FOTOGRAFÍAS QUE HACEN HISTORIA: LA GRAN DEPRESIÓN Y LA MUJER QUE ODIABA SU FOTOGRAFÍA. (DOROTHEA LANGE)

Este año 2016 se cumplen 80 años de esta fotografía que impresiona cuando la miras más de 3 segundos seguidos, en ese instante tu cerebro, sobreactivado, trata de ponerse en el lugar de la mujer y de pensar en lo que ella pudiera estar pensando.
(Una fotografía más que se suma a las que ya se han puesto y que podéis ver con este tag: http://ibasque.com/category/fotografias-historicas/)

La mujer de la fotografía se llamaba Florence Owens Thompson (nacida en 1903) y es para siempre la imagen, el rostro, de la gran depresión de 1929 (y por generalización, de todas las depresiones presentes y futuras) , gracias a la gran fotógrafa Dorothea Lange que la tituló “Madre Migrante”.
Lange hizo varias fotografías a la mujer y sus hijos pero basta pararos a escudriñar la fotografía para ver que Lange hizo la mejor elección que podía hacer entre ellas y escogió además el mejor encuadre, la mejor expresión de ella, la mejor posición de los niños…
Cuando se hizo la fotografía sólo se sabía de su protagonista que tenía sólo 32 años y era madre de siete hijos y que estaban en un campamento provisional de California donde vivían más de 3000 personas.
Lo peor de las grandes crisis y grandes depresiones no son cuando aparecen, sino varios años después. En este caso habían pasado ya 7 años y la hambruna en muchas gentes de EEUU estaba en su apogeo, gente sin trabajo, sin comida, sin casa…., personas, que ya había consumido todos sus ahorros y recursos en esos años. En este caso, hablamos de hace 80 años, el sector agrícola (mucho más importante que hoy en día) no solo sufría la crisis en sí sino que además se multiplicaba por unas sequias importantes que habían arruinado a millones de familias que debían emigrar al zonas más urbanas para tratar de encontrar otro futuro. Cuando ahora miramos en nuestra casa, vemos esta crisis que ya lleva varios años instalada en nuestro país, cuando vemos personas que hace ya dos años o tres que han consumido sus dos años de paro y ya no les queda colchón, ni familia a la que pedir…, cuando vemos como madres acuden a los comedores sociales a pedir alimentos para sus hijos porque justo les llega para pagar los mínimos para que no les quiten las casas, cuando vemos tanta gente sin calefacción, tantos niños que van casi sin desayunar al colegio…., vemos esta cara de Florence.

DOROTHEA LANGE, la fotógrafa
Dorothea Lange realizó estas fotos en marzo de 1936, tras 7 años ya desde la Gran Depresión. Esta foto es la sexta de una serie que realizó a Florence ese día en el campamento (podéis verlas todas al final de esta entrada). En 1960 Lange lo describía así: “Vi y me acerqué a la famélica y desesperada madre como atraída por un imán. No recuerdo cómo expliqué mi presencia o mi cámara a ella, pero recuerdo que ella no me hizo preguntas. No le pedí su nombre o su historia. Ella me dijo su edad, que tenía 32 años. Me dijo que habían vivido de vegetales fríos de los alrededores y pájaros que los niños mataban. Acababa de vender las llantas de su coche para comprar alimentos. Ahí estaba sentada reposando en la tienda con sus niños abrazados a ella y parecía saber que mi fotografía podría ayudarla y entonces me ayudó. Había una cierta equidad en esto.”
Lange trabajaba haciendo fotos para Farm Security Administration (FSA), un programa del gobierno que quería reactivar el sector agrícola y que entre otras cosas convocaba a fotógrafos para que mostraran al mundo la situación en la que estaban los EEUU
La foto se publicó en 10 de marzo de 1936

LA PROTAGONISTA QUE NO QUERÍA SERLO
Cuando Lange hizo sus fotografías sólo supo su edad: 32 años, ni siquiera supo su nombre ni su historia. En 1970 se conoció la verdadera historia de la mujer que tantas portadas protagonizó:
Se llamaba Florence Owens Thompson y no era emigrante europea sino nativa de EEUU. Nacida en 1903, en el territorio de los indios de la nación Cherokee. Se casó en 1921, con 17 años de edad, con Cleo Owens y cuando estalló el CRACK, en 1931 tenía ya seis hijos y quedó viuda justo antes de nacer ese sexto hijo por lo que trabajaba en el campo durante el día y en un restaurante por las noches. Junto a sus padres, sus siete hijos y otros parientes emigraron al norte de Bakersfield en el sur del Valle de San Joaquín. En 1935, con una nueva relación, Jim Hills. tuvo a su séptimo hijo (tuvo otro más que murió sin cumplir dos años). Finalmente, años después de la Segunda Guerra Mundial, se casaría con George Thompson.

(en la foto, sosteniendo la famosa fotografía en 1976)
En marzo de 1936 iban con el coche hacia Watsonvill a trabajar en el campo. En la carretera 101, a las afueras de Nipomo se les estropeó el coche y se vieron obligados a quedarse en el campamento donde se hizo la foto para poder arreglarlo.
En 1983, con 79 años, Florence Thompson, que vivía entonces en un modesto remolque, enfermó de cáncer. Tuvieron que operarla y por la cirugía sufrió un derrame cerebral lo que le hizo entrar en un sanatorio. Tras debilitarse su hijo la llevo a su casa y posteriormente realizó una declaración pública con la esperanza de recaudar fondos suficientes para cuidar a la salud de su madre (puesto que era muy costosa para él), llegaron mas de 2000 cartas y donativos por unos 35.000 al Proyecto Cuidados Hospice que se encargó de cuidarla aunque poco después moriría

LA CONTROVERSIA.
Las fotografías generan estas controversias cuando se hacen famosas, ¿hasta donde llega la libertad de publicar las imágenes?, ¿hasta cuando? ¿hasta dónde puede modificarse una imagen o el texto y la historia que aparece en dicha imagen?
Lange, por ignorancia o no, cometió varios errores al decir que era inmigrante de origen europeo, publicar las fotos, decir que eran habitantes del campamento y sobre todo que aunque según Florence le prometió que no se publicarían, varias las fotos también se entregaron al San Francisco News que tituló “Desiguales, hambrientos, sin dinero, los trabajadores de cosecha viven en la miseria». .
La realidad es que estaban de paso, que se fueron al día siguiente, que se trataba de un campo de recogedores de guisantes que llevaban tiempo sin empleo por las lluvias… En 1970 Forence Thompson escribió una carta en el periódico local en la que mostraba desprecio por la imagen y su uso, ya que se sentía explotada, afirmando que no pudo conseguir ni un centavo de la fotógrafa, diciendo que la había mentido porque le había dicho que no vendería las fotos y que le daría una copia a ella…
Pero en la otra parte está el resultado: Las fotografías sí consiguieron un objetivo: el estado envió al campamento 20.000 libras de alimentos al campamento (aunque a Florence no le llegaron ya que se había ido de allí al día siguiente).

Las otras fotos:

Estas son las primeras cinco fotos que tomó antes de la sexta y definitiva:




Ongi etorri, bienvenido/a!

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