Feliz Día del Padre

En el día del padre, con la nueva Ley del aborto en boca de todos/as, Jotaeme me pedía que leyera este texto que podéis leer, sacado de una web de las mal-llamadas “pro-vida”: http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/conseq_hombre.html
Con más de la mitad del texto estoy absolutamente en desacuerdo porque maneja el sentimiento de una forma engañosa, sin embargo lo pongo porque es una forma de ver este tema desde el punto de vista de los padres, casi nunca tomados en cuenta, algo que también es parte del machismo que hombres y mujeres transportamos en nuestros cerebros:
Consecuencias del aborto para el hombre
Impacto en el hombre de las leyes proabortistas de EE.UU.

El debate sobre el aborto se ha enfocado casi exclusivamente desde la perspectiva de las mujeres, haciendo caso omiso de los hombres. En un momento en que los hombres se comprometen cada vez más en la crianza de sus hijos, la ley en los Estados Unidos les niega sistemáticamente el derecho a estar implicados en decisiones de vida o muerte que afectan a sus hijos aún no nacidos.

Esta impotencia tiene su efecto no sólo en la imagen que el varón tiene de sí mismo, sino que también puede causar conflictos de funciones, culpabilidad, depresión y, con frecuencia, el final de la relación con su cónyuge.

Se ha defendido el aborto como un sencillo procedimiento quirúrgico que produce poco o ningún impacto psicológico tanto en la mujer como en el hombre. En realidad, la mayoría de los hombres, lo mismo que las mujeres, niegan cualquier consecuencia emocional negativa del aborto. Sin embargo, cuando los hombres deciden reconocer sus sentimientos, describen con frecuencia la experiencia del aborto como desconcertante y dolorosa. Un estudio arrojó que tres de cada cuatro varones dijeron que pasaron por un momento difícil con la experiencia del aborto y una minoría relató sueños continuos de día y de noche sobre el niño que nunca nació, así como culpabilidad, remordimiento y tristeza considerables.

Lo mismo para los hombres que para las mujeres, la sensación de vacío puede durar toda una vida, puesto que los padres son padres para siempre, incluso del niño muerto. El problema emocional es casi imposible de resolver porque no es perceptible, sólo se trata de un recuerdo. Como al niño no nacido le fue negada la humanidad, le es negada también una sepultura o una señal.

En la decisión del aborto, con demasiada frecuencia el cometido del varón es marginal y pasivo. Puede que sea pasado por alto por su mujer, ignorado en la clínica abortista y desamparado en el acto y las secuelas del propio aborto. Este conflicto de funciones bien puede ser responsable parcialmente del aumento en la disfunción sexual masculina. La experiencia clínica demuestra que los hombres se vuelven hostiles cuando han sido excluídos de la toma de decisiones y cuando descubren que han sido engañados y manipulados.

Convertirse en padre es, por supuesto, mucho más complejo que el contacto sexual y la concepción. Es un proceso que incluye el desarrollo de ciertas cualidades, objetivos, actitudes, etc. Para los hombres lo mismo que para las mujeres, el aborto detiene bruscamente este proceso y crea un vacío en el que abundan la confusión, la ambivalencia, la culpabilidad y la hostilidad.

En ninguna parte se siente más dolorosamente la experiencia del aborto que en el campo de la expectativa del padre, responsable y protector de sus seres queridos. Los resultados de una encuesta nacional indican que tres de cada cuatro personas que respondieron creen aún que el hombre ideal es aquel que lucha para proteger a su familia. Sin embargo, ¿cómo podrá un hombre proteger a su hijo cuando la ley no le permite involucrarse en una decisión de vida o muerte?

Realmente, con el aborto se ha comprobado la doble escala de valores para los hombres y las mujeres. Mientras está garantizado el (falso) “derecho” a abdicar de la futura maternidad, no lo está el derecho del padre a proteger su futura paternidad. Cuando las mujeres escogen el aborto, aún por encima de los deseos del varón, se habla de la proclamación de los “derechos” de las mujeres, de la libertad, de la opresión masculina, etc. Pero cuando los hombres fomentan el aborto para sus parejas, está tipificado (y con toda razón) como coacción, falta de afecto, insensibilidad y egoísmo.

Por otra parte, el renunciar a la responsabilidad encaja bien en el pensamiento abortista. Para los hombres que no se interesan en las mujeres que dejan embarazadas, el aborto es un elegante sistema de abdicación de su responsabilidad.

Sin embargo, una vez que ha tenido lugar el aborto, los varones pueden requerir tanta ayuda emocional como las mujeres. Para cualquiera de los dos sexos, la pérdida de un hijo no es una pérdida como otra cualquiera. La culpa y la pena pueden ser persistentes, y no pueden quitarse a base de fuerza de voluntad.

Uno de los mejores remedios para disminuir la culpabilidad es la revelación de uno mismo. Hablar de los viejos asuntos inacabados ayuda a disipar la culpabilidad y con ello se consiguen pequeños milagros.

La reconciliación con la muerte del hijo aún no nacido implica finalmente el acto del perdón. El perdón por el aborto cometido surge tras estar dispuesto a reconocer su verdad y a expresarla.

En el problema del aborto, tanto investigadores, como consejeros y mujeres no han caído en la cuenta de las consecuencias trágicas que resultan para los padres. Los hombres también son víctimas del aborto junto con las mujeres y los niños aún no nacidos. Con frecuencia sufren en silencio, desconcertados y frustrados. La solución no vendrá hasta que impere el amor, se garantice una auténtica igualdad de los sexos y se reconozca que el aborto nunca es la solución.

FUENTE: Vincent Rue, Ph.D., Forgotten Fathers (Lewiston, Nueva York/Toronto, Canadá: Life Cycle Books, 1986. (Se han hecho correcciones de estilo.)

Testimonio de un psiquiatra

Existe extensa documentación sobre la forma en que el aborto afecta a la madre del niño, pero dicha literatura habla únicamente de los problemas de la mujer. Al padre de la criatura se le ignora en lo que respecta a la medicina, a la ley y a la psicología. Sobre este punto me voy a dirigir aquí.

En nuestra sociedad se espera que los hombres sean agresivos, dominantes, que tengan éxito y que sean responsables. La experiencia del aborto crea mucha confusión en estos roles tradicionales. El hombre, a raíz del aborto, no puede desenvolverse como se esperaba de él, causándole ansiedad, tensión y problemas emocionales. En una sociedad en la cual no sólo se acepta el papel activo del padre, sino que se exije más cada día de él, es una ironía que al hombre se le deje sin poder alguno para decidir el destino de su hijo por nacer.

Según el Dr. Vincent Rue, especialista en sexualidad humana y síndrome postaborto, los efectos más devastadores del aborto son los que se relacionan con el papel del hombre como protector de su familia. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha declarado que el padre tiene derechos limitados y que el esposo no tiene el derecho a impedir el aborto, por lo que el hombre… se convierte en una criatura pasiva, indefensa y dependiente; se le destruye casi totalmente su propia autoestima. Me contó un padre: “Jamás podré sobreponerme al dolor que siento, no pude salvar a mi hijo”.

Harnold Medvene, psicólogo del Centro de Consejería de la Universidad de Maryland declaró: “El aborto es una de las principales experiencias que atraviesa el hombre, que están relacionadas con la muerte y que despiertan memorias y sentimientos muy primitivos”. Un hombre entrevistado por Medvene declaró que “el aborto es una herida que no se puede ver ni palpar, pero existe”.

El hombre sufre un cambio desde el primer momento en que se entera de que su esposa está embarazada; aunque no se de cuenta de ello, conscientemente o no, ha asumido ya en ese momento el papel de padre. Un estudio llevado a cabo por Shostak y MacLouth reveló que la imagen de la “paternidad” permanece en la mente del hombre siempre, y que persiste aún después del aborto en sus pensamientos sobre cómo habría sido el bebé. Esté o no de acuerdo el padre en que se realice el aborto, aunque opine que el feto es un ser humano o por el contrario “un puñado de tejidos” (como falsamente opinan muchos), sabe que el aborto impide que continúe desarrollándose una vida, y que pone fin a un proceso que si no se hubiera interrumpido, hubiera culminado en un niño: su hijo.

Los efectos psicológicos producidos por el aborto están muy relacionados con los roles tradicionales del hombre, de los cuales hablé anteriormente, a veces hasta los determinan. Se supone que el hombre debe no sólo proteger a sus seres queridos, sino que les debe proveer apoyo emocional. Muchas veces los hombres sacrifican sus propias opiniones y emociones para apoyar a la mujer que aman en el momento en que ella lo necesita. Comúnmente la decisión de abortar es un secreto que no se habla con otros, ni siquiera la pareja habla de él. Esta incapacidad del hombre de poder expresar sus verdaderos sentimientos a la madre de su hijo, a su familia o a sus amigos, puede traer profundos problemas psicológicos.

Muchos hombres han manifestado sentimientos de depresión, frustración, vacío y culpabilidad. Toda esta tensión daña la relación. Otros interpretan la decisión de la mujer de abortar como un rechazo de ellos mismos, y de la innegable manifestación física de sus relaciones, que es su hijo por nacer. Estos sentimientos de rechazo resultan en un mayor número de problemas sexuales, que van desde la impotencia hasta la promiscuidad. Muchas veces la culpa o la ansiedad y el remordimiento son tan dolorosos, que la única solución parece ser terminar con la relación. Recuerdo el caso de una pareja que tuvo relaciones sexuales antes de casarse, las cuales resultaron en un embarazo. La mujer convenció al hombre de que la solución más conveniente era el aborto. Él estaba muy opuesto, pero ella lo convenció y él aceptó. Más tarde se casaron y tuvieron dos hijos, pero la mujer afirma que su esposo ya no es el mismo, es indiferente a las relaciones sexuales, verbalmente abusivo con ella y físicamente abusivo con sus hijos. El se niega a recibir terapia y están pensando en divorciarse.

Al igual que el bebé por nacer, el hombre es también víctima silente del aborto. Una vez realizado el aborto, la intervención terapeútica es vital. Es recomendable sacar a la superficie las emociones negativas y las ansiedades, hablando sobre ellas. El reconocimiento de la culpa y de la ira es un paso necesario en el doloroso proceso que finalmente resultará en el auto perdón.

FUENTE: Dr. Alberto Iglesias, “Efectos del aborto en el hombre”. Conferencia dictada durante el IX Congreso Mundial Anual sobre el Amor, la Vida y la Familia de Human Life International, celebrado en Miami, Florida, EE.UU., abril de 1990

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

6 comentarios en “Feliz Día del Padre”

  1. este articulo da parea pensar, es cierto las dos partes tienen que comunicarse pero tambien es cierto que primero fisicamente la carga la lleva la mujer y que segundo en la sociedad en la que vivimos practicamente despues del parto el cuidado total queda de parte de la madre ya que es una costumbre machista que el hombre simplemente lleve “el sustento” al hogar, por lo tanto sigo de acuerdo en q la mujer tome la decisión si así lo desea

  2. Muy buen artículo, nuestra la desconsertante realidad cuando se comenten esta clase de actos.
    Estoy de acuerdo contigo Juan, debe existir equiparación entre hombre y mujer.
    Amor ante todo eso dará tenerse respeto, comprenderse y decidir juntos lo bueno y lo malo que en la vida vivimos.
    Juan felicitaciones,en el día del padre,tus dos niñas preciosas te habrán llenado de regalos. Y el más lindo sus besos seguramente.
    Te envío muchas bendiciones para que tu amor de padre sea la alegría de tus hijitas y tu felicidad máxima.
    Aqui en Argentina el día del padre es el 3er domingo de junio

  3. Bueno, precisamente puse el artículo para dar que pensar, ya decía que de más de la mitad no estaba de acuerdo, pero lo que pasa es que a veces se piensa (incluso por las feministas) que el hombre es simplemente un objeto….
    Son nuevos valores a tener en cuanta, la igualdad implica esto también, precisamente. No es solo que la mujer se equipare al hombre sino que el hombre también se equipare a la mujer, si no lo hacemos asi….mal vamos.
    besos voladores.

  4. mmm…. me he quedado meditativa al leer sobre el tema…me cuesta mucho eso si empatizar con la idea…es que creo que todo esto se podría evitar si existiese una comunicación real entre las parejas, si es claro que un embarazo implica a dos (hombre y mujer)la decisión última casi siempre la tiene la mujer y eso (me disculpan los varones)no me lo pueden negar…si en vez de llegar al extremo que implica un aborto las cosas se conversaran se dejaran claras… no tendríamos que llegar a estos extremos; me refiero al hecho de que hombre y mujer saben que luego de una relación sexual -genital es factible el embarazo (sobre todo si no hubo alguna medidad de prevención)entonces se debe aplicar la paternidad-maternidad responsable…eso implica aceptar desde ya la idea de tener el bebé o de terminar con la posible vida…es una decisión que debería ser de a Dos, claro, pero hay que estar en la posición de quien decide…en este caso siempre es la mujer la que se lleva la carga más pesada….veámoslo desde la perspectiva fisica, ahí comienza todo….entonces para no tener que sobrellevar más encima de la culpa, la rabia, y la frustración que esto implica por su propia decisión, tener que cargar aún más con la carga que implicaría saber lo que además pensará y sentirá el hombre….es que hasta comparto con la idea de no decir nada….porque tendrá que sobrellevar una carga de la cual sólo quizás se quiera librar…y no me refiero sólo al embrión…

    Sol

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