Los labios del poeta y su musa

Un nuevo poema, corto, de Antonio Canedo (Argentina) que es respondido por su musa en la misma forma, expresando el mejor de los castigos, un eterno y pasional castigo, para siempre, betirako.
EL CASTIGO
Si mis labios golosos osaran un día
Invadir el misterio de tu cuerpo desnudo
¡Ah! castígalos como al Judío Errante
Y condénalos a recorrer eternamente
Todas las comarcas de tu asoleada piel.
(Antonio Canedo)

EL CASTIGO
Si tus labios golosos osaran un día
Invadir el misterio de mi cuerpo desnudo
¡Ah! los castigaré como al Judío Errante
Y los condenaré a recorrer eternamente
Todas las comarcas de mi asoleada piel.
(Sirenita Enamorada)

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

5 comentarios en “Los labios del poeta y su musa”

  1. Excelente poema este de Antonio Canedo, no merce cambiarle nada,es perfecto. Sinembargo y debido a que me he tomado un -par de botellas…
    ¡Ah! los castigaré como al Judío Errante
    Y los condenaré a recorrer eternamente…
    (lo cambio por)
    ¡Ah! los castigaré como una tsantsa errante
    Y los condenaré a recorrer eternamente…
    Saludos,
    Maquiamelo

  2. Musa: una buena repuesta para un enamorado tan goloso.
    Personalmente le agregaría un poquito más de castigo,
    un judío errante (estoy asociandolo con un guerrero) es hombre de aguante.
    ….” Si tus labios golosos osaran un día….
    No solo te condenaré a recorrer eternamente…”
    sino a que eternamente sea mi recuerdo que invada y subyugue hasta los más recónditos
    sitios de tu corazón aún cuando te mezquine o te niegue de presuntuosa todas las comarcas de mi asoleada piel.

    Gracias Juan por permitirme jugar con las palabras.

Ongi etorri, bienvenido/a!