Se muere por amor pero difícilmente se vive por él

Sentimiento intrincado (Pako Aristi)
¿Hasta qué punto estamos dispuestos a escuchar nuestras propias verdades?.
Alguien capaz de preguntárselo debe tener el valor de aceptar la respuesta porque hay verdades letales como un foco explosivo, cuya onda expansiva, por muy leve que sea, puede generar el mayor de los traumas.
¿Hasta qué punto quiere verificar una esposa que su marido se va de putas?.
¿Hasta qué punto un joven está preparado para conocer el grado de decepción que ha provocado en sus padres?.
¿Hasta qué punto una pareja reconoce que su relación es de una monotonía insoportable?.
¿Y no sé hasta qué punto estamos dispuestos a rebasar la delgada línea que va entre decir “¡esto es lo que yo quiero!” y dudar “¿es esto lo que yo quería?”.
Que la gente vive de prisa, con la faena, el recreo y las horas de sueño programadas, no tienen ni quieren tener tiempo para nada.
El tiempo es el enemigo número uno, porque supone adentrarse en una tierra fértil que genera inseguridades como parásitos.
El hombre desocupado es como una flor de raíces enfermas.
Todo lo sacrifica por la supervivencia. No se pregunta nada que pueda quebrar su equilibrio, y acepta mentiras que sirven para todo, para evitar la derrota, ya intuye hasta dónde alcanza lo conveniente.
Confía en saber cuando ya sea tarde.
Porque la verdad es el valor y la tragedia sin fondo, y la mentira, en cambio, una coherencia cobarde.
Sin embargo, ¿no es también ese temor un afán que nos acerca al camino del conocimiento, un hermoso atajo para alcanzar la verdad?
Estas son las terribles dicotomías que te da la vida, donde los valores se convierten en amos temporales de la existencia, donde el valor es terror, donde la culpabilidad es freno, donde la mentira es seguridad, donde el riesgo es amado y temido, donde se muere por amor pero difícilmente se vive por él.

Voy a seguir luchando por recorrer mi camino, aunque esté dolorido y mi cuerpo se resienta tanto. Lo juro.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

6 comentarios en “Se muere por amor pero difícilmente se vive por él”

  1. Susana, está visto que esta página la leen muchas personas de Argentina!
    No estoy muy seguro si para tí Verdad es sinónimo de Dios o estamos hablando de otra cosa. ¿Cómo hacemos para que el corazón pueda ser libre?, yo no tengo la receta todavía. Coincido en lo que dices de las batallas diarias, eso sí. Y una pregunta que me surge ¿como un corazón libre puede ser a la vez “el amo que cuestiona nuestro deseo de ser libres”?. Las utopías en realidad no existen, desde el propio momento en que tratas de alcanzar una, ya deja de ser utopía, es algo tangible, aunque no llegues a tocarla, nunca, existe en tu cerebro, en tu corazón quizá, ya no es una utopía. Es como los sueños, son algo tangible,una realidad paralela. ¿Porqué un sueño debe ser menos real que cualquier otra cosa tangible?, acaso a veces los sueños los vives más intensamente que otras actividades?. Nos han enseñado que todo aquello que no podemos tocar no existe pero no es del todo cierto, si lo sueñas intensamente, es como tocarlo.
    Patagonia, qué gran lugar!
    Juan
    Saludos
    Por supuesto que puedes coger lo que quieras de este blog y reenviarlo o colgarlo donde quieras.

  2. Hola Juan, gracias por responderme tan rápido.
    Coincidimos en que el corazón debe ser libre para alcanzar y practicar la Verdad!!
    Esto es una batalla diaria (en mi caso lo asumí tambien como compromiso)fuerte que nos hace transitar entre valles oscuros para llegar a praderas verdes, el que no se detiene y mira hacia atrás.
    Y cuántas transformaciones en un dia: nos vamos liberando y gozamos esa paz interior. Y luego recomenzamos el siguiente, desfilando por “peñascos” y “barrancas” que se llevan nuestros temores y esclavitudes para llegar al “llano”
    No somos Dios para adquiirir la Verdad completa, la tenemos que ir buscando,runmiando, aprendiendo.Es, en esa conjunción de decisiones que aprendemos que nuestro corazón es el amo humilde y valiente,que custodia nuestro deseo de ser libre.
    No creo que sea utópico aspirar a la Verdad, mientras en el mundo haya seres que se nos unan en esta “maratón”( y doy fe que hay muchos)donde el que busca encuentra y el que persevera triunfa.
    Gracias por escucharme.Vivo en Patagonia Argentina. y tengo página web, solo recopilo fragmentos, poemas etc y a veces ecribo algo tonto
    Muy buena la página País Vasco me gustaría poner en mi espacio algo de lo que presentan

  3. Hola Susana, bienvenida. La verdad es que la reflexión que has puesto es tan intensa que creo que me quedo a la mitad de su entendimiento. La Verdad es algo tan infinito, tan poco medible que no sé como se puede llegar aspirar a ello, es como aspirar a la utopía. Estoy de acuerdo contigo en que es el propio corazón, si consigue ser libre, el que nos da las pautas y nos libera de temores.
    Juan

  4. Tu comienzas preguntando: Hasta que punto estamos dispuestos a escuchar nuestras propias verdades?
    Será hasta el punto que el corazón diga basta de temores,y pueda en mi interior dejar al descubierto lo bueno de ser auténtico caminado hacia una sola puerta: la verdad!!!
    Susana

  5. no se si vaya al caso pero
    todo lo el esfuerzo q se hace tendra un premio
    en otras palabras
    todo lo que se siembra se cosecha
    nada mas que ay veces en que el esfuerzo lo hacemos cuando ya peridmos algo
    yo solo digo debe aber una razón por la cual nosotros (as)
    nos damos cuenta de que vamos mal y luego ya que es tarde nos ponemos a pensar ” estaba mal lo que hice””
    aaaa bueno a ver si me entienden estuvo chido el temay el contenido es bueno
    saludos juan

Ongi etorri, bienvenido/a!