Gioconda Belli. Poeta de la feminidad desnuda

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.
Llueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.
De Truenos y Arcoiris.
Áspera textura del viento
Nacida de la selva me tomaste
arisca yegua para estribos y albardas.
Durante muchas noches
nada se oyó
sino el chasquido del látigo
el rumor del forcejeo
las maldiciones
y el roce de los cuerpos
midiéndose la fuerza en el espacio.
Cabalgamos por días sin parar
desbocados corceles del amor
dando y quitando,
riendo y llorando
-el tiempo de la doma
el celo de los tigres-
No pudimos con la áspera textura de los vientos.
Nos rendimos ante el cansancio
a pocos metros de la pradera
donde hubiéramos realizado
todos nuestros encendidos sueños.
Y como siempre, un recuerdo
y un ensueño ante la velas,
sencillamente dormida, desnuda,
el pulso de mi corazón.
Mo chuisle

La frase de hoy es una poesía de Gioconda Belli a la que habréis leido varias veces ya en este blog. Como me consta que mucha gente fuera de latinoamerica no la conoce lo suficiente, resumo esta pequeña biografía de ella de su propia página web.
Este año ha ganado el premio Biblioteca Breve de Seix barral con la novela “El infinito en la palma de la mano”. Lo he leído puesto que me lo regalaron hace poco y es fácil de leer. La verdad es que, aunque agradable, no es lo que mas me ha gustado de ella, está claro, prefiero su poesía.

La poeta y novelista, Gioconda Belli nació en Managua. Participó, desde el año 1970 en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza,como miembro del Frente Sandinista. Vivió exiliada en Mexico y Costa Rica. Ocupó varios cargos partidarios y gubernamentales en la Revolución Sandinista en los 80. Es madre de cuatro hijos y desde hace algunos años divide su tiempo entre California y Managua.
Su primer libro “Sobre la Grama” (1972), ganó el premio de poesía de la Universidad Nacional de Nicaragua. En 1978, obtuvo el Premio Casa de las Américas (Cuba) por su libro “Línea de Fuego¨. Entre 1982 y 1987, publicó tres libros de poesía: “Truenos y Arco Iris”, “Amor Insurrecto” y “De la costilla de Eva”. En 1988, publicó su primera novela “La Mujer Habitada” que obtuvo el Premio de la Fundación de Libreros, Bibliotecarios y Editores Alemanes y el Premio Anna Seghers de la Academia de Artes de Alemania, en 1989.En 1990, publicó la segunda novela, “Sofía de los Presagios” y posteriormente el cuento para niños: “El Taller de las Mariposas” con el que ganó en 1992 el Premio Luchs del Semanario Die ZEIT. En 1996 publicó la novela “Waslala” y en 1998 otro libro de poemas: “Apogeo”. En 2001 apareció “El País bajo mi piel”, una memoria de sus años en el sandinismo, destacado como uno de los mejores libros del año por el Diario Los Angeles Times. En 2002 ganó el Premio Internacional de Poesía Generación del 27 por su poemario, “Mi íntima multitud”.En 2005, publicó “El Pergamino de la Seducción” (2005) su cuarta novela y en Ocubre de 2006, ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla por su poemario “Fuego Soy Apartado y Espada Puesta Lejos”. También en 2005 se publicó en Alemania un nuevo cuento de niños para adultos: “El abrazo de la enredadera”. En 2008, su novela “El Infinito en la Palma de la Mano” ganó el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral en España.
Sus novelas y poemas se han traducido a más de catorce idiomas. Es miembro del Pen Club Internacional y miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua. Escribe para diversos periódicos nacionales e internacionales y tiene un blog en el periódico nicaragüense El Nuevo Diario y en el diario The Guardian de Londres.
Gioconda es madre de cuatro hijos: Maryam, Melissa, Camilo y Adriana. Está casada con Charles Castaldi, productor de cine, y divide su tiempo entre Los Angeles y Managua.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

7 comentarios en “Gioconda Belli. Poeta de la feminidad desnuda”

  1. Soy un hombre de 56 Años, y te admiro desde todos las ángulos, como escritora, creo conocerte como mujer porque sabes decribirte, he leido cosi todas tus obra, puedo decir que sos supe encantadora no me canso de leer tus libros.

  2. Argimiro, admiro tu pasión y la comparto.
    Gioconda es una mujer MUJER,con todo lo bueno que tienen las mujeres que saben explicar las cosas. Em este blog he puesto muchas cosas de Gioconda que puedes ver si pulsas en este enlace:, http://ibasque.com/tag/gioconda-belli/
    reo que tengo un archivo por aquí con muchas de sus poesías, te lo reenviaré a tu dirección de email en cuanto pueda.
    Gracias por esa poesía
    Juan

  3. El alma de Gioconda es el alma de mis ensueños. Leer la poesía de Gioconda es sentirse atrapado entre los brazos de Venus, es andar caminos inusitados, es descubrir la luz de los sueños, la fantasía y éxtasis del amor; es entrar en los entramados divinos de la vida, sentir le crecen alas al corazón y amar a una mujer con fuerza arrolladora; es además: numen, nostalgia, sorpresa, incitación, diluvio, alegría, amor y vida; es sentir el galope estruendoso, palpitante, fiero, y estremecedor de un beso en la desnudez extrema, caudalosa: plena; es la dulce comunión de los sentimiento de una mujer hermosa que nos hace ver sublime la vida y muestra limpia, ardorosa, excelsa el alma de la mujer: es la imagen, las sensaciones, los reclamos, los sentimientos, la pureza del espíritu, lo divino e inmaterial del acto voluptuoso hecho tangible, es en fin un mar de ensueños, ternuras…
    Amo a Gioconda desde su poesía, a través de las sensaciones experimento en el alma cada vez que la leo. Llega con ella: música, sinfonías de colores, una magia penetrante, placentera que da la sensación de un orgasmo interior que arrastra, retuerce y alegra la vida. Su poesía muestra magnánima, mágica, divina, excepcional y paradisíaca a la mujer; concuerdo con ella: lo percibo; lo disfruto y me alimento. Su poesía me sedujo y mostró los infinitos caminos por donde desandar con alegrías y bríos sin enturbiarle el alma de la mujer y amarla de veras.

    Si pudiera estar leyendo toda la vida a Gioconda lo haría, con ella viene toda la belleza junta.

Ongi etorri, bienvenido/a!