Dos mujeres asesinadas en una semana

Esta semana han muerto dos mujeres más, asesinadas por su pareja o ex-parejas. La primera mujer en Valdemoro (Madrid), era María José Sanz Terceño, 37 años, ocurrió el día 14 de julio, apareció desangrada en el ultramarinos que regentaba con un corte en el cuello y su expareja, de 24 años, junto a ella, que se había suicidado tras cortarse las venas. Por lo visto habían sido pareja sentimental pero ella decidió cortar la relación. Aunque había habido amenazas anteriores, según algunos conocidos, nunca habia denunciado las mismas.
La segunda mujer ha sido hoy mismo, en Torre de Claramunt (Barcelona). Se llamaba Eva G. M. de 40 años, y regentaba un bar en el mismo inmueble donde ha sido hallada con señales de violencia. La policía ha detenido hoy a Ángel F.R., de 32 años, presunto asesino y pareja sentimental de la asesinada. Como la anterior mujer asesinada, esta también estaba separada y deja dos hijos de su anterior matrimonio.

Con estas dos mujeres son ya 42 las mujeres asesinadas en lo que va de año por sus compañeros o excompañeros (algunas de ellas todavía en investigación). Siguiendo la campaña UNA POR UNA esta entrada TRES POR UNA visibiliza dos nuevas mujeres muy comprometidas, ambas nacidas el mismo año: 1820. (podéis ver otro listado en el siguiente enlace)

Susan Brownell Anthony (Adams (Massachusetts-EEUU) 1820 – 1906)


Líder del Movimiento estadounidense de los derechos civiles, quien jugó un importante papel en el movimiento de los Derechos de la Mujer en este Siglo XIX para garantizar el Derecho de Voto en los EEUU. Dirigió la lucha por el sufragio femenino viajando por decenas de países del mundo aunque falleció antes de que se adoptara la decimonovena Enmienda (26 de agosto de 1920).
Educada por su padre (maestro de escuela), Anthony se convirtió en pedagoga y ejerció la docencia hasta la edad de 30 años. Susan era “Cuáquera” liberal y reformista radical y participó desde 1848 hasta 1853 en el movimiento antialcohólico. Entre los años 1856 y 1861 asumió la causa abolicionista y trabajó en la Sociedad Antiesclavista Americana. En 1863, durante la Guerra Civil estadounidense, fundó la Liga de Mujeres Leales para luchar en favor de la emancipación de los esclavos. Finalizado el periodo de la reconstrucción posterior a la Guerra Civil, protestó contra la violencia infligida a los negros y exigió la total participación de éstos en el movimiento sufragista femenino.

La lucha de Anthony por los derechos de la mujer comenzó en 1851, cuando conoció a Elizabeth Cady Stanton. Desde 1854 hasta 1860 ambas propugnaron la reforma de las leyes discriminatorias del estado de Nueva York, pronunciando conferencias y organizando una campaña para modificar la legislación existente.
Después de la guerra, Anthony y Stanton consideraron que el objetivo primordial de su lucha debía ser conseguir el sufragio universal, por lo que en 1869 fundaron la National Woman Suffrage Association para conseguir una enmienda constitucional que otorgara a las mujeres tal derecho. Aunque la 15ª Enmienda permitió el derecho al voto de los esclavos recién liberados, las mujeres de todas las razas continuaban siendo excluidas. Entre los años 1868 y 1870 Anthony y Stanton publicaron un periódico, Revolution, en el que denunciaron las injusticias que sufrían las mujeres. Viajó a Europa en 1883, y en 1888 participó en la creación de la Asamblea Internacional de Mujeres, donde estaban representados 48 países. Dimitió a los 80 años del cargo de presidenta de la National American Woman Suffrage Association, si bien continuó participando regularmente en sus convenciones hasta su fallecimiento, ocurrido el 13 de marzo de 1906 en Rochester (Nueva York).

Concepción Arenal (El Ferrol (A Coruña)1820 – Vigo 1893)


Hija de militar liberal anti monarquia absolutista de Felipe VII (encarcelado varias veces por ello) que murió por dichas causas dejándola huérfana a los 8 años.
Primero en Cantabria y luego en Madrid, con su madre, Concepción estudia en un colegio para señoritas y en 1841 entra, contra la voluntad de su madre, como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central (actual Universidad Complutense de Madrid), vistiendo ropas masculinas, puesto que en esa época la educación universitaria estaba vedada a las mujeres. Vestida también de hombre, Concepción participó en tertulias políticas y literarias, luchando así contra lo establecido en la época para la condición femenina.
Finalmente pudo acabar la carrera y se casó en 1848, con  Fernando García Carrasco, también abogado, con el que colaboró en el periódico liberal “Iberia”, hasta la muerte de este en 1857
Viuda y sin recursos se vio forzada a vender sus posesiones en Galicia y volvió a Cantabria, donde fundó en 1859 el grupo femenino de las Conferencias de San Vicente de Paúl para ayuda de los pobres. Dos años después, en 1861, la Academia de Ciencias Morales y Políticas la premió por su memoria La beneficencia, la filantropía y la caridad. Era la primera vez que la Academia premiaba a una mujer.
También en 1863 se convierte en la primera mujer que recibe el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres y posteriormete escribió diversos libros y ensaños como “Cartas a los delincuentes” (1865), “Oda a la esclavitud” (1866), “El reo, el pueblo y el verdugo”…. En 1868, es nombrada Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres
En 1872 funda la Constructora Benéfica, una sociedad que se dedica a la construcción de casas baratas para obreros y colabora también een la organización de la Cruz Roja del Socorro, para los heridos de las guerras carlistas, poniéndose al frente de un hospital de campaña para los heridos de guerra en Miranda de Ebro.
Desde muchos lados se considera a Concepción Arenal como la cuna del feminismo en España, pues desde joven luchó por romper los cánones establecidos para la mujer, rebelándose contra la tradicional marginación del sexo femenino, y reivindicando la igualdad en todas las esferas sociales para la mujer.
Es su epitafio el lema que la acompañó durante toda su vida: “A la virtud, a una vida, a la ciencia”.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

4 comentarios en “Dos mujeres asesinadas en una semana”

  1. Unos cuantos datos mas aclaratorios, con permiso:
    Concepción Arenal fue a la Universidad vestida de hombre un año después de morir su madre en 1842.
    Su marido Fernando García Carrasco fue con ella colaborador del periódico “La Iberia”, pero él llegó a ser editorialista y redactor. Tuvieron primero una hija que murió niña, llamada también Concepción. Mas tarde murió otro de sus hijos, Ramón, y el único que le quedaba, Fernando, estudió Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Desde la muerte de su esposo vivió siempre con su hijo Fernando y con él volvió primero a Santander (creo que a Armaño, de donde era su familia paterna)a cuidar de su abuena Jesusa. También vivió en Potes en casa de un pintor (no recuerdo su nombre)
    No solo visitó cárceles de mujeres, sino también de hombres, además de hospicios y manicomios.
    Se hizo gran amiga de Juana de Vega, condesa de Espoz y Mina, y con ella acudía a las cárceles y era Juana de Vega la que leía los escritos de Concepción Arenal a las reclusas, en los que siempre especificaba y aclaraba artículos del Código Penal.
    Si fue nombrada visitadora de prisiones de mujeres en 1863 en A Coruña, pero fue ella misma la que renunció a dicho cargo dos años después, sin que estén aclarados los motivos.
    Fue una gran escritora de su tiempo, traducida a varios idiomas estando en vida, siendo tambíen muy respetada y admirada tanto en Europa como en Estados Unidos.
    También con su hijo Fernando regresó a Galicia, primero a Pontevedra y luego a Vigo, donde permaneció hasta su muerte.
    Su vida es digna de estudio y admiración, al menos la mía la tiene. Luchó siempre en contra de todas las injusticias, no solo a favor de las mujeres, sino también de los obreros y la esclavitud. Su “Oda a la Esclavitud” merece ser leída (fue premiada ya en su momento).
    Fué pionera al decir que el delincuente no nace, sino que se hace en y por la sociedad. Suya es la frase “Abrid escuelas y se cerrarán cárceles”.
    Pero hay otras dos frases de ella que dicen mejor de su lucha :
    -“Las malas leyes hallarán siempre hombres peores que ellas encargados de ejecutarlas”
    -“La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano”
    (Creo que son así)
    Lo siento, es que has hablado de alguien muy especial en estos lares….
    Besiños

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