Y la vida sigue, como decia sabina

El genial Sabina lo cantaba incluso: “Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen sentido“.
Empieza el otoño, el mundo no funciona del todo bien y los sueños, sueños son.
En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.(Jacinto Benavente)


Cuando se despertó, no recordaba nada de la noche anterior, “demasiadas cervezas”, dijo, al ver mi cabeza, al lado de la suya, en la almohada… y la besé otra vez, pero ya no era ayer, sino mañana.
Y un insolente sol, como un ladrón, entró por la ventana.
El día que llegó tenía ojeras malvas y barro en el tacón, desnudos, pero extraños, nos vio, roto el engaño de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi perderse, en el trajín de la Gran Vía.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, una vez me contó, un amigo común, que la vio donde habita el olvido.
La pupila archivó un semáforo rojo, una mochila, un peugeot y aquellos ojos miopes y la sangre al galope por mis venas y una nube de arena dentro del corazón y esta racha de amor sin apetito.
Los besos que perdí, por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, una vez me contó, un amigo común, que la vio donde habita el olvido.

Y sin embargo…., positividad, optimismo, para siempre.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

4 comentarios en “Y la vida sigue, como decia sabina”

  1. Jopé!!!!!
    Pero si estamos llenos de poetas!!!!! (poetisas)
    Serrat es uno de esos que nos se olvidan tampoco.
    Y de las dos poesias de Babelia, me gusta más la de Becquer.
    Será le otoño, será….

    (acá, claro), que suerte en argentina, ya puedes empezar a sacar fotos de flores Tere.

  2. Sabina y Serrat los tenemos a diario directos al corazón…
    Hablando de otoño(en España), porque aquí en Argentina empezamos la primavera….

    Balada de otoño
    (Joan Manuel Serrat)

    Llueve,
    detrás de los cristales, llueve y llueve
    sobre los chopos medio deshojados,
    sobre los pardos tejados,
    sobre los campos, llueve.

    Pintaron de gris el cielo
    y el suelo
    se fue abrigando con hojas,
    se fue vistiendo de otoño.
    La tarde que se adormece
    parece
    un niño que el viento mece
    con su balada en otoño.

    Una balada en otoño,
    un canto triste de melancolía,
    que nace al morir el día.
    Una balada en otoño,
    a veces como un murmullo,
    y a veces como un lamento
    y a veces viento.

    Llueve,
    detrás de los cristales, llueve y llueve
    sobre los chopos medio deshojados,
    sobre los pardos tejados
    sobre los campos, llueve.

    Te podría contar
    que esta quemándose mi último leño en el hogar,
    que soy muy pobre hoy,
    que por una sonrisa doy
    todo lo que soy,
    porque estoy solo
    y tengo miedo.

    Si tú fueras capaz
    de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
    con esa porcelana que descubrí ayer
    y que por un momento se ha vuelto mujer.

    Entonces, olvidando
    mi mañana y tu pasado
    volverías a mi lado.

    Se va la tarde y me deja
    la queja
    que mañana será vieja
    de una balada en otoño.

    Llueve,
    detrás de los cristales, llueve y llueve
    sobre los chopos medio deshojados…

    Un abrazo
    Tere Marin

  3. Aunque si hemos de ser justos y dar al césar lo que es del césar, tenemos que retrotraernos a las Rimas de Bécquer, que inspiró a Cernuda, que inspiró a Sabina. Y no coy a seguir para atrás, no sea que me plante en Ovidio o algún colega suyo, que no es plan. Realmente, el sentido es muy distinto en los tres casos (las cosas que tiene el cortaypega, o la intertextualidad, que es más fino)

    Rima LXVI (Bécquer)

    ¿De dónde vengo?…El más horrible y áspero
    de los senderos busca;
    las huellas de unos pies ensangrentados
    sobre la roca dura ,
    los despojos de un alma hecha jirones ,
    en las zarzas agudas ,
    te dirán el camino
    que conduce a mi cuna.

    ¿Adónde voy? El más sombrío y triste
    de los páramos cruza ,
    valle de eternas nieves y de eternas
    melancólicas brumas .
    En donde esté una piedra solitaria
    sin inscripción alguna ,
    donde habite el olvido,
    allí estará mi tumba

  4. Como complemento y continuación, y ya que el otoño tiene esas cosas, que despierta la lírica que todos llevamos dentro, aún sin saberlo, aquí está la poesía de Cernuda que inspiró a Sabina al menos esa frase tan sublime, “donde habita el olvido” (aunque para Cernuda en anhelado subjuntivo).

    Donde habite el olvido,
    En los vastos jardines sin aurora;
    Donde yo sólo sea
    Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
    Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

    Donde mi nombre deje
    Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
    Donde el deseo no exista.

    En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
    No esconda como acero
    En mi pecho su ala,
    Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

    Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
    Sometiendo a otra vida su vida,
    Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

    Donde penas y dichas no sean más que nombres,
    Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
    Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
    Disuelto en niebla, ausencia,
    Ausencia leve como carne de niño.

    Allá, allá lejos;
    Donde habite el olvido
    (Luis Cernuda, 1933)

Ongi etorri, bienvenido/a!