Una mujer buena de verdad
SIEMPRE HAY QUE HACER EL BIEN
(después de una semana de vacaciones, y antes de que me entre el síndrome postvacacional, una risas…..)
Mi diario…Día 1
Ya estoy preparada para este maravilloso crucero.
He cogido mis mejores vestidos. Estoy excitada!!
Mi diario…Día 2
Hemos estado todo el día en el mar. Estaba precioso, vi algunos delfines y ballenas.
Que bien empiezan las vacaciones!!
Hoy encontré al Capitán y me pareció un hombre interesante
Mi diario…Día 3
He estado todo el día en la piscina haciendo surf y dando bolas de golf.
El Capitán me ha invitado a su mesa a cenar. Fue un honor y me lo pasé maravillosamente.
Es un hombre muy atractivo y atento.
Mi diario…Día 4
He estado en el Casino del barco y gané ..U$ 80.
El Capitán me invitó a cenar con él en su camarote. Tuvimos una cena lujosa y espectacular con foie, ostras, caviar y champagne.
Me preguntó si me quedaba con él y decliné la invitación. Le dije que no quería serle infiel a mi esposo.
Mi diario…Día 5
He vuelto a la piscina y me he quemado un poco al sol.
Me he ido al piano bar a pasar allí el resto del día.
El Capitán me ha invitado a unas copas, la verdad es que es un hombre encantador.
Me preguntó otra vez si quería pasar la noche con él y le he vuelto a decir que no. A lo que contestó que si seguía en esa postura hundiría el barco.
Me he quedado aterrada pensándolo.
Mi diario…Día 6
Hoy he salvado a unas 1600 personas…¡¡¡cuatro veces!!!
¡Estoy más contentaaaaaaaaa!
Besos
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Muy divertido,y muy buena idea de incluirlo al regresar de tus vaciones Juan (que espero hayas disfrutado a pleno)
Esta señora le pasó algo parecido a Ulises que se dejó encantar por el canto de las sirenas.
Ella escuchó el “bramido” de los tiburones día a dia y se compadeció del”tiburon”ese capitan tan “caballero” y “solitario”
Entre el embrujo de los “bramidos” y dando por hecho que su esposo lo que menos le importaría (como a todos ellos) es que le fuera infiel, siempre y cuando con él se comportara como una Geisha, optó por obrar con “caridad” evitando el hudimiento del barco y ver el espectáculo aterrador de miles de naúfragos. Al fin y al cabo se digo: “Haz bien sin mirar a quien”
Era más fácil y menos cargo de conciencia “tirarse a la pileta” y tener unas vaciones de novela.
(ja, ja)
Susana