Violencia machista en España. Mujer asesinada en Sorbas (Almería). (Biografía Sabina, la madre del psicoanálisis)

Había pasado justo un mes desde que, tadalafil precisamente en mi ciudad, Vitoria-Gasteiz, muriera la última mujer asesinada en el Estado español en lo que venimos llamado violencia machista asesina (los datos este año, aún siendo un abismo cada una de las asesinadas, son esperanzadores si comparamos con el año 2014: había 26 mujeres asesinadas por estas fechas, por 13 de este año).

Anteayer día 3 de mayo, en Sorbas (Almería), Francisca Herrera, de 47 años, fue asesinada de un tiro en la cabeza por su exmarido, D.G.G., de 50 años. Tras matarla a ella se dirigió al semillero donde trabajaba ella y asesinó al jefe de ésta (MTB, de 57 años). Posteriormente se entregó a la policía de Nijar, donde habitaban ambos. Tenían dos hijos en común, ambos mayores de edad, con los que vivían y se encontraban en la casa donde reside la madre y tío de la mujer, ambos discapacitados, a los que cuidaba los fines de semana.
Con esta mujer son ya 13 las asesinadas por sus compañeros o excompañeros en lo que va de año (ver este enlace). Tres de ellas no contabilizadas por el Ministerio, una (Elche-Alicante) por ser hermana de la otra mujer asesinada con ella, otra (Orba-Alicante) por estar todavía en investigación aunque todos los indicios indican a violencia de género y una más (Algorfa-Alicante) porque en realidad ocurrió en 2014 (y por ello no aparece en las víctimas de este año) aunque se haya descubierto y detenido al asesino este año.
Las muertes han sido en: 6 en Com.Valenciana (Alicante (5***) y Valencia), 3 en Andalucía (Málaga (2) y Almería)), 1 en Extremadura (Cáceres), 1 en el Pais Vasco (Alava) y 2 en Catalunya (Barcelona y Lleida).
(*) Cada * implica un caso en investigación por Ministerio o no oficiales todavía por otras causas.
Siguiendo la campaña de visibilización de este Blog, resumo una vez más a mujeres de los siglos anteriores al siglo XX, perdidas y olvidadas en la historia, una Historia que en su mayor parte ha sido escrita por hombres e impregnada de patriarcalismo, misogomia y machismo generalizado durante tantos y tantos siglos…
Esta vez visibilizo una mujer del siglo XIX-XX, la Madre del Psicoanálisis. Gracias al blog “Historia en femenino” y Wikipedia.

Sabina Naftulovna Spielrein (Rostov del Don, 1885 – 1942)

Rusa de padre judío y madre ortodoxa, mayor de 5 hermanos.
Cuando se habla de la historia del Psicoanálisis, se nos recuerda siempre a los “padres” del mismo: Freud y Jung. Pero no se cita al resto, a las madres del psicoanálisis, en este caso ésta es la madre con mayúsculas: Sabina.
El padre de Sabina era un hombre violento, manipulador, castigador físico incluso…., por ello los hijos crecieron siendo niños nerviosos, asustadizos, con lazos de amor-odio con sus progenitores (más tarde Jung los calificaría de “sadomasoquistas”).
Con solo 4 años Sabina empezó a mostrar síntomas de que algo extraño le sucedía: sentimientos precoces sexualidad con tintes masoquistas y comportamientos compulsivos. A los dieciséis años, tras la muerte de su hermana pequeña, el estado de Sabina empeoró: cambios de humor casi histericos; se fugó en varias ocasiones de la casa familiar; intentó suicidarse….
Los padres decidieron trasladar a su hija a una nueva clínica, esta vez en Zurich; (clínica Burghölzli) donde permanecería durante casi un año (1904-1905) y donde conoció al hombre que cambió su vida: Carl Gustav Jung, que quería pacientes para probar la nueva ciencia de Freud. Sabina fue primero paciente, llegando a tener una dependencia extrema de él, después amante y al final alumna brillante y madre del futuro Psicoanálisis.
Todavía interna en la clínica, sabina decidió matricularse en la universidad de Zurich, dispuesta a convertirse en psiquiatra. Sabina era una persona académicamente brillante, y pronto obtuvo estupendos resultados en sus estudios, incorporándose como ayudante de campo en las investigaciones del propio Jung. Posteriormente se hicieron amantes (Jung era un hombre casado)
Sigmund Freud intervino amonestando a Sabina y pidiéndole que “reprimiese sus sentimientos hacia Jung”, algo que hirió profundamente a la joven. (más tarde Freud rectificó su comportamiento con respecto a Jung y Sabina, definiendo el trato que éste había dispensado a su paciente como “detestable”).

Sabina se licenció en 1911, con una tesis titulada “El contenido psicológico de un caso de esquizofrenia”, para la que había contado con la colaboración de Jung, y que, como curiosidad, representa la primera aparición del término “esquizofrenia” en un texto académico.
Poco después de la publicación de su tesis, Sabina y Jung rompieron; el suizo fue muy poco caballero con quien había sido su amante, alumna y estrecha colaboradora durante casi seis años: la llamó mentirosa e histérica, y aseguró que Sabina lo calumniaba porque él se había negado a dejarla embarazada.
En octubre de 1911 Sabina se trasladó a Viena, donde por fin pudo conocer personalmente a Freud; se cree que fue este contacto el que hizo que el psicoanalista cambiase de opinión con respecto a Sabina. Tanto, que respaldó el ingreso de la joven en la Asociación Psicoanalítica Vienesa, donde, a finales de ese mismo año, publicaría su segundo trabajo, “La destrucción como causa del nacimiento”, que a la postre sería la base sobre la que Freud desarrolló su teoría de la pulsión de muerte.
Los siguientes años de la vida de Sabina Spielrein supusieron un periplo por diferentes capitales europeas: Berlín, Munich, Lausana, Ginebra, Moscú… En todas ellas, Sabina se hizo célebre como psicoanalista, destacando especialmente en el campo de la psicología infantil, en la que llegaría a estar considerada como una autoridad. Por esas fechas, también conoció a Paul Scheftel, un médico con el que tendría a sus dos únicas hijas, Renate y Eva. La pareja se separaría en 1915.
En 1922 fue la psicoanalista de otro notable: Jean Piaget , su alumno más notable, en una relación de tratamiento didáctico que duró ocho meses.
También con otra notable, Vera Schmidt, fundó en 1923 un jardín de infancia llamado White Nursery, donde se fomentaba el crecimiento de los niños como seres absolutamente libres y se trataba especialmente el desarrollo del lenguaje de los infantes; la White Nursery se haría tan popular que hasta el propio Stalin llevó allí, con nombre falso, a uno de sus hijos, Vassili.

A pesar de todos sus logros, Sabina, como muchos otros de su condición, se convirtió en una persona incómoda, debido a su ascendencia judía y a sus ideas científicas. Ya había sufrido un primer y amargo trago cuando, en 1926, la White Nursery fue cerrada por el gobierno soviético, entre tremendas acusaciones de perversión sexual de niños. Y es que los bolcheviques veían los postulados psicoanalíticos como potencialmente subversivos, y se dedicaron a perseguir sistemáticamente a sus estudiosos.
Aunque Sabina regresó a su ciudad natal, Rostov del Don, como profesora de psiquiatría de la universidad del Norte del Cáucaso, tuvo que ver como el gobierno comunista le cerraba cada vez más puertas: en 1929 se disolvió la Asociación Psicoanalítica de Moscú; finalmente, en 1936, Stalin prohibió la práctica del psicoanálisis en la Unión Soviética, y la figura de Sabina Spielrein se desdibuja en la historia.

El 12 de agosto de 1942, algo más de un año después de la invasión de la URSS por parte de las tropas de Hitler, Rostov del Don cayó en poder de los alemanes, quienes agruparon a un puñado de habitantes de la ciudad en la sinagoga local, fusilándolos sin piedad; entre los que aquel día perdieron la vida se encontraba Sabina Spielrein, olvidada de todos, una pálida sombra melancólica de quien fue, en su día, una de las mujeres más importantes de la historia de la medicina moderna

SI ESTÁ SUFRIENDO VIOLENCIA DE GÉNERO O CONOCE ALGÚN CASO: el teléfono gratuito del Gobierno es el 016 (dicha llamada no queda reflejada en la factura telefónica).

Ongi etorri, bienvenido/a!

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