Fotografía Histórica: Quemarse a lo bonzo. Thich Quang Duc

Hacía meses que no ponía una entrada en esta sección de fotografías históricas, a ver si puedo remediar esto y soy más asiduo, lo prometo.
En este caso os pongo una fotografía que seguramente la mayoría habréis visto alguna vez: un monje quemándose “a lo bonzo”, fotografía del 11 de junio de 1963. Como siempre, la fotografía es una simple excusa para conocer más acerca del autor, del protagonista y de la historia que corre alrededor de dicha imagen.

EL PERSONAJE y LA ACCIÓN
La persona de la foto es Thich Quang Duc, nacido en 1897. Fue un monje budista vietnamita (que también son llamados bonzos y de ahí llegará la expresión que da el título a la entrada y a este tipo de acciones de protesta) que se inmoló hasta morir en una calle muy transitada de Saigon el 11 de junio de 1963 en protesta por las persecuciones de budistas realizada por el entonces presidente Ngo Dinh Dierm.
La chispa que provocaron los dedos del monje dieron paso a una enorme llama que lo carbonizó ante la mirada atónita de los testigos y la cámara de Malcolm Browne. Sin embargo, ni el fotógrafo, ni la muchedumbre trataron de apagar el fuego, quedaron paralizados ante el pacífico monje que no movió ningún musculo de su cuerpo mientras el infierno lo devoraba. Su acto de inmolación, que fue repetido por otros monjes, fue el más recordado por esta fotografía. Finalmente, un golpe de estado derrocó y asesinó a Diệm en noviembre. La inmolación fue vista como un momento crucial dentro de la crisis vietnamita, la cual conllevó a un cambio en el régimen.
Thích Quang Duc llegó al lugar junto a una procesión que se inició en una pagoda cercana. Alrededor de 350 monjes y religiosos marcharon formados en dos grupos, precedidos por un automóvil Austin Westminster, llevando consigo pancartas escritas en vietnamita e inglés. Reclamaban contra el gobierno de Diệm y las políticas adoptadas contra los budistas, exigiendo que cumpliera con sus promesas sobre la igualdad religiosa. Aunque otro monje se había ofrecido para realizar el sacrificio, prevaleció la decisión de Thich Quang. Bajó del automóvil junto a otros dos monjes. Uno de los acompañantes puso una almohada en la calle mientras el otro abría el maletero del automóvil y sacaba un bidón de gasolina. A medida que la multitud se reunía alrededor del lugar, se sentó en la almohada adoptando la posición del loto. Después que vaciaron el contenido del bidón sobre su cabeza, Recitó las palabras «Nam Mô A Di Đà Phật» («homenaje a Buda Amitābha»), y se prendió fuego (Las últimas palabras de Thích Quảng Đức quedaron registradas en una carta que escribió antes de suicidarse: “Antes de cerrar los ojos y dirigirme hacia la figura de Buda, suplico respetuosamente al presidente Ngô Đình Diệm que tenga compasión de los habitantes de la nación y que desarrolle una igualdad religiosa que mantenga la fuerza de la patria para siempre. Llamo a los venerables, reverendos, miembros de la sangha y predicadores budistas para que se organicen y hagan sacrificios con el objetivo de proteger el budismo”).
Después de su muerte, su cuerpo fue cremado conforme a la tradición budista. Durante la cremación su corazón se mantuvo intacto, por lo que fue considerado como santo y su corazón fue trasladado al cuidado del Banco de Reserva de Vietnam como reliquia.

Estatua y corazón de Thic Quang Duc:

Este es pues el origen de la expresión “quemarse a lo bonzo”, que al revés de lo que la gente piensa no se refiere a la forma de quitarse la vida, sino al hecho de matarse como forma de protesta política.

EL FOTOGRAFO: Malcom Browne
En varios sitios web he leído que la fotografía estaba hecha por David Halberstam, sin embargo el fotógrafo fue Malcom Browne que recibió ese año el premio World Press Photo of the Year por dicha fotografía.
Esta confusión se debe probablemente a que , aunque la víspera se había hecho circular entre los periodistas que «algo importante» ocurriría al día siguiente frente a la embajada de Camboya en Saigón solo unos pocos periodistas acudieron, entre ellos David Halberstam del periódico The New York Times y Malcolm Browne, presidente de la agencia de noticias Associated Press en Saigón. (incluso algún fotógrafo se olvidó la cámara ese día, de lo que seguramente se arrepentiría toda su vida).
Ambos reporteros recibieron en 1964 el Premio Pulitzer de Reportaje Internacional por sus reportajes sobre estos hechos, uno como fotógrafo, el otro como autor de un informe sobre ello. El periodista David Halberstam escribió ese día: “Iba a ver la escena de nuevo, pero una vez fue suficiente. Las llamas venían de un ser humano; su cuerpo se marchitaba y secaba lentamente, su cabeza se ennegrecía y carbonizaba. Sentía en el aire el olor de la carne humana quemándose; los seres humanos se queman sorprendentemente rápido. Detrás de mí pude escuchar los sollozos de los vietnamitas que se reunían alrededor. Estaba demasiado horrorizado para llorar, demasiado confundido para tomar notas o hacer preguntas, demasiado desconcertado incluso para pensar… Mientras se quemaba nunca movió un músculo, nunca pronunció un sonido, su compostura contrastaba con los lamentos de las personas a su alrededor”.

Pero el verdadero autor de la fotografía fue, como comentaba, Malcom Browne.
Browne nació en 1933y se crio en Nueva York. Su madre fue una cuáquera con fervores opiniones en contra de la guerra, su padre era un católico romano y arquitecto. Su carrera como periodista comenzó cuando fue reclutado durante la Guerra de Corea y asignado a la edición de Stars and Stripes donde trabajó por dos En 1961fue nombrado corresponsal en jefe de Indochina. Después de haber ganado el Pulitzer y recibir muchas ofertas de trabajo finalmente se fue de la AP en 1965 y trabajó para la cadena ABC de televisión por alrededor de un año, pero se mostró insatisfecho por el periodismo de televisión. En 1968, se unió a The New Yopk Times, y en 1972 se convirtió en su corresponsal para Sudamérica. Antes de convertirse en un periodista Browne trabajó como químico (de lo que era Licenciado), y en 1977, se convirtió en un escritor de ciencia, y se desempeñó como editor en jefe de Discover, regresando a Times en 1985. En 1991 ha cubierto también la Guerra del Golfo. No obstante, a pesar del esperado éxito obtenido este fotógrafo no puede ocultar su arrepentimiento por no haber hecho nada por el ensimismado monje. Fue así como una valiosa vida se apagó en aras de los derechos de los budistas

Mas fotos y un video que ilustra la historia:


Video:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=NwsomcfQElY[/youtube]

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Comentarios

Excelente post, muchas gracias e impresionante historia que es esta, entiendo que no hayan podido hacer nada por la paralizante sorpresa de ver que eso ocurra, no quiero ni imaginarlo pero tambien pienso que quienes estuvieron presentes tuvieron el lujo de ver algo que es parte importante de la historia de un pais y una religion, aparte que pienso que si se prendio fuego y se le hubiera salvado la vida, hubiera tenido muchos problemas de salud agonizantes que serian peor que la misma muerte, aparte que era su voluntad el quemarse, y con ese acto de honor y valentia puso presion a un gobierno parcializado. Grande thich guang duc!

Excelente post, muchas gracias e impresionante historia que es esta, entiendo que no hayan podido hacer nada por la paralizante sorpresa de ver que eso ocurra, no quiero ni imaginarlo pero tambien pienso que quienes estuvieron presentes tuvieron el lujo de ver algo que es parte importante de la historia de un pais y una religion, aparte que pienso que si se prendio fuego y se le hubiera salvado la vida, hubiera tenido muchos problemas de salud agonizantes que serian peor que la misma muerte, aparte que era su voluntad el quemarse, y con ese acto de honor y valentia puso presion a un gobierno parcializado. Grande thich quang duc!

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