VIOLENCIA DE GÉNERO EN ESPAÑA. UNA MUJER ASESINADA EN ALICANTE (Biografía: Sarah Bernardt)

No hay edad para el machismo, ni clase social, ni nivel cultural…., el machismo es tan estructural que entra por todas y cada una de las rendijas que nos rodean durante toda la vida. Sólo estando prevenidos, descubriendo hasta los micromachismos que nos rodean, podremos hacerle frente en mayor o menor medida.
El domingo día 19 de febrero, un anciano de 86 años asesinó apuñaladas a su mujer, de 79 años y de la que no ha trascendido el nombre todavía, con la que vivía en una residencia de El Campello (Alicante). Tras cometer el asesinato, el hombre se ha autolesionado con el mismo cuchillo pero sus heridas no revisten gravedad
Con esta mujer son ya 14 las asesinadas por sus compañeros o excompañeros en lo que va de año (ver este enlace)
Las muertes han ocurrido en:
Andalucía: 1 (Almería), Navarra: 1, Madrid: 4**, Galicia: 1 (Ourense), Castilla-La Mancha: 5 (Toledo 3 y Ciudad real (2* ), Cataluña: 1 (Barcelona), Pais Valenciano: 1 (Alicante).
Se incluyen en este listado tres que no aparecen en el oficial del Ministerio, una por hacer referencia a una bebé de 1 año a la que el padre lanzó por la ventana, suicidándose ambos con el fin de hacer daño a la mujer, otra al ser asesinada por un anciano con el fin de “acabar con el sufrimiento de ella” según su nota dejada tras suicidarse y otra mujer de 18 años, hija de una mujer asesinada por la pareja en el mismo suceso.
(*) Cada * implica un caso en investigación por Ministerio o no oficiales todavía por otras causas.

Siguiendo la campaña de visibilización de este Blog, resumo una vez más a mujeres de los siglos anteriores al siglo XX, perdidas y olvidadas en la historia, una Historia que en su mayor parte ha sido escrita por hombres e impregnada de patriarcalismo, misoginia y machismo generalizado durante tantos y tantos siglos…
Esta vez visibilizo una mujer del siglo XIX-XX, actriz de teatro y cine francesa, la mujer deseada e inspiradora de toda una época.

Sarah Bernhardt (nombre real: Rosine Bernardt) (París, 1844-1923)

Sarah fue una actriz que en su época enamoró a todos. Incluso el propio Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, había colocado una foto suya inmensa en la entrada de su Consultorio para animar a los pacientes que acudían a verle. Oscar Wilde le dedicó una obra, Salomé. Mark Twain, dijo “Solo hay cinco categorías de actrices: las malas, las regulares, las buenas, las muy buenas, y por supuesto, Sarah Bernhardt…”. Fue considerada la voz de oro del teatro francés, y por ende internacional. Los críticos franceses (tan rigurosos en algunos extremos) llegaron a decir que nadie “fallecía” como Sarah Bernhardt (en cada “muerte”, el público la aplaudía varios minutos)

Su madre era cortesana de la época y tuvo varias hijas, todas de padres distintos. Se cree que le padre de Sarah era el duque de Morny, un medio-hermano de Napoleón III.
Los primeros años de vida fue criada por un ama de cría. En su infancia cayó por una ventana rompiéndose la rodilla derecha y aunque aparentemente sanó, le quedó delicada para siempre (hasta que en 1915 hubo que amputar). Tras volver a Paris con su madre, a los 7 años ingresó en la Institución Fressard, un internado para señoritas, durante dos años, y posteriormente, en 1853, en el colegio conventual Grandchamp, cercano a Versalles. En ese colegio es donde participó en su primera obra teatral.
Tras abandonar el convento, a los 15 años, su madre trató de introducirla en el mundo de las cortesanas pero Sarah, más religiosa, se negó. Fue precisamente el duque de Morny el que aconsejó a Sarah que se inscribiera en el Conservatoire de Musique et declamation.
Finalizados sus estudios en el Conservatorio, entró, de nuevo gracias a los influyentes contactos de Morny, en la Comédie-Française.
Debutó el 11 de agosto de 1862 con la obra Iphigénie, de Jean Racine. Discusiones con sus compañeros le hicieron abandonar La Comedie y fue contratada por el Teatro Gymnase (hasta 1864)
Conoció a uno de los grandes amores, Charles-Joseph Lamoral, príncipe de Ligne hasta que quedó embarazada y el príncipe la abandonó. Tras ello, y sin contratos como actriz en esos momentos, siguió los pasos de su madre convirtiéndose en cortesana de lujo (profesión que ya no abandonó hasta su gran consagración como actriz posterior).
En 1867 debutó en el Teatro del Odéon con Las mujeres sabias (Les femmes savantes) de Molière, reemprendiendo su carrera profesional de artista. La fama le llegó repentinamente en 1869 con Le Passant, de François Coppée, una obra en verso de un solo acto. Además Sarah, hizo por primera vez en esta obra un papel masculino, el del trovador Zanetto (posteriormente tuvo más papeles haciendo de hombre en otras obras)
Durante la guerra franco-prusiana (1870) habilitó el Teatro Odeón como hospital para convalecientes, donde cuidó a los heridos de guerra.
Tras la derrota francesa y la caída de Napoleón III, muchos intelectuales exiliados por estar en contra del emperador pudieron regresar a Francia, entre ellos Victor Hugo, que jugaría un papel fundamental en la vida de Sarah ya que la eligió a ella en exclusiva para protagonizar el reestreno de su obra Ruy Blas. Esta obra la encumbró a cotas de éxito inimaginables, lo que le permitió acceder de nuevo a Comédie-Française
Aparte de actriz, fue escultora y pintora, llegando a exponer en el Salón de París varias veces, entre los años 1874 y 1896 y recibiendo distintos premios y menciones honoríficas.
También escribió tres libros: su autobiografía titulada Ma double vie, Petite Idole y L´art du Théâtre: la voix, la geste, la pronontiation.
En 1879 realizó su primera gira fuera de Francia (a Inglaterra), donde obtuvo un gran éxito. En esta primera visita conoció al joven Oscar Wilde, del cual representaría, en 1893, una de sus obras: Salomé, escrita para ella en espacial. El año 1879 fue ascendida a Socio Pleno de la Comédie-Française, el más alto rango.
En 1880 fue a EEUU donde realizó varias giras y posteriormente a Brasil, Perú, Argentina y Chile. En Estados Unidos su éxito era tal que le habilitaron un tren con siete vagones de lujo llamado Sarah Bernhardt Special, que era de uso exclusivo de la actriz. Giró también por otras partes del mundo como Australia y Hawái, Islas Sandwich, Egipt, Turquía, Rusia, Alemania, Italia, Grecia….
Tuvo diversos amoríos: Gustave Doré, Victor Hugo, Jean Mounet-Sully, Jean Richepin, Philippe Garnier, Eduardo el Príncipe de Gales…pero se casó solo una vez, en 1882, con un oficial griego llamado Jacques Aristidis Damala, hijo de un rico armador , pero su relación fue tormentosa, con separaciones y reconciliaciones continuas hasta que en 1887 se separaron definitivamente (aunque que permanecieron casados hasta la muerte de él en 1889).
Como empresaria, arrendó el teatro Porte-Saint-Martin en 1883, posteriormente el Théatre de la Renaissance, donde representó muchas obras de éxito y en 1899 el gran Theâtre des Nations, único teatro donde actuaría en Francia durante los últimos veinticuatro años de su vida.
En 1900 estrenó L’Aiglon, de Edmond Rostand, de la que llegó a hacer 250 representaciones con un gran éxito. Tras ello realizó una nueva gran gira exitosa por EEUU y probó éxito con el recién descubierto cine, filmando Le Duel d’Hamlet, haciendo ella de Hamlet y en 1906 La Dame aux camélias, con Lou Tellegen, su amante de aquel momento, haciendo de Armand Duval. En 1913 filmó Jeanne Doré, dirigida por Tristan Bernard, considerada la mejor rodada por Sarah.
En 1914 le fue concedida la Legión de Honor.
En 1905 , interpretando Tosca, había tropezado y herido en su rodilla derecha, que ya tenía lastimada de la infancia. Los médicos se temieron lo peor, pero ella se negó a que le amputasen la pierna, y durante 10 años permaneció en los escenarios, aunque cada vez con más dolores. En 1915 ya no podía más con el terrible dolor y tuvo que asumir que debía perder su pierna (hubo un “fan”, que llegó a ofrecer 10.000 dólares de la época por la pierna amputada). Durante la Primera Guerra Mundial, la actriz decidió hacer una gira tras las trincheras francesas haciendo actuaciones para animar a las tropas, actuando aun con la pierna amputada, con escenas en las que no necesitaba estar de pie.
Cuando le llegó la muerte, en marzo de 1923 (78 años) estaba rodando una película, La Voyante, ya muy delicada de salud. Tras rodar una escena, quedó totalmente agotada, hasta que se desmayó. Nunca se recuperó. Once días más tarde, el 23 de marzo, fallecía.
Su entierro fue multitudinario: unos 150 000 franceses acudieron a despedirla. Fue inhumada en el cementerio parisino del Père-Lachaise.
A lo largo de su vida estrenó 150 obras con total éxito.

SI ESTÁ SUFRIENDO VIOLENCIA DE GÉNERO O CONOCE ALGÚN CASO: el teléfono gratuito del Gobierno es el 016 (dicha llamada no queda reflejada en la factura telefónica).

Publicado por

Pais Vasco - Juan

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