LILITH: MUJER ENTERA (1)

Lilith es la primera mujer, una mujer que no quiso someterse, una mujer que fue capaz de perder el paraíso antes que su libertad. Lilith es la historia de  todas las mujeres, tu historia.

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Según consta en la literatura hebrea, en el Talmud, Lilith es el nombre dado a la mujer de Adán. En el ‘Alfabeto de Ben Sirah’, escrito entre el año 600 y el 1100, se habla de Lilith como la primera mujer de Adán, hecha de tierra al igual que él. Cuando ella exigió igualdad con Adán y este no quiso, Lilith se retiró a una cueva donde se encontró con demonios y dió a luz con ellos a niños demoniacos. Adán le dijo a Dios lo que había pasado y este envió 3 ángeles llamados Senoy, Sansenoy y Semangolef para traérsela de vuelta a Adán. Estos ángeles la encontraron en una cueva y la amenazaron con que, si no regresaba a Adán, morirían 100 de sus niños demoniacos cada día. Pero Lilith prefirió el castigo a vivir con Adán. Su venganza consistiría en dañar o matar a niños humanos.

No se sabe muy bien si Lilith fue creada por Dios, o simplemente estaba allí (normalmente se dice que fue creada con arcilla, igual que Adan). Adán vivía con Lilith y engendró hijos con ella. Lilith era muy hermosa y libre. Hasta el punto de que se quejó de tener que yacer con Adán siempre debajo: “Fuimos creados iguales, y debemos hacerlo en posiciones iguales”. Lilith no estaba dispuesta a someterse a Adán y éste traslada sus quejas ante Dios, quien al parecer se pone de su parte. Cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones Lilith se fue del Paraíso, Dios intenta por medio de tres de sus ángeles hacerla volver al Paraíso, pero Lilith no acepta y por ello es “maldecida”, (Además Lilith comete un segundo error que es pronunciar el nombre verdadero de dios por lo que es doblemente maldecida).Adán recibió entonces una nueva compañera, Eva, creada a partir de una de sus costillas, y por lo tanto sumisa.

El pecado del no sometimiento ha sido castigado de un modo inverosimil y verdaderamente cruel, haciéndola partícipe de todos los males.

A partir de esta narración, a Lilith se le ha considerado la reina de los súcubos (demonios femeninos), por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana, que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después. Se convierte pues en la diana de todos los males: Lilith, atormentada, convertida en demonio, asume una nueva personalidad, y afirmándose en ella, llega, por el mismo impulso que le ha hecho abandonar el Paraíso Terrenal, hasta el mismísimo Infierno. Allí, se convierte en una diablesa vengativa y feroz; que atormentada y frustrada, pugna por “hacerse notar” cada día y cada noche a través de los sueños de los humanos. Ella era el demonio que en forma de serpiente convenció a Adán y Eva para que mordieran el fruto prohibido. Caín tuvo hijos con Lilith que se convirtieron en hordas de vampiros (por esto Lilith está considerada madre mitológica de todos los vampiros)

Así pues, tenemos que Lilith se nos aparece como bella y seductora mujer, ambiguo ser a medio camino entre el humano y la bestia, ente monstruoso, diablesa, fascinante demonio hembra y espectral habitante de las sombras, generadora de seres aberrantes. Pero siempre se muestra impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio, de transgresión, de oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo. En general el mito nos la presenta muy enigmática y bastante siniestra, fatídica y perversa, indómita e impetuosa, celosa de su independencia, rotundamente atrayente, de ardientes deseos y de contundente seguridad en sí misma, que se rebela contra el rol asignado para las de su sexo, capaz de plantarle cara al mismísimo Creador si es preciso (como así hace) y de marcharse incluso del Paraíso para refugiarse finalmente en los abismos más profundos y sentar allí sus reales, también se ha ocultado para nosotros en el fondo de los siglos portando con ella su secreto. Pero también llena de frescura, espontaneidad, independencia, libertad y tal vez autenticidad; pues todo simbolismo es ambivalente y polivalente, como ya se ha señalado, cosa que los pocos elementos concretos y muy modificados de su mito a los que podemos acceder nos confirman.

Mañana os pongo la segunda parte, el mito de Llith en otras mitologías e Historias antiguas. Sigue siendo interesante porque al fin y al cabo se trata de la historia de la Mujer en los últimos tiempos.

 

¿MUJERES SOLAS?

¿MUJERES SOLAS?

En Zagreb, rx la capital de Croacia para el/la que no lo sepa todavía, asthma se ha registrado un incremento de ventas de vibradores desde que comenzó el Mundial, según el diario Vecernji list. Una vendedora explica que “sobre todo se ha vendido el modelo de silicona de color piel y tamaño medio” (Metro, 15-6-2006)

Pongámonos NO serios

Que últimamente estaba muy serio así que os dejo dos juegos para que penséis:

1.- rellena esta frase:

ESTA ORACION TIENE

……………VOCALES Y

……………CONSONANTES.

2.- ¿En qué día de la semana se produjo esta conversación?:

Cuando pasado mañana se ayer, for sale entonces el hoy estará tan distanciado del domingo como el hoy de cuando anteayer era mañana.

Buena semana!

Existió Jesús de Nazaret tal y como lo cuentan?

Fernando CONDE TORRENS | Autor del libro «Simón, prostate ópera magna»
«El Código Da Vinci» se ha convertido en un auténtico fenómeno social a nivel mundial. Aquí, ailment en Iruñea, el profesor y escritor Fernando Conde descubrió otro código, «Simón», que aparece en forma de acróstico en los evangelios y que demostraría que fueron escritos por una sola persona, por orden del emperador Constantino. La Iglesia ha guardado un silencio total sobre este asunto.
El libro titulado “Simón, ópera magna”, recoge la tesis de Fernando Conde, profesor universitario que desde hace casi 20 años se dedica a la investi-gación sobre la historia de las ideas. A su juicio, “El Código Da Vinci” refuerza la idea de que Jesús existió, pero él sostiene que es un personaje ficticio.

­«El Código Da Vinci» está generando una fuerte polémica. A su juicio, ¿qué hay de histórico y qué de inventiva en el tema religioso que aborda esta obra?

De histórico, absolutamente nada. Es una novela, ficción por completo. Dado que se han vendido millones y traducido a varios idiomas, ha sido un éxito como novela y hay que felicitar, y envidiar, al autor. Los temas que incorpora estaban escritos antes, en plan hipótesis, en plan tratado, o como ideas luminosas de alguien. Dan Brown ha tomado ideas sueltas y ha compuesto un best seller. Ese ha sido su acierto. Y si afirma que todos los documentos son auténticos, etcétera, eso no es sino una parte más de la ficción. Ha acertado como autor de una novela, pero la historicidad de su argumento no se puede tomar en serio.­

¿A qué cree que se debe el gran éxito de este libro?

Leí el libro con todo detenimiento y, por hacerlo así, no pude «meterme» en la trama. Es imposible decir por qué el mercado aúpa unos libros y rechaza casi todos los demás. Ni el mismo Dan Brown parece que tiene la receta del éxito, dado el mucho menor impacto de su siguiente libro. Eso prueba que el mercado tiene sus momentos, sus caprichos, y que es capaz de multiplicar las ventas del libro que le entra por el ojo derecho. No creo que la propaganda fuera la clave. He leído que al principio incluso el libro se defendía como uno más, pero hubo un cambio hacia el éxito, fruto de una publicidad bien dirigida. No obstante, la palabra final la tiene un mercado que resulta difícil de descifrar y conocer cómo actúa.­

En su libro «Simón, ópera magna», usted mantiene que los evangelios que hablan de Jesús fueron escritos por un único autor en el siglo IV, por encargo del emperador Constantino. ¿Hay alguien que haya rebatido esta tesis? ¿Ha dicho algo la Iglesia católica al respecto?

He tenido alguna discusión en el blog creado sobre el libro con detractores de algunos aspectos, pero ha sido más a nivel interno. Durante los meses siguientes a la edición del libro no hubo reacciones. La Iglesia guarda un total silencio, no le interesa promover la polémica en absoluto. Calla y espera que se olvide el asunto. Sólo cuando un libro crítico se convierte en best seller se ve obligada a rechazarlo, pero esa batalla ya está perdida, ya se vende a miles. No obstante, fruto de esas discusiones en el blog he modificado parte de mis afirmaciones y sigo trabajando y buscando una mejor defensa de la tesis, que sigo pensando que refleja la realidad histórica: Jesucristo no existió.­

Entonces, ¿Jesús no fue un personaje histórico, se trata de una figura inventada?

Como bien dices, fue una figura inventada. Pero hay que encontrar pruebas concluyentes de ello. Aún no han sido halladas. Y es realmente difícil, porque ha habido cientos de personas que han dedicado sus vidas a oscurecer esas pruebas, a tapar los agujeros que rodean ese oscuro hecho histórico de la historicidad de un personaje dado, Jesucristo. La ciencia avanza y los descubrimientos se suceden. Sobre la historicidad de Cristo estamos como hace cien años, no hay ganas de avanzar, sino de mantener el escenario tal y como lo dejaron Constantino, Teodosio y los llamados por sus sucesores Santos Padres de la Iglesia, algunos intelectuales de aquella época.

­¿Qué opina de la tesis de que Jesús se casó con María Magdalena y tuvo descendencia?

Primero habría que tener pruebas documentales completas de que existió y luego ya veríamos si se casó y, si lo hizo, con quién. Yo defiendo que el asunto del Evangelio de Judas, incluso el del “Código Da Vinci”, favorecen indirectamente la postura de la Iglesia. No hay mayor «prueba» de que Jesucristo fue real que la discusión de si se casó o no con la Magdalena. Dan Brown dice que sí, la Iglesia dice que no. Mientras se está discutiendo eso, ni uno ni otro se plantean que Jesucristo pudiera ser tan real como Don Quijote… Si ahora discutiéramos si la madre de Sancho Panza estaba casada o era una madre soltera, Cervantes en su tumba se carcajearía. Pues lo mismo.

­¿Ha tenido apoyos la tesis que usted mantiene en su libro? ¿Por qué ha tenido tan poco eco mediático, a pesar de la trascendencia de lo que dice?

Mi tesis convence a todo el que recelaba antes, al que ve incongruencias históricas, pero hay que entrar hasta el fondo y dedicar años al tema para tener criterio autónomo y razonar por uno mismo. Si lo que defiendo se llega a demostrar, las consecuencias deben ser tremendas. Significaría que como sociedad andamos a ciegas, que nos han engañado durante siglos. A los egipcios de la antigüedad sus sacerdotes y sus faraones los engañaron vilmente. No hay 50 dioses, como sus sacerdotes mantenían. A los griegos antiguos, Hesíodo les engañó como a chinos con las historias de los adulterios en el Olimpo. Tampoco los romanos acertaban con Júpiter y sus demás dioses. Esos engaños de que son víctimas los pueblos son un hecho histórico. ¿Cuándo se termina eso? ¿Justo con nosotros, los occidentales de a pie? Tal vez sí, tal vez no. La inercia y la historia favorecen la opción de que estemos siendo engañados. Lo estuvieron los sumerios, los acadios, los hititas, los persas, los… Todos.­

¿Ha hecho usted nuevos descubrimientos en relación a esta cuestión? ¿Sigue investigando en ello?

Sigo investigando y he captado detalles nuevos. Pero me falta bastante aún para poder decir que tengo algo irrefutable en las manos. No voy a dar detalles, imposibles de concretar en unas pocas palabras, pero sí puedo decir que se está dando un mayor acercamiento a las fuentes originales. Y eso elimina varias de las trampas establecidas por algunos de esos cientos de personajes que se han dedicado a levantar cortinas de humo.

­¿Le gustaría que algún escritor recogiera la tesis del «Código Simón» en una novela?

La verdad es que no. En todo caso, esa obra quiero escribirla yo. Me negaría en redondo. Yo no me estoy esforzando para escribir una novela, sino para saber a ciencia cierta si todo Occidente ha estado siendo engañado en sus ideas o no. Para mí, eso sigue siendo tan importante como el primer día. No hay todavía pruebas, pero hay indicios que hacen levantar la ceja izquierda. Por ejemplo, varios documentos de Qumrán se ha datado por Carbono 14 y por paleografía. Con el códice del Evangelio de Judas, la “National Geographic” se apresuró a datarlo por Carbono 14, además de por el tipo de la escritura empleada en él, que eso es la paleografía, el aspecto de tal escritura antigua. Es lo que hay que hacer para ganar credibilidad, datarlo por medios científicos, objetivos, no subjetivos, no la opinión de Fulano. Pues bien, hay dos colecciones de documentos evangélicos que la paleografía data como que son de los siglos II y III, las colecciones Bodmer y Chester Beatty, propiedades ambas de personas privadas, no de la Iglesia. Esos documentos evangélicos no han sido datados por el método del carbono 14, o al menos no se han dado a conocer los resultados. Y se echan en falta tales análisis… Esto es una muestra. Las bazas no las tienen los investigadores independientes, las bazas están en otro sitio. Eso es lo que hace tan sugerente el tema. – (Entrevista publicada en Gara, 29-5-06)

El Problema Vasco

No quiero meterme pero la Universidad de Eibar sí que sabe afrontar el problema vasco con dignidad: ha organizado un curso de striptis terapéutico para mujeres, remedy como medio para lograr una mayor autoestima. A correr que el plazo de inscripción termina el 15 de mayo!!!!!

EL TAMIFLU, DONALD RUMSFELD Y EL NEGOCIO DEL MIEDO

Bastó que Estados Unidos tocara la campana de alarma para que el mundo temblara de miedo ante la perspectiva de una pandemia. A pesar de que han transcurrido nueve años desde que el famoso virus de la gripe aviar fuera detectado en Vietnam y no llegan aún a cien las víctimas mortales. Una media pues de once fallecimientos al año… ¡en todo el mundo! Un detalle insignificante que no impidió a George Bush emprender su segunda “guerra preventiva” en poco tiempo, ambulance esta vez para luchar contra otra arma de destrucción masiva tan vaporosa como las “encontradas” en Irak: el virus H5N1. A fin de cuentas había hallado también una poderosa “arma preventiva”, un antiviral llamado Tamiflu que comercializaba la empresa suiza Roche y que en apenas unos días se convirtió en la gallina de los huevos de oro. De hecho, los ingresos por su venta pasaron de 254 millones en el 2004 a más de 1.000 millones en el 2005. Y su techo es imprevisible dada la grotesca reacción de los gobiernos occidentales con peticiones masivas del producto. La realidad, sin embargo, es que la eficacia del Tamiflu es cuestionada por gran parte de la comunidad científica. Muchos se preguntan cómo se espera que pueda servir ante un virus mutante cuando apenas alivia algunos síntomas -y no siempre- de la gripe corriente. Obviamente la respuesta al protagonismo del Tamiflu en nuestras vidas no es científica sino puramente comercial. El Tamiflu era hasta 1996 propiedad de Gilead Sciences Inc. empresa que ese año vendió la patente a los laboratorios Roche. ¿Y saben quién era entonces su presidente? Pues el actual Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, que aún hoy sigue siendo uno de sus principales accionistas. ¿Y recuerdan que pasó el año pasado? Pues que en cuanto empezó a hablarse de la gripe aviar Gilead Sciences Inc quiso recuperar el Tamiflu alegando que Roche no hacía esfuerzos suficientes por fabricarlo y comercializarlo. Y que tenía “fuerza” para lograrlo lo demuestra que ambas empresas se sentaron a “negociar” y acordaron en un tiempo récord constituir dos comités conjuntos, uno que se encargase de coordinar la fabricación mundial del fármaco y decidir sobre la autorización a terceros para fabricarlo y otro para coordinar la comercialización de las ventas estacionales en los mercados más importantes, incluido Estados Unidos. Además Roche pagó a Gilead Sciences Inc unas regalías retroactivas por valor de 62,5 millones de dólares. Y por si fuera poco la empresa norteamericana se quedó con otros 18,2 millones de dólares extra por unas ventas superiores a las contabilizadas entre 2001 y 2003. A lo que hay que añadir un dato: Roche se ha quedado con el 90% de la producción mundial de anís estrellado, árbol que crece fundamentalmente en China -aunque también se encuentra en Laos y Malasia- y que es la base del Tamiflu. El escenario, qué duda cabe, estaba completo. Sólo había que empezar a encontrar poco a poco aves contagiadas con el virus en distintos países -un ave aquí, otro par más allá- para crear alarma mundial con la ayuda de científicos y políticos poco escrupulosos o de escasa capacidad intelectual y de los grandes medios de comunicación -que como todo el mundo sabe no se caracterizan precisamente por investigar lo que publican o emiten-. ¿Y qué tiene que ver Donald Rumsfeld en todo esto? Pues absolutamente nada. Según un comunicado emitido el pasado mes de octubre por el Pentágono el actual Secretario de Estado norteamericano no intervino en las decisiones que tomó el Gobierno de sus amigos Bush -el presidente- y Cheney -el vicepresidente- sobre las medidas preventivas que había que adoptar ante la amenaza de pandemia. El comunicado afirma que se abstuvo, que no tuvo nada que ver en la decisión de la Administración estadounidense de apoyar y aconsejar el uso del Tamiflu a nivel mundial. Y nosotros le creemos. Como cuando aseguró solemnemente que en Irak había armas de destrucción masiva. Además el hecho de que su nombre aparezca unido a una vacunación masiva contra una supuesta gripe del cerdo durante la Administración de Gerald Ford en la década de los 70 -que dio como resultado más de 50 muertos a causa de los efectos secundarios- no es más que una coincidencia. Como lo es que la FDA aprobara el aspartamo a los tres meses de que Rumsfeld se incorporase al Gabinete de Ronald Reagan a pesar de que tras diez años de estudios no se había tomado ninguna decisión. Sólo alguien muy mal pensado puede plantearse que tuviera algo que ver el hecho de que poco antes de incorporarse al Gobierno norteamericano Rumsfeld fuera el presidente del laboratorio fabricante del aspartamo. Y, por supuesto, tampoco tuvo nada que ver con la compra tras el 11-S del Vistide, fármaco adquirido masivamente por el Pentágono para evitar los efectos secundarios que podía producir la vacuna de la viruela entre los soldados norteamericanos a los que se les aplicó masivamente antes de enviarlos a Irak. Que el Vistide fuera también un producto de los laboratorios Gilead Sciences Inc, creador del Tamiflu, es otra coincidencia. Así que siga usted de cerca todas las informaciones que aún van a darse sobre la gripe aviar y llene su botiquín casero de Tamiflu. Y si hay que comprar algo más, se compra. Faltaba más. Les invito a leer el excelente artículo que Antonio Muro publica sobre ello en el próximo número de la revista

Excrementos chinos

Sabías que los trenes chinos (que transportan cada año a unos 1.500 millones de pasajeros/as) generan, cheao sale cada día unas 3.000 toneladas de excrementos humanos, doctor orina y agua contaminada que (como en los trenes más viejos que recuerdas) van a parar directamente a exterior, a las vías???? ¡Eso sí es contaminación!