Los sueños de José, el carpintero

Leía un libro de Paulo Coelho y dí con algo de lo que varias veces he hablado en este blog, esta bitácora personal que algunos desagradables pretenden estropear con sus críticas destructivas, insultos y hasta amenazas: los sueños.

No me refiero a los sueños esos en que sueñas que vuelas o que estás en un sitio extraño o con una persona desconocida, quizá tú mismo, o que llevas un hacha clavada en la cabeza y paseas de esa forma por la vida puesto que sabes que si te la quitas morirás desangrado…

Hablo de esos sueños en que alguien importante, con o sin forma, te habla, te dice o aconseja qué camino has de seguir y…., le haces caso a pesar de todo.

Coelho decía que en la Biblia sólo 5 veces aparece la palabra “sueño” y en 4 de ellas se refiere al padre putativo de Jesús (ya la palabra putativo e incluso sus siglas “PP” me producen un poco de inquietud pero…)

¿Cuántas veces se habla de José en los Nuevos Testamentos? Haced una búsqueda y os quedaréis pasmados. Alguien que hace lo que él hizo y lo poco reconocido que está…

José tenía una mujer joven, María, que se quedó embarazada sin su intermediación. A cualquier hombre de la época eso le habría resultado un poco escandaloso por lo menos y probablemente la habría abandonado por ello y.., vete a saber que hubieran hecho con ella.

Pero José tuvo un sueño, y en ese sueño un ángel le dijo que confiara en María, que no la abandonase…y José cumplió su sueño.

Luego, teniendo la vida resulta como carpintero, tuvo otro sueño, y ese ángel le dijo que lo abandonara todo y fuera  a Belén. Y José no lo dudó, hizo caso a su sueño, dejó todo atrás y se encaminó a esa ciudad dejando todo atrás. Siguiendo un sueño.

Más tarde, en otro sueño, el ángel le dijo que volviera a Egipto dejando una vez más la vida que tanto le había costado rehacer en Belén. Y una vez más José confió en el ángel, en su sueño y volvió a empezar de cero.

La importancia de José es increiblemente silenciada por la importancia que han de crear su esposa, María, y su hijo, Jesús.

A esos sueños me refiero, a aquellos que hacen que tu vida cambie por completo y para siempre, a esos sueños donde las consecuencias no tiene vuelta atrás ni falta que te hacen

¿José alguna vez se arrepintió de hacer caso a sus sueños? No lo creo.

¿Y nosotros?, ¿y tú? ¿Cuántas veces hemos hecho caso  sueños de este estilo? ¿cuántas veces nos hemos arriesgado?

¿CUántas veces has vivido tus sueños con esa intensidad?

Aunque sea una sola vez en tu vida, sueña y haz realidad tu sueño. Tu ángel te lo dirá una y mil veces hasta que le escuches y tu vida tendrá, entonces, un sentido real.

Todos somos un poco San José ¿no es verdad?

Sed felices, tened sueños bonitos …y cumplirlos.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

3 comentarios en “Los sueños de José, el carpintero”

  1. Por supuesto que debemos siempre tener en cuenta nuestros sueños, en muchos casos nos orientan para seguir el camino justo.
    Lo bueno es saber distinguir entre los sueños bobos y los que benefician nuestro espíritu y corazón.
    San José, un hombre justo,de fe, bondadoso y guardián de su familia. Creo que en el mundo hay muchos como él.

  2. Hola Abi, encantado de verte por aquí y me alegro muchísimo de que esta entrada te haya recordado ese sueño que has de escribir.
    Yo ese sueño lo tuve hace mucho años pero lo recuerdo todavía perfectamente.
    Juan

  3. Siempre he soñado mucho, pero sólo recuerdo un sueño de la clase que describes. Todavía no lo he escrito y hasta me había olvidado de él hasta que leí este post tuyo.

    Veré de escribirlo pronto y de econtrar el camino para hacerlo realidad.

    Gracias!

Ongi etorri, bienvenido/a!