Asesinato machista en Jerez de la Frontera, Cádiz (Biografía: Lucy Hay, la espia de los tres mosqueteros)

Hoy es el cumpleaños de Raquel G.B., ed cumplía 43 años pero no podrá celebrarlo con su hijo de 22, como hubiera deseado, en su localidad, Jerez de la Frontera (Cádiz). Ayer día 6 e abril, por la madrugada, su marido, José Antonio C., de 44 años, la asesinó brutalmente a puñaladas en su propia casa, probablemente por celos. Él fue detenido y hospitalizado por varios cortes en el cuello y brazos, produzco de un intento de suicidio.
Con esta mujer son ya 24 las asesinadas por sus compañeros o excompañeros en lo que va de año. Cuatro de ellas no contabilizadas todavía por el Ministerio, tres por estar en investigación (Fuenlabrada (Madrid), Chiclana (Cadiz) y Sotogrande (Cádiz) y otra (Nijar-Almería), no contabilizada por el Ministerio por haber sido asesinada en 2013 aunque hasta este año no se detuvo al asesino, por tal motivo la visibilizo este año.
Las muertes han sido en: 5 en Cataluña (Barcelona (3) y Tarragona (2)), 6 en Andalucía (Cadiz (3**), Málaga, Córdoba y Almería), 2 en Galicia (Lugo y Pontevedra), 1 en Com.Valenciana (Alicante), 3 en Madrid (*), 1 en el Pais Vasco (Bizkaia), 1 en Baleares (Mallorca), 1 en Melilla, 1 en Castilla y León (Valladolid) y 1 en Canarias (Tenerife)
(*) Cada * implica un caso en investigación por Ministerio o no oficiales por otras causas.
Siguiendo la campaña «UNA POR UNA» visibilizo una vez más a mujeres de los siglos anteriores al siglo XX, tan perdidas y olvidadas en la historia, una Historia que en su mayor parte está escrita por hombres e impregnada de patriarcalismo, misogomia y machismo generalizado durante tantos siglos…
Esta vez visibilizo una mujer del siglo XVII, una “femme fatal”, la mujer que inspiró a la perversa espía de “Los tres mosqueteros” Milady de Winter (gracias al blog de “Historia en femenino» que os recomiendo: http://historiaenfemenino.wordpress.com/

Lucy Hay (Londres, 1599 – 1660)

Era hija de Henry Percy, noveno conde de Northumberland, uno de los nobles más ricos de la corte isabelina, y de su esposa, Dorothy Devereux. Desde muy pequeña, Lucy se convirtió en una de las grandes estrellas de la corte, pretendida por los nobles y ensalzada por poetas y artistas, gracias a su belleza y a su afilado ingenio. En esa época su padre fue a prisión, supuestamente por haber participado en la célebre Conspiración de la Pólvora que quiso volar el Parlamento en 1605 y la relación con la corte y sus cortesanos se paralizó por ello.
Sion embargo conoció a sir James Hay, 19 años mayor que ella y viudo, noble al que Jacobo I se había traído de Escocia como uno de sus numerosos favoritos y se casaron en 1617. El rey, como premio a su favorito los convirtió en conde y condesa de Carlisle
Para mantener su lujo pronto se hicieron amigos no sólo del rey sino también de su hijo y futuro sucesor, el príncipe Carlos (posteriormente Carlos I).
Sin embargo, ya en esta época un personaje empezó a tener uan influencia principal: un noble llamado George Villiers al que el rey le concedió el título de duque de Buckingham y que fue quien era el gobernante de facto de Inglaterra
Tras ascender al trono Carlos I, envió a Buckingham a Francia, donde debía ayudar a los Hugonotes, que se hallaban asediados por el ejército real (que en realidad mandaba su homónimo frances, el cardenal Richelieu).
No se sabe como, (aunque estaba claro que a Lucy no el gustaba Buckingham, a quien veía como un rival) pero lo cierto es que Lucy acabó trabajando a las órdenes del mismísimo Richelieu, el enemigo mortal del duque. Ella y el cardenal tramaron la forma de deshacerse del molesto aristócrata, y decidieron hacerlo por medio de las intrigas amorosas.
Seguro que todos los que han leido o visto “Los Tres Mosqueteros” se acuerdan de esta intriga: En Francia reinaba Luis XIII, casado con la española Ana de Austria en 1615 pero una realción desgraciada desde el principio. Por ello quizá la reina buscó personas que la quisieran y entre ellos pudo estar el duque de Buckingham. Al parecer, Luis XIII habría regalado a su esposa un espectacular collar de diamantes que, presuntamente, Ana había regalado a Buckingham como prueba de amor.
Richelieu convenció al rey para que solicitase ver a su esposa con el consabido collar, al tiempo que despachaba a Lucy para que robase la joya a Buckingham. Parece ser que gracias a varios de sus sirvientes y de su amiga, la también célebre espía Marie de Rohan-Montbazon, duquesa de Chevreuse, la reina pudo conseguir una réplica del collar en tiempo récord, y evitar así la ira y el repudio del soberano.
Buckingham sería asesinado a puñaladas, en 1628 aun sin saber los motivos exactos.
Lucy regresó a Inglaterra y se dedicó a lo que mejor sabía hacer: conspirar contra todo, y contra todos (su esposo el conde había fallecido en 1636)
Sus intrigas le sirvieron, entre otras cosas, para salvarle la vida a su primo, Robert Devereux, tercer conde de Essex, quien iba a ser arrestado por conspirar contra el rey, y que pudo huir a tiempo gracias a la advertencia de Lucy. En 1647, la condesa unió su destino al partido puritano -también llamado presbiteriano-, que llegó a reunirse en su casa y a los que proporcionó cuantiosas sumas de dinero, llegando a empeñar joyas personales para financiar lo que desembocaría en la Guerra Civil Inglesa, la ejecución de Carlos I y la llegada al poder de Oliver Cromwell. Sin embargo, a su vez, durante las fechas previas a la guerra también se puso al servicio del rey, ejerciendo de intermediaria entre el soberano y los parlamentarios y por ello el propio Cromwell ordenó su detención en 1649, apenas dos meses después de la ejecución del rey, fue encarcelada acusada de espionaje y conspiración. Desde la cárcel Lucy conspiró todo lo que pudo contra Cromwell, aliándose con quienes apoyaban la vuelta del sucesor del Rey, el futuro Carlos II, que había huído al exilio.
Tras año y medio de cárcel, en 1650, fue liberada bajo fianza pero ya no pudo recuperar su riqueza y poderío social aunque vio como en 1658 moría Cromwell y como en 1660, se restauraba la monarquía de los Estuardo en la figura de Carlos II.
Ese mismo año moría, víctima de una apoplejía, con 61 años de edad.

SI ESTÁ SUFRIENDO VIOLENCIA DE GÉNERO O CONOCE ALGÚN CASO: el teléfono gratuito del Gobierno es el 016 (dicha llamada no queda reflejada en la factura telefónica).

Ongi etorri, bienvenido/a!

A %d blogueros les gusta esto: