Nueva (vieja) enfermedad mental: “Fobia a envejecer”

Aurora Guerra, jefa de dermatologia del Hospital 12 de Octubre de Madrid está muy acostumbrada a ver pieles con problemas y el otro día hablaba de esta nueva enferemedad mental que ubica en las mujeres de entre 50 y 60 años  que han tomado el sol la mayor incidencia de la enfermedad.  Esta fobia a envejecer se manifiesta de muchísimas formas y una de las más visibles es la fobia por mantener una piel morena y lisa a consta de todo: son miles los euros que anualmente, y sin que ello signifique que funconen, nos gastamos en potingues para “rejuvenecer” nuestra piel. Son cientos las horas que, en cuanto sale un rayo de sol nos ponemos a que éste nos de el máximo para que se nos quede la piel cuanto más negra mejor (eso sin contar los potingues para colorearlas..que ya me gustaría saber si tienen alguna contraindicación a largo plazo).

Llega marzo y ves a muchas personas (mujeres en su gran mayoria) “cara al sol”, con cremas bronceadoras, con espejos direccionales, pasando horas y horas que se pierden de lectura, de juego, de charla, de….

¿Y en el verano?. Alguna vez me ha pasado y he sentido una especie de ridículo que finalmente se convierte en “¡pero serán gilipoyas!” con el fin de que mi ego no se resienta: yo voy a la playa con mi sillita playera o mi toalla…. Pongo la sillita o la esterilla mirando al mar para disfrutar del mismo…, incluso, si me he acordado, planto la sombrilla, y disfruto con una revista, o un libro o un períodico, mirando al horizonte,  a los/las bañistas, los barcos… de repente miro a mi alrededor y veo decenas de sillas, toallas, esterillas…orientadas en paralelo a la playa y me pregunto “¿qué habrá en ese otro lado que parece tan interesante?”, y dejo de mirar al mar y me concentro a mirar hacia ese otro lado…¡nada!, ¡joder que no veo nada raro!. Hasta que al final lo entiendo….el sol apunta esa mañana por el este, claro, y la playa está orientada casi al sur….. Decenas de mujeres miarndo al sol, sin sombrilla, con las extremidades separadas del cuerpo para ofrecer más carne a “Lorenzo”, muchas ya negras como beduinas, otras blancas, algunas rojas ya…pero todas con la misma adoración por el astro sol. Y luego, en la cafetería de la tarde, compitiendo a ver quien está más negra….

Esta enfermedad, se acrecienta en las mujeres (sober todo) entre los 35-38 años (quizá más aún en las postrimerías de la “crisis de los 40”) y puede no decaer hasta los 70 incluso…. Muchas veces la mejor forma de salir del pozo es en encuentro con nuevas parejas, con nuevas amigas o amigos….

Como decía la dermatóloga: “Una morenita de hoy será una veijita arrugada del mañana”. Ojo con el sol amigas, también las pieles blancas son dignas de acariciar, muchas veces incuso más suaves.

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Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

4 comentarios en “Nueva (vieja) enfermedad mental: “Fobia a envejecer””

  1. tengo un texto en mi página”novoyatirarlatoalla.blogdiario.com” que se llama
    USEN PROTECCIÓN SOLAR y que viene al pelo de este tuyo…dice así(aunque en mi página está con música,muy chulo….)
    Señores y señoras usen protector solar. Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.

    Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:

    Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado. Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.

    Todos los días haz algo a lo que temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo). Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían veintidós años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los cuarenta.

    Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los cuarenta, quizá no. Quizá bailes el vals en tu setenta y cinco aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.

    Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.

    Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás. Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.

    Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás. Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien rico pero, nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas cuarenta años parecerá el de alguien de ochenta y cinco.

    Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso en lo del protector solar.
    (autora:María Schmidt)

    Un abrazo…………….Tere Marin

  2. Mi abuela se untaba con Nivea bote azul, la tía!!! En cuanto le daban dos rayos de sol se ponía como una negra …
    Yo aborrezco tomar el sol. No lo soporto, es más. En la playa disfruto mucho del mar. Punto.
    Sí, el agua … creo que en otra vida, debí ser foca 😉

Ongi etorri, bienvenido/a!