Mujeres (3)

Tercera entrega de ese listado de mujeres famosas que han hecho historia pero que la historia no las ha tratado nada. En esta entrega pongo a una poeta que una amiga bloguera me ha hecho llegar y a otras tres grandes de la ciencia.

(recuerdo:: si alguno, si alguna, saben de más mujeres importantes en la historia, que vaya enviándome un pequeño resumen como estos que publico vale?. (al menos la fecha y lugar de nacimiento y la fecha de su muerte, y algún hecho relevante por lo que sabemos que son parte de la historia. Me podéis enviar los datos a: ibasque@ibasque.com. Gracias. Sigo con mujeres importantes en la historia de la Ciencias físicas:

Marina Tsvetaeva (Moscú 1892-1941). Poeta. Estudia piano y a los 14 años ya se interesa por la poesía de los románticos alemanes y franceses. En 1910 publica su primer libro de poemas Album de la tarde y abandona la escuela antes de terminar los estudios. En 1912 publica su segundo libro La lampara maravillosa, dedicado a su marido. Más tarde publica De dos libros (1913), Poemas de juventud (1915), publicado póstumamente en 1976. En Historia de una dedicatoria (1916) y Poemas de Moscú (1916) describe su mutuo enamoramiento con el también poeta Osip Mandelstam. De 1917 a 1922 escribe seis piezas de teatro y tres libros de poemas Versti II, El campo de los cisnes y Oficio. A partir de 1918 vive separada 5 años de su esposo, los cuales describe en sus diarios Signos terrenales (1919).
En 1922 viaja a Berlín tras conocer que su marido estudia en Praga adónde ha huido tras la derrota del ejército blanco. Publica en esta ciudad Versti I que había escrito 5 años antes, La doncella del zar, Poemas a Blok, El fin de Casanova y el poema Despedida. Otras obras: Cables, El poeta, Poema de la montaña (1924), El poema del fin (1924), Borrasca, Fortuna , Una aventura, Fénix, Epos y Lírica en la Rusia de hoy, también escribe prosas autobiográficas (Madre y música, Los cuentos de la madre, El diablo, Las Kirilovnas, Inauguración de museo, La corona de laurel, El museo Alejandro III. Desde París, en 1939 vuelve a la URSS donde su hermana Anastasia está en un campo de trabajo y su marido y su hija viven bajo vigilancia cerca de Moscú. Marina vive de traducciones y del apoyo de algunos amigos como Anna Akhmatova y Boris Pasternak. En 1941 en plena invasión nazi y después de que su marido fuera fusilado y su hijo enviado a trabajar en un campo de minas, Marina Tsivietaieva es evacuada a Yelabuga, donde el 31 de agosto se suicida ahorcándose. Su poesía no concede al lector respiro alguno, su escritura no admite presuposiciones, ante un objeto artístico basado siempre en la realidad, pero que no deja en pie la más mínima creencia en la aceptabilidad de este mundo. Su ruptura, tanto por su visión como por su estilo, es algo único en la poesía rusa hasta hoy.

Marcet, Jane Gran Bretaña, 1769-1858 En un principio tenía intereses artísticos, pero se volcó hacia la ciencia tras su matrimonio con Alexander Marcet, un médico que no ejercía y se dedicaba al estudio de las ciencias. La primera obra que publicó Jane Marcet fue Conversations on Chemistry. In Which The Elements of That Science Are Familiarly Explained and Illustrated by Experiments and Plates y rápidamente se convirtió en un éxito, llegando a alcanzar varias reediciones. En el prefacio Jane Marcet cuenta cómo surgió la idea de escribir esa obra. La primera vez asistió a una conferencia científico-experimental de las que organizaba la Royal Institution advirtió que le resultaba difícil seguir la argumentación del conferenciante, pues éste había presentado sus experimentos muy rápidamente. Pero, tras repetir los experimentos lentamente, y comentarlos, se dio cuenta de que, en la siguiente ocasión en que asistió a una conferencia de ese tipo, se hallaba en franca ventaja con respecto al resto de la audiencia. También publicó Conversations on Natural Philosophy, que rápidamente llegó a la cuarta edición, y Conversations on Vegetable Phisiology; Comprehending the Elements of Botany, with Their Application to Agriculture, en dos volúmenes. Jane Marcet aseguraba a sus lectores que no pretendía ser una científica original, ni buscar “conocimiento profundo que pudiera ser considerado por algunos impropio de los propósitos comunes de su sexo”. Sin embargo, es sabido que influyó enormemente en sus contemporáneos. Por ejemplo, el gran físico y químico inglés, M. Faraday cuenta que fue la lectura de la primera obra de J. Marcet la que le introdujo en la electroquímica y le hizo darse cuenta de que las fuerzas eléctricas, por las que ya se sentía interesado, eran fundamentales a la hora de regular el cambio químico.

Germaine, Sophie Francia, 1776-1831 Germain escribió sus observaciones a Lagrange bajo el pseudónimo de “Señor Le Blanc”. Para evitarle el contacto con las calles del París revolucionario sus padres procuraron mantenerla aislada por lo que se dedicó a leer los libros de la biblioteca paterna. Cuando en 1794 se abrió la Ecole Polytechnic de París, ideada para preparar matemáticos y científicos que sirvieran al país, Sophie no pudo asistir a sus clases, pues no se permitía el acceso a las mujeres; pero se las arregló para conseguir las clases de los profesores y se sintió especialmente interesada por las que impartía Lagrange sobre análisis. Siguiendo la práctica recién aceptada desde la Revolución Francesa, Germain escribió sus observaciones a Lagrange bajo el pseudónimo de “Señor Le Blanc”. Lagrange se sintió impresionado, y quiso conocer al autor. Al descubrir su verda- dera identidad, Lagrange se quedó sorprendidísimo, pero la ayudó enormemente, animándola a proseguir su trabajo y presentándole a todos los científicos franceses. Tras leer las Disquisitiones arithmeticae de Gauss, Sophie comenzó una correspondencia con él, también bajo el pseudónimo de “Le Blanc”. Las primeras investigaciones de Sophie Germaine versaron sobre la teoría de números. Poco después la Academie ofreció un premio para quien proporcionara una teoría matemática para las vibraciones de las superficies elásticas y pudiera poner en relación teoría y resultados experimentales. Sophie presentó tres memorias (en 1811, 1813 y 1815) obteniendo el premio esta última vez, aunque sus trabajos sobre superficies elásticas no concluyeron ahí y siguió publicando sus trabajos sobre esta cuestión hasta su muerte, sobrevenida a los 55 años de edad, debida a un cáncer de mama.

Byron, Ada Augusta, Condesa de Lovelace Inglaterra, 1815-1852 Su padre, el famoso poeta Lord Byron, se marchó de Inglaterra tres meses después del nacimiento de Ada y nunca más se volvieron a ver. Su madre insistió en que recibiera una buena educación en ciencias y música (nada de poesía ni literatura para que no siguiera los pasos de su padre). En 1833 conoció a Charles Babbage, quien le mostró su “Ingenio analítico”, una especie de ordenador o máquina de calcular, aún sin terminar, con la que quedó muy impresionada. Tras su matrimonio (en 1835) y tres hijos, volvió al estudio de las matemáticas, en especial, a la máquina de Babbage. En 1843 publicó una traducción de Notions sur la machine analytique de Charles Babbage a la que le añadió unas Notas, en las que, según el propio Babbage, no sólo ideó y seleccionó las ilustraciones, la solución algebraica de diversos problemas, e incluso le indicó un grave error que había cometido. Estas Notas ocupan tres veces la extensión de la memoria original y en ellas explicaba cómo programar el ingenio y proporcionó lo que muchos consideran el primer programa de ordenador. Aunque intentó seguir trabajando en matemáticas su vida tomó un rumbo diferente lleno de escándalos (era conocida su afición al juego, al vino y al opio), muriendo finalmente, arruinada y de cáncer.

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Pais Vasco - Juan

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