Balas contra la libertad y la paz: FACUNDO-CABRAL, Asesinado.

Ayer, 9 de julio unos bastardos asesinaron a Facundo Cabral.
El filósofo es el forastero por antonomasia. ¿De qué otro artista que no sea Facundo Cabral se podría decir, con mejor acierto, que es el filósofo intuitivo y popular por antonomasia? Pero no un forastero sino un ciudadano del mundo, un cosmopolita.
Cabral iba en su furgoneta, que conducía el empresario Henry Fariña, que fue quien le había contratado, camino al aeropuerto La Aurora de la capital de Guatemala, tras haber realizado un concierto. En el sector conocido como Trébol, a tres kilómetros del aeropuerto, se produjo la emboscada: dos furgonetas se pusieron paralelas al coche de Cabral. Los dos vehículos, uno en cada lado del coche del músico, bajaron sus ventanillas y empezaron a disparar indiscriminadamente. Según un testigo:  “Lo hicieron con fusiles, según la policía, y dejaron entre 25 y 30 impactos de bala en cada lado del vehículo”. Fariña intentó escapar de las balas acelerando el coche y terminó refugiándose en un edificio de bomberos cercano donde irrumpió abruptamente. Cuando los bomberos procedieron a comprobar el estado de ambos, cuenta el periodista guatemalteco, vieron que Fariña tenía signos vitales y rápidamente fue trasladado a un hospital. Facundo Cabral, con múltiples impactos de bala en su cuerpo, había fallecido. La casualidad ha sido la que ha llevado a Cabral, que compuso la canción “QUIERO SER BOMBERO” a ir a morir a un puesto de bomberos precisamente

Hay muchas versiones de los hechos: desde que el ataque pudo obedecer a un robo. Otra versión es que los matones podrían haber ajustado cuentas con el empresario Fariña y el músico habría sido una triste víctima del tiroteo. Para su amiga y Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú (embajadora de Buena Voluntad de la Unesco, título honorífico que compartía con Cabral), y que fue al lugar de los hechos, “Es un crimen planificado desde los niveles más altos de la ultraderecha fascistoide”, “fueron a matarlo directamente”.

Biografía de una vida difícil que supo sortear con su filosofía de vida:

Cabral nació el 22 de mayo de 1937 en La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Nada más nacer él, el padre se fue del hogar. Su esposa Sara, con los 7 hijos tuvo que abandonar la casa donde vivían (del suegro). Primero vivieron en Berisso, localidad adyacente a La Plata y posteriormente emigraron hacia Tierra del Fuego, al sur de Argentina.

A los 9 años, con su madre enferma, Facundo era ya un niño de la calle casi alcohólico, y se escapó de casa. Quería llegar hasta Buenos Aires para conocer al entonces presidente argentino Juan Domingo Perón, ya que tenía la referencia de que el mandatario “le daba trabajo a los pobres”. Después de una larga travesía, transportado por diferentes personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor le dio la dirección de la Casa Rosada y al día siguiente Facundo Cabral logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y pudo llegar a conversar con él y con su esposa, Eva Duarte. En un reportaje en los años 90 confesó que Eva Perón en ese momento dijo: “Por fin alguien que pide trabajo y no limosna”. Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a la ciudad de Tandil.

Seguía siendo un niño díscolo y analfabeto y a los 14 años le encierran en un reformatorio. En esa cárcel juvenil un sacerdote jesuíta le enseñó a leer y escribir, lo puso en contacto con la literatura universal y lo impulsó a realizar sus estudios de educación primaria y secundaria, los cuales llevó a cabo en tres años, en lugar de los doce que era el período normal en Argentina. Posteriormente se escapó, probablemente con la ayuda de dicho jesuita.

Tiempo después, influenciado por Jesús, Ghandi y Krishnamurthi (a quien conoció y considera como un padre), en lo espiritual, y Whitman y Borges, en lo literario, se afincó en Mar del Plata. Allí, mientras trabajaba en un hotel, comenzó a tocar la guitarra y a cantar. Lo demás es historia conocida. En 1960 grabó su primer disco y una década después él éxito le tocó su puerta, con la canción “No soy de aquí, no soy de allá”. Con su música a cuestas, Cabral recorrió el mundo y se relacionó con personalidades, como la madre María Teresa de Calcuta a quien acompaño un tiempo en su trabajo con leprosos.

En 1994 emprendió una gira mundial, junto a Alberto Cortez, con el espectáculo “Lo Cortez no quito lo Cabral”. En 1996, la UNESCO lo declaró Mensajero Mundial de la Paz.

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En el 2007, en Lima, la CAN (comunidad Andina) le rindió homenaje por su “su trayectoria artística y su aporte a favor de la unidad latinoamericana«. El encargado de la Secretaría General de la CAN, Alfredo Fuentes Hernández, expresó: «Sus mensajes, su música y sus libros, constituyen inspiración para nuestros sueños de integración» . En las palabras de agradecimiento Facundo precisó que todo lo que hace es por “la fe que me lleva de Toronto a Quito; la nieve en Chicago donde juega el niño que le enseña al hombre lo que se ha perdido; el fuego de Bolívar; el mar de las Antillas; la mujer de Cali, y la magia de Bolivia”.

Página Web de Facundo Cabral: : http://www.facundocabral.info/

Entrada  sobre Cabral en WIKIPEDIA

SU MÚSICA:

Empezó a cantar en 1960 y en 1970, publicó su mayor éxito: No soy de aquí, ni soy de allá, que le permitió compartir escenarios con Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas y Neil Diamond, entre otros. Otras canciones con gran acogida fueron No estás deprimido, estás distraído , Vuele Bajo o Cantar sólo cantar.
Una de las frases célebres de una de sus canciones la repetía ayer el presidente ecuatoriano, Rafael Correa: “Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo”.

Os pongo dos letras que son representativas, una de ella, por supuesto, la de “No soy de aquí, ni soy de allá”.
La otra es la de “Vuele bajo”, esa canción que fue su comienzo, tras conocer a un vagabundo que le habló de Dios, de la paz…:

VUELE BAJO

No crezca mi niño,
No crezca jamás,
Los grandes al mundo,
Le hacen mucho mal.
El hombre ambiciona,
Cada día más,
Y pierde el camino,
Por querer volar.
(estribillo:).
Vuele bajo,
Porque abajo,
Está la verdad.
Esto es algo,
Que los hombres,
No aprenden jamás.
Por correr el hombre
No puede pensar,
Que ni él mismo sabe
Para donde va.
Siga siendo niño,
Y en paz dormirá,
Sin guerras,
Ni máquinas de calcular.
(estribillo).
(Prosa)
Diógenes cada vez que pasaba por el mercado
Se reía porque decía que le causaba mucha gracia
Y a la vez le hacía muy feliz
Ver cuántas cosas había en el mercado
Que él no necesitaba.
Es decir que rico no es el que más tiene,
Sino el que menos necesita.
Es decir, mano ocupada, mano perdida.
Es decir, el conquistador por cuidar su conquista,
Se convierte en esclavo de lo que conquistó,
(canto)
Dios quiera que el hombre,
Pudiera volver,
A ser niño un día
Para comprender.
Que está equivocado,
Si piensa encontrar,
Con una chequera,
La felicidad.
(estribillo).

NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ
Es la canción emblemática de Facundo Cabral pero a veces suele desconcertar escuchar, en la propia voz de Facundo, diversas versiones aunque todas con el mismo estribillo. La historia de la canción es también, como todo lo que le rodeaba, muy sencilla: «Una noche, Facundo Cabral se había presentado en Uruguay junto a Jorge Cafrune, y después de la función se fueron a tomar, un poco tristes por dejar Argentina, sin fecha fija para regresar. Comenzaba el exilio para ellos, se convirtieron en forasteros. Hacía tiempo, Jorge le había pedido a Facundo que le compusiera un tema, y la promesa no se cumplía. Esa noche, Jorge le vuelve a pedir el tema, y Facundo toma la guitarra y comienza “No soy de aquí, ni soy de allá…” La cantó entera, improvisada, de la nada. Al otro día, Jorge pide la letra, y Facundo dice, en medio de la resaca, que no recuerda nada. Por fortuna, alguien que estaba allí grabó la canción en una grabadora casera. Así se salvó del olvido un importante himno al forastero».

NO SOY DE AQUI NI SOY DE ALLÁ (Versión de Jorge Cafrune) (Fuente: página web el Alijunakai (El forastero) )

Me gusta el sol, Alicia y las palomas,
el buen cigarro y las malas señoras,
saltar paredes y abrir las ventanas,
y cuando llora una mujer.
Me gusta el vino tanto como las flores,
y los conejos, pero no los tractores,
y el pan casero y la voz de Dolores,
y el mar mojándome los pies.
No soy de aquí…, ni soy de allá,
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.
Me gusta estar tirado siempre en la arena,
en mi matungo perseguir a Manuela,
o todo el tiempo para ver las estrellas,
con la María en el trigal.
No soy de aquí…, ni soy de allá,
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.

Otra versión de Facundo Cabral – Estudio
Me gusta el mar y la mujer cuando llora
las golondrinas y las malas señoras
saltar balcones y abrir las ventanas
y las muchachas en abril
Me gusta el vino tanto como las flores
y los amantes, pero no los señores
me encanta ser amigo de los ladrones
y las canciones en francés
No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad
Me gusta estar tirado siempre en la arena
y en bicicleta perseguir a Manuela
y todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal
No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad
Una más
No soy de aquí ni soy de allá
Me gusta el vino tanto como las flores
y los conejos y los viejos pastores
el pan casero y la voz de dolores
y el mar mojándome los pies
No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad
Me gusta estar tirado siempre en la arena
o en bicicleta perseguir a Manuela
con todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal

(Esta versión la puedes escuchar en la voz del propio Facundo, en una entrevista realizada en España (1TVE):

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

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