Historia de la masturbación. Práctica sexual saludable (y 2)

En la anterior entrada sobre “La masturbación es saludable”nos quedábamos en que hasta casi el siglo XX la masturbación se consideraba una práctica productora de daños físicos nocivos y a partir de finales del XIX y comienzos del XX (con Freud, entre otros) se descartó esa idea pero se seguía pensado en ella como portadora de perjuicios psicológicos o como síntoma de otras patologías. (ver también entrada sobre Breve historia sobre la masturbación y el onanismo)

A partir de 1950, con el informe Kinsey sobre la sexualidad, todo esto empieza a cambiar, se descubre por fin la distribución masiva de la práctica y en 1972 la American Medical Association declara que la masturbación es normal. Hay que aclarar que dicho informe estadístico, en el que se habla por primera vez que la gran mayoría de hombres y mujeres se han masturbado alguna vez, en el que se habla de una alta prevalencia de las relaciones extramatrimoniales y de la incidencia de hasta un 10% de la homosexualidad (imaginad la época en que se dijo), es criticado y vilipendiado por algunos sectores incluso científicos, con importantes acusaciones incluidos los personales. No obstante ese informe supuso una revolución en el ámbito sexual, eso no lo discute nadie, y produjo además un cambio que se manifestaría en la década de los 6o con movimientos como el “hippie”.

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En esos años 60 comienzan también a surgir movimientos feministas reivindicatorios de la sexualidad de la mujer y de sus derechos al respecto. La masturbación pasa en ellos a ocupar un lugar preponderante ya que se consideraba esencial para el logro de la autonomía sexual de la mujer.
En los años 70 se da una época de liberación sexual, (no confundir con “el destape” español y similares): Betty Dodson, representante de movimientos feministas que ensalzan la masturbación, dirigió un taller de aprendizaje de masturbación para mujeres, publicó “Liberando a la masturbación” considerando a la masturbación como una forma primaria de expresión sexual, tanto en EEUU como en Inglaterra. En sus talleres las participantes se masturbaban en grupo, se familiarizaban con el uso de vibradores, reconocían sus genitales a través del uso de espéculos, aprendían técnicas y realizaban tareas sexuales en sus casas que luego comentaban en el grupo: “Asumo mi compromiso de validar la masturbación como forma primaria de expresión sexual. El sexo para uno es un concepto erótico cuyo tiempo ha llegado. La aceptación universal de la masturbación es el próximo paso en la revolución sexual de la civilización”. (Dodson,Betty: Sex for One).
La otra figura que se recorta claramente en este panorama es la de la americana Nancy Friday que se dedicó durante muchos años a recolectar relatos de fantasías sexuales femeninas y los publicó luego en diversos volúmenes (Mi Jardín Secreto, Mujeres Arriba, Sexo varón…). Plantea que el análisis de las fantasías más comunes nos permite vislumbrar el status sexual de las mujeres en el período que se estudia: “La masturbación nos enseña que somos sexualmente activas por nosotras mismas, independientemente de cualquier otra persona; es un excelente ejercicio para aprender a separar amor y sexo; es útil para el aprendizaje de lo que nos excita, lo que nos permitirá tener mejores orgasmos y convertirnos en mejores compañeras sexuales; nos enseña la anatomía genital y nos ayuda a aceptar el resto de nuestro cuerpo; nos permite tener orgasmos más rápidos y potentes en las relaciones sexuales; nos hace mejores candidatas para la responsabilidad anticonceptiva con métodos de barrera y nos forma para la educación sexual de nuestros hijos”. (Friday, Nancy: Mujeres Arriba pp 35).

El Gran masturbador (Dalí)

La pareja de científicos Master y Johnson analizan terapeuticamente la “La respuesta sexual humana” en 1966, “El vínculo del placer” (1975) y “La sexualidad humana” (1982).
Con la llegada del SIDA y el incremento de los embarazos adolescentes la ministra de salud de Estados Unidos, Jocelyn Elders (1994), propone una actitud de enseñanza de la falta de riesgos de la masturbación como promoción de una práctica de sexo seguro (tuvo que entregar su renuncia ya que no fue bien recibida esta sugerencia): “No hablaba de enseñar cómo hacerlo; hablaba de enseñar contra las mentiras. Enseñar que si estás practicando la autoestimulación no te hará daño, enseñar que debes hacerlo en privado. Los estudios muestran que el 90 por ciento de los hombres y el 70 por ciento de las mujeres se masturba; ¿hay gente que cree realmente que si no hablan de la masturbación los adolescentes no se entregarán a ella? No creo que la gente sea tan ingenua. Nos han enseñado mitos, crecimos en medio de tabúes, y es difícil deshacerse de ellos. Enséñenle a los niños la verdad y no las mentiras que hemos abrazado. La masturbación es parte de la sexualidad humana, y es algo que debiera ser enseñado; ya es hora de que probemos con la educación.
El resto…creo que ya lo sabéis y probablemente lo hayáis experimentado así que termino la entrada; la masturbación es ciertamente una actividad sexual saludable, es una manera de disfrutar el propio cuerpo y procurarse placer sexual, es útil también para la sintonía de las preferencias sexuales, para tener luego la alternativa de compartir esta información con una pareja sexual para enriquecer la relación. La masturbación es admitida hoy en día en todos los estudios científicos como una práctica que ha realizado entre el 94 y 97% de los hombres y entre el 90 y 98% de las mujeres. La masturbación mutua, (dos personas masturbándose frente a frente), puede ser también excitante y es una gran alternativa al coito sin riesgos de embarazo o de contagio de enfermedades sexualmente transmisibles.

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Y para terminar, un chiste muy bueno sobre el tema:
Entra el papá en la habitacion de Jaimito y lo pesca ejercitando una de las actividades tipicas del muchacho, o sea,haciéndose una “paja”. El padre, que es un moralista, le dice:
– Jaimito, si continuas haciendo esto, te vas a quedar ciego.
Y Jaimito responde:
– Papa, puedo seguir solo hasta que necesite gafas ?
Por cierto hay incluso, en españoluna we que se denomina “comomasturbarse.com” donde se enseñan e ilustran las técnicas tanto femeninas cmo masculinas, se da un paseo por los aparatos genitales de ambos sexos, se habla del orgasmo, del punto “G” (esto para otra entrada), de la masturbación infantil, de su incidencia….

Otra buena fuente con historia y muy bien documentada: Ensayo sobre la masturbación
Salud. Por cierto, yo uso gafas, será que….

En la siguiente imagen, un libro francés titulado “las fatales consecuencias de la masturbación”, de 1884

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

2 comentarios en “Historia de la masturbación. Práctica sexual saludable (y 2)”

  1. Si desde los 2 años te están diciendo que masturbarte es horrible….sólo había dos opciones: no hacerlo (perdiendo algo bueno de la vida) o hacerlo con un miedo increible a ser juzgado, a ser pillado, a enfermar….menos mal que de jóvenes, de adolescentes, somos un poco hedonistas y valientes y lo hacíamos a pesar de todo. Con esas “practicas de riesgo”, descubrimos que no, que no se caía el pene al hacerlo, o que no te salían verrugas en el pubis o las manos. Es más veías tu sexo con más cariño. eso sí, no se lo contabas a nadie, por si acaso.

  2. El librito francés es espeluznante. Pero, ¿la gente se lo creía? ¿No se daban cuenta de que la práctica contradecía a la teoría? Pobrecillos, qué cargo de conciencia y qué terror cada vez que inevitablemente se masturbaran. Muy buenas estas entradas.

Ongi etorri, bienvenido/a!