Pablo Neruda amante hasta el ocaso

Creo que fue Punset quien decía no hace mucho que la capacidad de enamorarse no sólo no disminuye con la edad sino que puede hasta multiplicarse. Y esto viene a cuento de unos manuscritos que han descubierto de ese cantor del amor que ha sido siempre Pablo Neruda. En esta última entrada diaria en la que siempre dedico a las Frases , a la poesía que sale dese dentro, me gustaría rendir homenaje a ese enamoramiento tardío: este libro de Neruda descubierto que se supone que, en el ocaso de su vida, dedicaba a la sobrina de su esposa, de la cual se enamoró en esa época. El autor de ese especial poema que comienza con “Puedo escribir los versos más tristes esta noche…” escribía a su sobrina cosas como esta:

«Aquí en Isla Negra está la ola

estrellada que trae tu recuerdo

compañera del cielo.

En tus sueños nacen las olas azules

que guardo en este libro perdido

Yo colecciono tus lágrimas

Ellas vuelan a una caja

que guardo en un jardín

donde sólo llega tu sombra.

Aquí está el árbol del olvido

de él saqué un trozo de madera para grabar tu nombre»

Por lo visto, un abogado y coleccionista chileno ha dado a conocer la existencia de este libro manuscrito que el poeta le dedicó en 1969 a Alicia Urrutia, la joven sobrina de su esposa Matilde, de quien Neruda se enamoró ya en el ocaso de su vida.  Alicia -quien todavía vive- fue acogida junto a su hija Rosario en la casa de Neruda de Isla Negra a comienzos de los 70. En el manuscrito de catorce páginas se puede leer entre otrs cosas esa perciosa farse, digna de un poeta enamorado.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

Un comentario en “Pablo Neruda amante hasta el ocaso”

  1. Bien dicen que el amor no tiene edad.
    En la Isla negra (interior del amado) palpita el recuerdo de ella.
    Y fluyen las palabras. Benditas palabras!
    Dan rienda suelta al alma herida de nostalgia.
    Ese amor tan perceptible, tan esperado, tan a destiempo, tan imposible…

    ¡Quién no quisiera encontrar ese árbol del olvido con su nombre gravado como prueba de haber sido amada tan intensamente.
    Es mil veces preferible a pensar: que el silencio dice mucho más que las palabras.

Ongi etorri, bienvenido/a!