LA PATERNIDAD

Ante todo, prostate esta entrada la he realizado tras leer un texto que tenía por aquí guardado y qu ese titulaba “Paternidad: un rol de espectador” donde, cough en 5 páginas, decease se desarrollaba toda una teoría de cómo los hombres han sido meros espectadores de su propia paternidad. Lamentablemente no recuerdo el autor de dicho texto, así que si alguien lo sabe, que me lo ponga en un comentario por favor.
Nosotros, siendo niños y jóvenes hemos visto a nuestros padres amar, defender y proveer a nuestras madres a nosotros mismos, a nuestras hermanas y hermanos…, con todo su empeño; pero también les hemos visto maltratar a estas mismas personas de palabra u obra: les hemos visto cansados después de su jornada laboral, llegando a casa esperando tener la cena puesta en la mesa, les hemos visto enfadarse, desesperarse y salirse de sus casillas… Una violencia muchas veces sutil, aprendida y aceptada por la propia sociedad.
Esa experiencia conflictiva es dura para una niño, para un adolescente…, los modelos que más admiramos y amamos, en situaciones conflictivas. Podíamos imaginar a nuestros padres salirse de sus casillas y ser violentos, sin embargo, no podíamos imaginarlos haciendo el amor con dulzura y pasión.
Sólo cuando somos capaces, como hombres, de analizar esas situaciones conflictivas que hemos podido vivir en nuestras infancias podemos comenzar a comprender y poder empezar a anular nuestra propia violencia y machismo. De esta manera, podremos combatirlas y eliminarlas más eficazmente.
Podemos llegar incluso a entender los pocos medios, la presión social…que atenzaba a nuestros padres y, por ende, podremos incluso valorar en mayor estima aquél beso, aquel paseo extraordinario…que nos dispensaron en su día.
Como decía el texto a que hacía referencia al principio: “podemos decir que es sensato concluir que cada generación intenta transmitir a la próxima menos daños que los sufridos por ella. Puede que esto no parezca así a nivel individual, pero así ocurre a nivel general”.
¿Como debemos hacernos hombres hoy en día?. Antes nos hacíamos hombres a pedradas con la banda vecina, yendo a la mili, sufriendo físicamente, imponiendo nuestra voluntad…., desde siempre la mayor dificultad fue la de poder expresar sentimientos, mostrar cuánto nos importan las personas a las que queremos, pedir perdón, demostrar ese amor que sí que disponíamos. Todavía hoy este aspecto es una de las mayores dificultades que tienen, tenemos, los hombres. Aunque hoy cambiamos pañales, besamos a nuestros hijos/as o amigas o compañeras en público, demostramos cariño..y hasta somos capaces de llorar por una película nos queda mucho por hacer para ser capaces de demostrar esas emociones, esos sentimientos que nos invaden contínuamente. ¿Qué hombre besa todavía a su amigo a la vuelta de un gran viaje? ¿cauntas veces besamos a ese compañero, ese amigo que ha sufrido una pérdida?.., Solemos besar a una conocida, a una compañera de trabajo… y le damos la mano al amigo más preciado cuando en nuestro interior daríamos muchas veces el mayor abrazo a ese amigo, le rodearáíamos con nuestros brazos y le diríamos “te quiero” o “estoy contigo” o “cuanto me alegro de verte bien”….
Y cuando a veces te animas a besarle aunque sea por su cumpleaños…ves como ese beso es recibido con timidez o vergüenza, incluso rehusándolo por la presión social interior que hemos mamado desde que nacimos….. Incluso los padres (y madres) de hoy en día besamos más a las hijas que a los hijos…
Todas esas emociones las hemos relegado al sexo femenino. Ya no sólo podemos envidiar el hecho tan intenso que puede ser el tener un hijo en el vientre, el parirlo aunque sea con dolor,….., incluso un abrazo, un beso, un acto de afecto la relegamos a algo que nos hace ser menos hombres. ¡Qué pena!
Todo lo anterior se ve exagerado cuando, además de ser hombres nos hemos planteado el hecho de ser padres.
En ese momento es cuando cobra más importancia que nos paremos a pensar en ese sexismo que nos invade a hombres y mujeres.
El artículo al que hacía referencia hablaba de “meteoritos” se nos pueden filtrar o escapar a través de la paternidad. Citaré los que ponían y añadiré alguno más que se me ocurren en este momento. Todos ellos se resumen en lo que llama EL ROL DEL ESPECTADOR que puede generar el llamado SINDROME DE ESTORBO.
Deseamos ser padres, nos ilusionamos con ello y, cuando llega el momento, rehacemos los viejos roles de nuestros padres y abuelos, los roles de espectador, de observador:
– observamos como crece el bebé en el vientre de la compañera sin saber exactamente cómo participar (aceptamos acercar el oido a la tripa, o poner la mano cuando ella nos lo dice pero…., ¿cuantos hombres hablan con ese bebé no nacido, cuantos hombres le cantan una canción, cuántos hombres se duermen con la mano apoyada en dicho vientre?).
– Cuando nace somos capaces de asistir al parto, desde la cabecera de la camilla por supuesto, dando la mano a la madre con el fin de que ella te la apriete si es necesario, incluso animándola a que empuje a que ya falta poco, a que “venga que no es nada, animo”. Y asistimos a su nacimieno observando cómo la comadrona de turno la coge, se la da la madre que llora de emoción y nosotros nos emocionamos, sin llorar a ser posible, por supuesto. Aceptamos totalmente que ese vínculo intenso afectivo madre-hijo es el único natural, que nosotros seguimos observando.
– En estos momentos el sexismo se recrudece por ambas partes, tanto por la mujer como por el hombre. La mujer se administra como única persona capaz de entender a ese nuevo hijo (es su hijo, ella lo ha parido y ella decide) y únicamente solicita “ayuda” de su compañero, es función de la mujer y así lo hacen saber ellas mismas al hombre. Ella sabe cogerlo, cuidarlo, limpiarlo…desde el primer momento pero el hombre….”No lo cojas así, que se te caerá”, “venga dámelo que va a llorar si le sigues besando”, “que tiene que mamar, que tengo que limpiarlo, que tiene que dormir a mi pecho….” . Todo ello reforzado por otras feminas de la familia (madre, suegra, amigas… Madre no hay más que una, se dice. Y este es un refrán que utilizan, por propia experiencia, más las mujeres que los hombres. Que yo sepa, a no ser gemelos o cosas asi…espermatozoides sólo pasa uno al óvulo, es decir, padre no hay más que uno ¿no?)
– Incluso ellas pueden tener depresión postparto pero ellos…., la emoción no puede afectarles. (como mucho se dice, mientras ella sujeta al bebé, por supuesto…”mira como le mira, se le cae la baba al mirarlo”).
– Cuando crecen aparece generalemente aparece la “mamitis”, el enmadramiento (a veces se pueden “empadrar” pero coincidiréis que no sólo está peor visto sino que es infrecuente).
– Cuando termina el periodo de licencia postparto es un drama para la mujer (aunque no le esté dando pecho), el hombre sin embargo se fue a trabajar a los 4 días de nacer el bebé (bueno ahora tiene 15 días incluso), sin suponer ningún trauma (?¿?¿).
Todo ello hace que se pueda reforzar en el padre un sentimiento de estar de sobra, de ser un estorbo incluso (excepto para “traeme esto” o “hazme esto” ), un sentimiento que además es naturalemnte asumido. El “sindrome de estorbo” es un síndrome asumido por toda la sociedad en general. No genera sino simplemente tradición sexista, pero no afecciones emocionales ¿o sí?
Finalmente se convierte en excusa, “ella lo hace infinitamente mejor que yo así que…. que lo haga ella, ya haré yo otras cosas”. Y ese niño o niña duerme con las nanas de su madre, come con la cuchara que le da su madre, se lava con la esponja que sostiene su madre…y el hombre sólo de vez en cuando, cuando ella se enfada porque está estresada, “ayuda” a lo que le pide o le exige la madre. Las amigas, las abuelas, los amigos, los abuelos…reforzarán esa idea de que la madre es la encargada de cuidar a ese bebé, a ese niño, a esa niña.
Y sin embargo, ¿cuantas veces oimos a su vez quejas de las mujeres (incluso las que no son madres) criticando la poca inclusión del padre en ese cuidado infantil?
Sólo hay un momento en que esta relación se ve enriquecida: cuando somos abuelos: hemos vivido el crecimiento de nuestros hijos e hijas casi desde la barrera, al final se van de casa, ya mayores y la sensación de no haber aprovechado esa infancia de nuestro hijo nos llena de una melancolía (que no hacemos pública, por supuesto) inmensa. A muchos se cuando les abre la puerta del cielo cuando tienen un nieto o una nieta. En ese momento pueden ejercer de abuelos mimadores, de abuelos cuidadores, de abuelos besucones, paseadores, regaladores…., sin que nadie se lo eche en cara. Hasta son capaces de coger al bebé sin que nadie les diga que lo cogen mal (al menos más que a otras personas) y se lo llevan al parque de la florida o a los columpios y gozan con esa situación la mayor parte de las veces.
Sin embargo…cuando los hijos/as vienen a casa con sus nietos/as…., tampoco todo es tan idílico como aparentaba en el párrafo anterior; estos abuelos vuelven a ser observadores muchas veces (al menos si existe también al figura de la abuela): observan como los hijas e hijos suelen acudir a la abuela y siguen observando como los nietos/as acuden a sus vez a su madre en vez de a su padre por lo que están cnfundidos muchas veces de cual debe ser su papel, así que muchos abuelos se conforman con dejarse besar o con “vigilar” a sus nietos/as en los columpios y funciones similares, siendo la abuela quien los alimenta, los limpia, etc, etc, etc.)
En resumen la frustración de amar y no saber como demostrarlo o la rabia de demostrarlo y ser casi denostado por ello, ya sea por parte de otros hombres como de otras mujeres.
¿Qué podemos hacer?. Pasar al contraataque y demostrar con altavoz incluso lo orgullosos, altivos, valientes y majos si demostarmos nuestras emociones. Es una especie de “salir del armario” de los padres. Hoy muchos padres están orgullosos al pasear el cochecito del niño (aunque todavía lo hacen de una forma más “esquiva”, como con una mano, como quien pasea la bici de un niño, mientras lee el periódico ¿os habéis fijado qué forma más distinta tiene ellos de pasear el cohecito que ellas?. Es curioso). Sin embargo, poco padres puedes ver todavía jugando en los columpios con sus hijas e hijos, pocos padres ves en las “escuelas de padres y madres”, pocos padres en el médico, pocos padres cantando una nana o besando a ese bebé en el banco del parque…
Pocos padres pidiendo excedencia para cuidado de hijos/as.
Es nuestra responsabilidad, no sólo de los hombres, también de las mujeres que esto cambie para bien de ambos. (Todavía muchos hombres piensan que mostrar ese afecto y sensibilidad paternal emocionado es cosa de “blandengues o afeminados” y muchas mujeres piensan lo mismo (por no contar a las mujeres que en realidad no quieren perder ese espacio que consideran propio de ellas, sin derecho a compartir)).
Un abrazo…, y un beso

Lenguaje masculino

Transcribo el artículo completo e Javier Ortiz de su página de ayer, medic a veces me ha pasado algo similar.

“El pasado jueves me tocó presentar en Santa Cruz de Tenerife una conversación pública en la que contaba con tres personas invitadas. Dos mujeres deportistas (las hermanas Ruano, reiteradas campeonas del mundo de windsurf) y un director de cine, Juan Carlos Fresnadillo, que también está actualmente en la cresta de la ola, gracias al éxito mundial que está obteniendo su película “28 Semanas Después”.

A la hora de referirme al terceto dije: “Nuestras invitadas…”. A mi buen amigo Gervasio Guzmán le pareció mal. “Ya te me has puesto feminista…”, me reprochó. “No, Gervasio”, le respondí. “Me he puesto demócrata, sin más. Ellas son dos y él es uno. Si la mayoría es femenina, hay que partir de ese hecho”.

Hace más de veinte años, cuando sacamos el diario Liberación, tuve una polémica del mismo estilo. Había que poner título a la acción de un grupo huelguista. Era una fábrica que contaba con algo así como 140 trabajadoras manuales y con tres trabajadores de oficinas. Yo escribí: “Las trabajadoras de…” (no recuerdo cómo se llamaba la fábrica). Un compañero me dijo: “Debes poner ‘los trabajadores’. Hay tres hombres”. ¡Tres contra 140! Le respondí lo mismo que el pasado jueves: “Lo siento, pero soy demócrata. Me atengo a la relación de mayorías y minorías”.

Al acabar el acto, Gervasio volvió a la carga. «El español tiene sus reglas, y no puedes desconocerlas. Por muchas mujeres que haya, si hay un hombre, el plural es ‘los’», insistió.

Traté de explicarle que no desconozco nada; que la cuestión es que no estoy de acuerdo, y que a veces adopto determinadas actitudes para llamar la atención sobre aquello que se supone que es “natural”, sin serlo, a lo que me opongo. «El lenguaje es reflejo de las relaciones de dominación: de poderosos sobre débiles, de ricos sobre pobres, de hombres sobre mujeres… Si no lo denuncias, si no te rebelas, ayudas a perpetuarlo», le dije.

Gervasio argumentó que no tengo la más mínima posibilidad de cambiar eso. ¡Valiente razón! ¡Como si yo me creyera que estoy en condiciones de cambiar las demás cosas contra las que me rebelo!

Allá por los inicios de la década de los setenta del pasado siglo, una escritora americana –lo he contado otras veces– inició un texto escribiendo: “En los orígenes de la Historia de la mujer (y cuando digo “la mujer” incluyo, por supuesto, a los hombres)…”

Me pareció genial.

Son muchos los graciosos (e incluso las graciosas) que hacen mofa de la costumbre que tiene el lehendakari Ibarretxe de decir “los vascos y las vascas”. Admito que hay fórmulas menos cansinas y forzadas, que son igualmente útiles a los efectos y que podría utilizar. Pero respeto su esfuerzo, que alguna vez he comentado con él. Le importa un bledo que lo ridiculicen por eso. “Lo que no se nombra no existe”, dice, retomando una fórmula a la que es muy aficionada Charo, mi compañera de fatigas.

Gervasio es muy sensible a determinadas situaciones de injusticia: Primer Mundo contra Tercer Mundo, oligarcas contra trabajadores… En cambio, no parece que las relaciones de dominación que expresa el lenguaje le conmuevan demasiado.

Quizá tenga algo que ver el hecho de que es hombre y que no parece que eso le moleste nada”

El artículo original sacado de: Lenguaje masculino – Apuntes del Natural

Denuncia el maltrato, da una oportunidad a tu sonrisa.

En mi ciudad, cheap cialis tal y como comentaba hace días sobre un artículo de una psicóloga, buy la violencia de género también va por rachas: el fin de semana un hombre de 28 años agredía asu pareja, de 23, dos días antes uno de 42 , en plena calle, hacía lo mismo con su mujer, 4 días antes uno de 39 también agredía a su pareja. En menos de una semana tres episodios. Lo mismo ocurría a principios de julio que en sólo 24 horas se contaron también 3 casos de violencia machista. Rachas o efecto “propaganda”, el caso es que estos episodios tan cercanos en días constatan esa relación una vez más.

Las universitarias son las que más tardan en denunciar los malos tratos

Del Diario SUR (en ibercampus AQUÍ), sale leo la siguiente noticia que considero preocupante: “Las universitarias son las que más tardan en denunciar los malos tratos”.

Los malos tratos no respetan ni edades, buy ni nacionalidades ni posición social: hay víctimas menores de 20 años y mayores de 60, inmigrantes, madres, analfabetas y con estudios. Pero llama la atención que sea precisamente este último sector, el de las mujeres con estudios universitarios al que más le cuesta asumir que están siendo maltratadas y denunciar a su agresor.
Estos datos se extraen de los los resultados del primer semestre de 2007 del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) en Málaga presentados ayer por su coordinadora, Pilar Oriente.

Estas jóvenes -105 en este periodo- acuden a nuestro centro para buscar información y orientación, pero su complejidad de conocimientos y el rechazo absoluto a ser protagonistas de una historia como ésta hacen que tarden más en reconocerse a sí mismas como víctimas”, explicó Oriente en rueda de prensa.

En lo que va de año, más de 1.100 mujeres han sido atendidas por este organismo por cuestiones relacionadas con los malos tratos, y en la mayoría de los casos han llegado empujadas y acompañadas por amigas o conocidas que sabían la situación. De ellas, co0mo señalábamos, más de un centenar tenían estudios universitarios. Es casi el mismo número que suman las mujeres mayores de 60 años atendidas en el primer semestre de este año, también por cuestiones relacionadas con la violencia de género.

Asimismo, según oriente 43 chicas menores de 20 años demandaron servicios de este tipo y resaltó que “no sólo es un dato significativo porque años atrás gente tan joven no denunciaba este tema, sino porque muchas de ellas con 17 años ya relataban episodios constantes y habituales de malos tratos que habían comenzado entre los 14 y 15 años”.
Pilar Oriente explicó que la comparecencia de ayer tenía como objetivo realizar un llamamiento público para luchar contra la problemática justo cuando va a empezar agosto, ya que se trata de un mes en el que, tal y como reflejan las estadísticas, se incrementan los casos de violencia debido a que se intensifica la convivencia familiar. Ocurre también en Navidades, Semana Santa y puentes.

Pregúntate si sabes qué es un hombre

De la página de Grupo Hombres Gasteiz saco esta entrada que me ha parecido preciosa por adecuada y por
Es de una “Tribuba de Ros Montero en el Pais Semanal de 29-6-07: “Pregúntate si sabes qué es un hombre”:
He recibido un e-mail impresionante de un lector. Una de esas cartas que te hacen sentir que las cosas se mueven, denture que la realidad evoluciona hacia algo mejor. JMS vive en Barcelona y no me dice ni la edad que tiene ni a qué se dedica. Pero me cuenta algo mucho más íntimo y esencial: “Soy un interesado en el tema de la violencia de género”, adiposity dice, herbal | “pues me separé hace dos años en un episodio final en el que agredí a mi ex compañera y madre de mis dos hijos. Fui condenado a 38 días de trabajos en beneficio de la comunidad y a un año de alejamiento ?que ya cumplí, ambos”?. Después de aquella “durísima experiencia”, JMS decidió intentar entenderse y comenzó a buscar respuestas no sólo al origen de su “lamentable acto”, sino también “al desconcierto en que me muevo con respecto a mi papel como hombre y como padre”. No se puede expresar mejor ese sentimiento de pérdida de coordenadas vitales que parecen sufrir tantos varones actualmente.
También las mujeres hemos perdido nuestro lugar en el mundo. Es decir, a lo largo del siglo XX las mujeres empezamos a poner en cuestión nuestro papel tradicional, y al hacerlo también nos quedamos desnortadas y sin sitio, como ellos. La diferencia es que las mujeres éramos y somos más conscientes de que los estereotipos sexuales son una trampa. Una sociedad machista es una calamidad tanto para nosotras como para ellos, porque, al definir rígidamente qué debe ser un hombre y qué una mujer, nos obliga a todos a comportarnos como meras caricaturas. Pero los varones, al llevar la mejor parte, no fueron capaces de darse cuenta de todo lo que perdían con su posición de privilegio. Por eso, mientras las mujeres llevamos décadas intentando repensar nuestro papel en el mundo, escribiendo libros, organizando debates, reflexionando sobre nuestra condición y buscando nuestro nuevo espacio, los hombres en general se han limitado a quedarse paralizados como pollitos. Aterrados y confusos ante los cambios.

Siempre eché de menos la aportación masculina en este tema, su esfuerzo intelectual para intentar entenderse y entendernos, el otro lado de la reflexión en esta búsqueda colectiva de otra manera de estar en el mundo. Porque, si buscamos juntos, encontraremos antes. Por fortuna, poco a poco parece que va habiendo más y más hombres dispuestos a pensar sobre sí mismos. JMS me dice en su carta que él pertenece a un grupo que se llama Sopa de Hombres y que ya tiene tres años de antigüedad. Se reúnen un día a la semana, cada vez en casa de uno, para exponer sus experiencias personales, intercambiar opiniones y apoyarse emocionalmente. La misma mecánica que los colectivos feministas. Y no es la única iniciativa masculina de este tipo: el 17 de junio pasado, por ejemplo, se celebró en el Casal Lambda, de Barcelona, el segundo encuentro de grupos de hombres de Cataluña, organizado por AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género, www.ahige.org). El tema central fue la “asertividad masculina”, esto es, cómo conseguir que los varones sean capaces de expresar sus deseos, sus necesidades y sus sentimientos sin ser agresivos, huyendo tanto de la castración (de la represión emocional) como de la violencia.

En su espléndida carta, JMS se asombra de que el cambio social vaya tan lento. De que los jueces se muestren tan reacios a otorgar custodias compartidas para los hijos, de que se pidan tan pocos permisos de paternidad, de que parezca inconcebible que un hombre se niegue a quedarse hasta las tantas en la oficina porque tiene familia, de que haya tan poca participación masculina en el cuidado de niños, de discapacitados o de ancianos. Y lamenta que todos estos temas tengan tan poco reflejo público y no sean un debate abierto en la sociedad. “¿Dónde está el espacio de los hombres, también en el núcleo familiar, en la cosa doméstica? ¿Sabemos los hombres cuidarnos, cuidar a otros? ¿Cómo cambia el hombre para su próximo papel en esta nueva sociedad de iguales? ¿Es la paternidad equivalente a la maternidad? ¿Existen diferencias y, si es así, qué hacemos con las potencialidades diferentes de los sexos: la capacidad de engendrar, la fuerza, la agresividad, la capacidad de cuidar de?”, dice. Son cuestiones esenciales, desde luego. Pregúntate si sabes las respuestas.

Un juez de Murcia retira a una mujer la custodia de sus dos hijas por ser lesbiana

No hace dos días que escribía sobre este Juez de Murcia y hoy mismo sale esta noticia en el diario de noticias de Álava debido a que también 16 organizaciones de mujeres lo han denunciado.

Un juez de Murcia retira a una mujer la custodia de sus dos hijas por ser lesbiana. el magistrado insta a la madre a elegir entre las menores o su nueva pareja

El magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 9 de Murcia, denture Fernando Ferrín, arthritis ha otorgado provisionalmente la custodia de dos hijas a su padre porque, a su modo de ver, la relación lésbica que mantiene la madre con otra mujer “influye negativamente en la educación y crecimiento armónico” de las menores y “aumenta el riesgo” de que también sean homosexuales, en un auto en el que señala que la mujer “tendrá que elegir entre sus hijas o la nueva pareja”.

Es verdaderamente grave oir a un juez decir cosas como que un progenitor homosexual no puede darles la formación integral a la que tienen derecho, ver como aprovecha para exponer sus críticas a la ley integral contra la violencia de género, que permite los matrimonios del mismo sexo…

Ahora sólo queda esperar cuando el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) adoptará las medidas disciplinarias que considere oportunas contra este tipo de juicios personales, que no judiciales.

Noticia completa en  Diario de noticias

Un Juez que juzga: Fernando Ferrín Calamita

Dde mi amiga Maripuchi tomo esta noticia que había oído pero que ella la ha relatado ya con buena maestría así que la fusilo:

Una encuesta entre adolescentes constata la vigencia del sexismo

De Tere me llegó esta noticia que resumo:

“Llenar la nevera, medic preparar los desayunos o hacer las maletas siguen siendo tareas de las mujeres, drugs mientras que realizar pequeñas chapuzas en casa, comprar el coche o hacer la declaración de la renta son tareas que recaen en los hombres. Estos datos no son nuevos, la novedad reside en que son los hijos y las hijas quienes constatan que esa división del trabajo es la que se mantiene en sus casas”.

La encuesta se realizó a  785 adolescentes de 21 institutos distribuidos por 15 municipios del área metropolitana de Barcelona (una encuesta anónima de 106 preguntas  elaborada por Enriqueta Díaz, profesora de historia de secundaria en un instituto de Sant Cugat del Vallès).

En el 82% de las casas, es la madre la que realiza las tareas del hogar, incluso el fin de semana; la que elabora la lista de la compra; la que piensa qué se necesita y la que está pendiente (86%) de que no falte el jabón de la ducha, el papel higiénico o la fruta. Ella es también la que mayoritariamente se encarga de la compra y de la  preparación de los desayunos  (por encima del 70%, mientras que los padres lo hacen en el 19,7% de los casos si la que responde es la chica, y el 18,4% si el que contesta la encuesta es el chico). En vacaciones las progenitoras son las encargadas de organizar y preparar las maletas de toda la familia, lo que en la práctica significa que antes de salir ya acumula un cansancio extra.
A ojos de los adolescentes, los padres son los encargados de realizar las pequeñas reparaciones de fontanería o electricidad y quienes eligen el coche. La elaboración de la declaración de la renta también es tarea mayoritaria de los padres aunque en casa trabajen ambos.

Chicos y chicas tienen un sentido crítico a la hora de percibir los estereotipos, pero los siguen aplicando, y prueba de ello es que las chicas son las que mayoritariamente ayudan a sus madres en las tareas de casa. A los adolescentes, “en general, no les gusta ver lo poco que hacen sus padres en casa, incluso les produce una cierta vergüenza” pero los chicos tienen menos percepción y son menos críticos ante esa realidad, a todas luces poco igualitarias, que ellos mismos describen. “Las chicas se adaptan más a la cultura imperante, pero también son más conscientes de que la situación es discriminatoria y, por tanto, son más críticas”.
La escuela va ser fundamental también porque, como decía el filósofo George Gusdorf, “el que no se nombra no tiene nombre, no se piensa. El que no se nombra no existe´. Y las mujeres, en los libros de texto, casi ni aparecen”

EL ENLACE ORIGINAL ES ESTE: Una encuesta entre adolescentes constata la vigencia del sexismo- Lavanguardia

La violencia ¿machista?. Nada Excepcional

Tanto en Deia como en el Diario de Noticias de Álava aparece este artículo de Luis Mª Puente (profesor y pedagogo) que me dispongo a resumir.

En él se trata la violencia de género desde varios puntos de vista diferentes a los que estamos acostumbrados (¿por la moda?) a oir y resumir habitualmente. Probablemente sea un “aviso a caminantes”, denture entre los que me incluyo,. Esto se dice el día de hoy, en el que los periódicos vuelven a escupir (bajo el título de “La violencia machista se cobra la vida de otras dos mujeres”), que dos nuevas mujeres han sido asesinadas en el estado español: una de 30 años, asesinada por su marido de 29 en Murcia y otra de 47 años asesinada por su ex-pareja en Melilla, que acababa de salir de la cárcel tras cumplir una pena de dos años por malos tratos.

Estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dice, y así lo he manifestado muchas veces cuando hablo de la hipócrita “moda” de este tema, sin embargo el artículo adolece de otros puntos de vista no aclarados: no se habla del porcentaje de mujeres que se separan en esos países, no se habla del porcentaje de mujeres que en España, por no tener trabajo ni sueldo, no se separan aunque continúen recibiendo malos tratos en su casa ya que no sabrían donde ir, se habla del porcentaje de asesinatos pero no del porcentaje de malos tratos, sería un dato interesante ¿no?…entre otras cosas que se me podrian ocurrir si sigo escribiendo,per prefiero que leáis el artículo que resumo.

El título es significativo ya: “Nada excepcional”

PASADA la conmoción que recientemente produjo la cifra de las mujeres asesinadas por sus (ex) parejas en una sola semana, deseo hacer alguna precisión a las reacciones suscitadas en los medios de comunicación. Por desgracia, se insistió demasiado en la petición de más medidas represivas (cadena perpetua solicitaba un tertuliano) o, como leíamos en un editorial, se justificó la Ley de Violencia de Género: “Una norma, si se quiere, de excepción, pero llamada a hacer frente a una lacra también excepcional”. Doy por supuesto que es un sinsentido tomar como punto de referencia épocas lejanas, en las que la mujer era poco más que uno de los objetos que adornaban la casa del marido. Tengo ante mí el último informe sobre la materia del CGPJ. Según la tabla comparativa que expone en su página 35, las ligeras variaciones de las cifras, hacia arriba o hacia abajo, no apoyan que hoy estemos en una situación “que se aparte de lo ordinario” en otros momentos. Aprovecho para recordar dos datos para la reflexión.

Primero, que las cifras más altas (no más dramáticas, porque todas lo son) corresponden a los años posteriores a la entrada en vigor de la desatinada Ley. Y, segundo, que, atendiendo a los números del pasado año, a los siete casos en los que la agresora fue la mujer no se les aplicó la discriminadora norma. Y, puesto que decíamos que el drama lo contiene la muerte y no la cifra, son tan dramáticos como los ocasionados por los ochenta y un agresores.

La excepcionalidad la podríamos referir también a lo que sucede en los países de nuestro entorno; (datos aportados por el director del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, en el Congreso Internacional sobre Violencia de Género celebrado recientemente en Valencia): La tasa media europea, de mujeres asesinadas por pareja o ex pareja por cada millón de féminas, es de 5,78, mientras que la correspondiente a nuestro Estado es de 3,61, sólo mejorada por la de Suecia, 3,42. Dejando a un lado las altas tasas de países cuya fisonomía socio-cultural podemos considerar menos desarrollada que la nuestra, encontramos las siguientes cifras: Luxemburgo, 15,71; Finlandia, 10,32; Suiza, 6,57; Dinamarca, 5,85; Noruega, 5,33; Italia, 4,24; y Reino Unido, 3,77. (en otros países desarrollados: EE.UU. tiene una tasa de 8,81, Canadá alcanza el 5,27….)…..

….Interesante dato, porque parece indicar que ha llegado la hora de abandonar el análisis simple que asigna al machismo la única causa de estas muertes. Así pues, tampoco en comparación con nuestros vecinos se sostiene el carácter excepcional de la lacra que padecemos.

En todo caso, estaríamos en una situación positivamente excepcional. ¿Lo es en referencia a las muertes que se producen en otros tipos de relaciones humanas? Comparemos con otro caso tan serio, pero que la sociedad (o sea, la prensa) no considera tan alarmante, como el que nos ocupa: las relaciones laborales. Mil trescientos trabajadores, según los sindicatos (cerca de mil, según el Ministerio de Trabajo), mueren cada año en accidentes laborales.

En definitiva, …………………… es absolutamente infundado decir que vivimos una situación excepcional. Y es temerario, si con ello se justifica la existencia de una ley de excepción como esta Ley. Más que nadie, quienes deambulamos por estos derroteros deberíamos saber que las leyes de excepción, además de ser antidemocráticas, generan injusticias y no resuelven los problemas. Echo en falta estudios serios que expliquen las causas de estos comportamientos. No los espero de quienes necesitan elaborar pancartas condenatorias para justificar subvenciones. ………….. Conformarse con la simpleza de que esos hombres se rigen por el la maté porque era mía indica pereza intelectual, capacidad decimonónica de análisis, y, además, es aceptar que todo siga igual. El machismo que aún impregna las mentes de hombres y mujeres, aunque no puede ser la única explicación, algo tendrá que ver, sin duda. Que muchas de estas parejas vivan situaciones de pobreza marginal, a veces acompañada de consumo de drogas, algo tendrá también que ver. Si, como dicen las estadísticas, la mayor parte de estas muertes se produce durante el proceso de separación, que exista una ley de divorcio que concede a la mujer derecho de veto sobre la custodia compartida de los hijos, también tendrá algo que ver. Que esa misma ley lleve a la ruina económica a los hombres separados, porque todo su patrimonio se queda en la casa que sigue disfrutando la mujer, puede ser parte del problema. Que exista una Ley que da vía libre a la interposición de denuncias falsas de malos tratos, también puede ser una de las chispas incendiarias……

…..Por ejemplo, deseduca mucho que tu compañera de trabajo, que realiza tu misma labor, tenga inferior sueldo. Deseduca porque vivimos en una sociedad que valora a las personas según las cifras de su nómina. Deseduca que todos los personajes importantes que cortan el bacalao de los telediarios afeiten barba. ……. Casi tanto como que los alcaldes y concejales bidasoarras del partido del lehendakari apoyen un Alarde en el que no caben todos los ciudadanos.

VER ARTICULO COMPLETO EN Nada excepcional

Cibersexo adolescente

Portugal (noticia de un diario luso, link pero seguro que podría ser cualquier país), health estamos en un chat cualquiera. En ese momento una niña de 13-14 años ofrece hacer ciber-sexo a través de su movil o del ordenador.

No se lo dice a su novio, un amigo o amiga para hacer un pícaro juego en el que con palabras trata de excitar al otro/a, lo lanza al chat al completo con el fin de conseguir…..¡recargar el móvil!. Estas niñas consideran que el phonesexo o cibersexo no es peligroso porque no están con nadie en realidad y ofrecen hacer estriptis o masturbarse frente a la cámara del movil o de la webcam a cambio de recargas del móvil de 10€.

No hace falta decir qué peligros conlleva esta venta de sexo en esta edad y en ese medio ¿verdad?.