Te mataré, “derrota”

Te mataré, “derrota”, una poesía del gran poeta Juan Gelman, premio Cervantes 2007. Una poesía optimista porque el optimismo es la base para ganar las batallas, por muy difíciles que sean. Me gustaría ser optimista siempre incluso cuando el estómago se revuelva por dentro. NOTA I
te nombraré veces y veces.
me acostaré con vos noche y día.
noches y días con vos.
me ensuciaré cogiendo con tu sombra.
te mostraré mi rabioso corazón.
te pisaré loco de furia.
te mataré los pedacitos.
te mataré uno con paco.
otro lo mato con rodolfo.
con haroldo te mato un pedacito más.
te mataré con mi hijo en la mano.
voy a venir con diana y te mataré.
voy a venir con jote y te mataré.
te voy a matar, derrota.
nunca me faltará un rostro amado para
matarte otra vez.
vivo o muerto/un rostro amado.
hasta que mueras
dolida como estás/ya lo sé.
te voy a matar/yo
te voy a matar.

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Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

2 comentarios en “Te mataré, “derrota””

  1. Yo diría que más que optimista es con rabia y dolor…el que siente un padre al que la dictadura militar le arrebata a su hijo y a su nuera embarazada…
    un abrazo
    Tere Marin
    En un campo de concentración próximo a Varsovia es conservado un duro testimonio de la guerra pasada: una montaña de zapatitos de pibe.
    ZAPATITOS (Juan Gelman)
    Zapatitos blancos de pibe
    Zapatitos negros de pibe
    Zapatitos rojos de pibe
    Zapatitos sanos de pibe
    Zapatitos rotos de pibe
    Zapatitos de pibe
    Zapatitos
    Una montaña de zapatitos
    Negros, blancos, rojos, sanos, rotos
    Una montaña de sombra en la mañana
    Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
    Oídme bien:
    El sol en todas partes, en cualquier parte
    Pero hay una montaña de sombra en la mañana.
    Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
    Una montaña con sabor de camino
    hacia a escuela interrumpido
    con sabor de carrera hacia el refugio
    con sabor a calesita abandonada
    con sabor de pequeñas preguntas sin respuestas.
    Zapatitos de pibe no van a ningún lado
    Tus pasos en espera no van a ningún lado.
    El trompo, el barrilete, no van a ningún lado.
    Las veredas preguntan: ¿No van a ningún lado?
    Las escuelas preguntan: ¿No van a ningún lado?
    Mi corazón pregunta esperanzado: ¿No van a ningún lado?
    Se quedan simplemente.
    Ahora son una montaña de sombra en la mañana.
    Una cuña de luto clavada en la entraña de Polonia
    Ah! Montaña que pesas
    Ah! Que saberte quieta me hace daño
    Ah que me parte tu viudez de piernas
    De piernas que hace mucho no van a ningún lado
    Cómo quisiera despertarte ahora
    Cómo quisiera verte caminando
    Qué falta le hacen a mi amor los pibes
    Los pibes que hace mucho no van a ningún lado.

    Una mañana de estas
    Una mañana clara sin montañas de sombra
    Una mañana aquí en la ciudad en un colectivo
    La tarifa, letreros, el retrato de Carlos Gardel,
    Flores sobre una guitarra de vidrio,
    La fotografía dominguera de una pareja
    Y al lado, un zapatito
    Un zapatito de pibe. Blanco.
    No pude más,
    Mi grito abrió en un tajo la mañana.
    Los zapatitos de pibe en su lugar.
    Que lo vayan sabiendo
    El zapatito blanco en su lugar.
    Que lo vayan sabiendo los señores.
    El zapatito negro en su lugar.
    Que lo vaya sabiendo el mercader de vidas.
    El zapatito sano en su lugar.
    Que lo vaya sabiendo el mercader de muertes.
    El zapatito roto en su lugar.
    Que lo vaya sabiendo el mercader de guerras.
    Los zapatitos de pibe en todas partes
    En cualquier parte.
    Menos una cuña de luto
    Clavada en la entraña de mi tierra
    Los zapatos de pibe en su lugar
    Que lo vayan sabiendo.
    En su lugar de aurora y carne nueva
    En su lugar.

Ongi etorri, bienvenido/a!