si un pueblo, en referendum, decide independizarse es sinónimo de genocidio…Decidir en libertad es genocida. ¡Vaya con Buesa!. ¿¿¿Y va de sabio?????
(Entresacado de “Iritzia” de Maite Soroa. Gara, 2006-09-05)