29 de noviembre. Día Internacional de la Solidaridad con el Pueblo Palestino

Uno de los conflictos que ha marcado la historia desde la creación del estado de Israel en 1948, cuando la ONU acordó que Palestina se dividiera en dos Estados: uno judío y otro árabe. Naciones Unidas ha elegido el 29 de noviembre como la fecha para celebrar el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino porque ese mismo día en el año 1947, la Asamblea Aprobó la resolución 181 (II), posteriormente conocida como la resolución sobre la partición. En ella se dispuso la creación de un ‘Estado judío’ y un ‘Estado árabe’, en Palestina, con Jerusalén como corpus separatum regido por un régimen internacional especial. De los dos Estados previstos en dicha resolución solamente se ha creado uno: Israel. Hoy la mayor parte de la población palestina vive exiliada o en territorios ocupados por el estado sionista de Israel y apoyados por el imperialismo norteamericano.

En estos momentos vivimos la enésima cumbre de paz. Esperemos que sea la última.

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Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

4 comentarios en “29 de noviembre. Día Internacional de la Solidaridad con el Pueblo Palestino”

  1. 29 de Noviembre Día internacional de la solidaridad con el pueblo palestino 29/11/2016.- C. Salomón
    En 1977, la Asamblea General de Naciones Unidas pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (resolución 32/40 B). Ese día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución sobre la partición de Palestina (resolución 181 (II).
    Palestina sigue viva en la conciencia y el corazón de todos los que creen en la paz, la justicia y la igualdad. Hacemos un llamamiento a todos los amigos de la causa palestina a manifestar su solidaridad en el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino.
    Recientemente, El coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en el Medio Oriente, Nickolay Mladenov, advirtió hoy que el futuro de Palestina, como un Estado independiente, está más amenazado que nunca por el ilegal avance de la colonización israelí.

    En una sesión del Consejo de Seguridad para analizar el escenario regional, incluida la cuestión palestina, el funcionario precisó que los defensores en Israel, de la expansión de los asentamientos en los territorios ocupados de Cisjordania, están envalentonados y son un escenario peligroso para la solución de los dos Estados.

    Pese al rechazo internacional y las críticas de la ONU, Tel Aviv continúa con la práctica de colonizar la Ribera Occidental, incluyendo Jerusalén Oriental, donde insiste en la demolición de estructuras y la confiscación de tierras, dejando gran cantidad de seres humanos desplazados.

    Según Naciones Unidas, estas políticas dirigidas a alterar la demografía en los territorios palestinos ocupados alejan la posibilidad de la paz y generan condiciones para los enfrentamientos, la falta de acción de la comunidad internacional agravan cada vez más el panorama.

    Todo esto tiene un costo, que es el distanciamiento de la solución de los dos Estados, por lo que urgen medidas concretas, afirmó en el Consejo de Seguridad.
    Hay dos elementos que pueden cambiar la situación en favor de la paz. El primero es la presión internacional, encabezada por Estados Unidos, si tuviera la fuerza necesaria para llevar a las partes en disputa a la mesa de negociaciones. La acción resuelta del enviado especial de Obama, el ex senador George Mitchell, ha demostrado la disposición estadounidense de no ceder ante los “halcones” del Gobierno Israelí. Por otro lado, hay indicaciones de que el Hamas podría aceptar la solución de los “dos Estados”.
    El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu rechazó la propuesta del presidente estadounidense Barack Obama sobre un futuro Estado palestino, basado en las fronteras de 1967, a las que calificó de “indefendibles”, tras una reunión entre ambos mandatarios en la Casa Blanca
    “A la fecha, muchos son los países de América Latina, que han reconocido el indeclinable derecho del Estado de Israel y Palestina para desarrollarse en paz y armonía como buenos vecinos, dentro de fronteras seguras y libres de cualquier amenaza contra ambos pueblos”.
    “La única paz que puede perdurar debe basarse en la realidad, en hechos inquebrantables. Tanto los palestinos como los Israelíes tienen que aceptar algunas realidades básicas”, esto es, UN SOLO ESTADO, UN ESTADO CONFEDERADO, UNA SOLA CAPITAL, UN SOLO VOTO.
    En el el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (29 de noviembre), este año ponemos el acento en la difícil situación que atraviesa la población palestina de Gaza . La madrugada del 31 de mayo de este año, seis barcos que formaban parte de la llamada Flotilla de la Libertad, cargados con 10.000 toneladas de ayuda humanitaria y 750 activistas pacifistas de diferentes nacionalidades que participaban en esta acción de ayuda humanitaria de solidaridad con la población palestina de la Franja de Gaza, fueron atacados en aguas internacionales por el ejército israelí causando nueve muertos y unos cincuenta heridos.

    El objetivo de las Organizaciones No Gubernamentales que organizaron la llamada ‘Flotilla’ era hacer llegar ayuda humanitaria y denunciar el bloqueo económico a la que Israel tiene sometida a la población de la franja de Gaza desde hace 4 años. El bloqueo impuesto a la Franja de Gaza es un castigo colectivo contra el conjunto de la población, que actualmente sufre una grave crisis humanitaria, provocada por la falta de suministro energético y de los productos más básicos para la alimentación y para la reconstrucción de infraestructuras de primera necesidad como escuelas y hospitales destruidos durante los ataques de diciembre de 2008 y enero de 2009, y por los elevados índices de desempleo, de una población de un millón y medio de habitantes que vive encerrada en un territorio de 365 Km2.

    Israel viola de manera continua, deliberada y sistemática las normas del derecho humanitario internacional, lo que ha sido denunciado por diferentes organismos de Naciones Unidas. Israel incumple así numerosas resoluciones tanto del Consejo de Seguridad como de la Asamblea General, viola constantemente diversos contenidos del IV Convenio de Ginebra, e incumple numerosos protocolos del derecho humanitario internacional. A pesar de todo ello, Israel ha actuado con total impunidad ante la comunidad internacional, llevando a cabo durante más de sesenta años una limpieza étnica contra la población palestina.

    Las diferentes políticas de empleo, control, sitio, y discriminación contra la población palestina tanto en Israel como en los territorios ocupados nos dan indicios claros de la existencia de un crimen de apartheid contra la población palestina. La violación de la libertad de movimiento de los palestinos sirve de ejemplo ilustrativo. La construcción del muro con el propósito de anexionarse territorios palestinos, el sistema de carreteras de uso restringido y exclusivo para los colonos, los cientos de puntos de control y barreras y las zonas militares cerradas, contribuyen a un sistema de segregación y fragmentación del territorio que priva a la población palestina de sus derechos básicos, como el acceso a sus tierras agrícolas, al trabajo, en la escuela o incluso a recibir tratamiento médico o dar a luz en un hospital.

    En Canadá, el Tribunal Russell sobre Palestina dio a conocer sus resoluciones en cuanto a las violaciones del derecho internacional cometidas por el régimen de Israel en contra del pueblo palestino.
    Frank Barat, coordinador del Tribunal Russell sobre Palestina presentó en Montreal, las conclusiones de este tribunal ciudadano sobre la culpabilidad de apartheid del régimen de Israel y su ocupación ilegal de los territorios palestinos. Uno de los objetivos de este tribunal internacional creado en el 2009, es dar a conocer los países, instituciones y multinacionales que permiten al régimen de Israel violar el derecho internacional.
    El Tribunal Russell sobre Palestina solicita que las Naciones Unidas y sus Estados miembros tomen las medidas necesarias para poner fin a la ocupación y apartheid israelí en territorio palestino.
    En cuanto a Gaza, durante y después de las masacres, una vez que la rabia desaparece, podemos sentirnos a menudo silenciados, debilitados y enterrados en una especie de vergüenza. Quienes han sido obligados por sus torturadores a ver cómo otros son torturados —una táctica ideada para aterrorizar, humillar y machacar a unos y otros— hablan de una especie de inmovilización y depresión que les aísla y silencia. Es evidente que no estamos en celdas vecinas. Nosotros estamos en confortables hábitats occidentales, agradablemente amueblados y sin cortes de luz; los palestinos de Cisjordania y Gaza viven en guetos. Pero esa sensación de impotencia, ese “tú no puedes parar esto”, la internalización de ese mensaje es una amenaza para el activismo y la resistencia.
    La resistencia necesita tácticas que alcancen a todos los niveles del sistema que estamos intentando cambiar y los transformen
    El año pasado, Israel atacó y masacró a la población de Gaza, lo que costó la vida a 1.400 palestinos y destruyó sus principales infraestructuras. La comisión de investigación creada por Naciones Unidas dictaminó que durante los ataques se habían cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad contra la población palestina- Ante la débil respuesta de la comunidad internacional, la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias y el Comité de Solidaridad de la Causa Árabe exigimos:

    – Una condena al bloqueo de Gaza y una demanda por su levantamiento total definitivo e inmediato.
    – La demanda a los gobiernos a la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel, hasta que éste no cumpla la legislación internacional.
    – La demanda a los gobiernos de la UE a la supresión de todos los convenios bilaterales con Israel, incluido el Acuerdo de Asociación UE – Israel.
    – La demanda a los gobiernos, a volver a desplegar en su máxima amplitud la ley de justicia universal y el inicio de juicios por crímenes de guerra y de lesa humanidad a los ataques de Gaza de diciembre de 2008 y enero de 2009, y por la violación del Derecho Internacional en el ataque contra la ‘Flotilla de la Libertad’.
    – Apoyar y desarrollar la campaña de boicot, sanciones y desinversiones a Israel, tal y como aconseja el relator especial de derechos humanos de las Naciones Unidas en los Territorios Ocupados, el Sr. Richard Falck.
    – Impulsar y extender estas demandas a nivel internacional con el fin de aumentar la capacidad de presión para obtener respuestas.

    Sólo a través de medidas firmes y respuestas efectivas podemos defender los derechos humanos y el derecho internacional, sobre todo cuando se incumplen de forma reiterada y desafiando todos los organismos existentes que garantizan estos derechos y su protección a toda la ciudadanía mundial.

  2. DIA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO 29/11/2011
    Luego de 64 años La Comunidad Internacional reconoce la demanda legítima de los palestinos a convertirse en un Estado miembro de Naciones Unidas. Debe reafirmarse el compromiso por una solución que contemple dos Estados, un Estado de Israel y otro Estado independiente de Palestina, viviendo lado a lado, con todas las garantías de paz y seguridad, a permanecer unidos en su actitud frente a la demanda legítima del pueblo palestino a estar representados como Estado ante Naciones Unidas, a poner fin a toda construcción u extensión de colonias en Cisjordania y Jerusalén Este.
    No podemos dejar de afirmar que Israel, es un Proyecto Colonial que estaba ya previsto en el Congreso de La Organización Sionista Mundial, (que fue creada el 3 de septiembre de 1897 durante el primer Congreso Sionista Mundial que tuvo lugar en Basilea (Suiza). Esta organización, que se denominó inicialmente Organización Sionista, sirvió como paraguas organizativo para el movimiento sionista. En 1960 la organización adoptó el nombre de «Organización Sionista Mundial». La sede de la organización se encuentra en Jerusalén), cuando el movimiento nacionalista judío decidió colonizar Palestina. En ese momento el colonialismo estaba en auge. Israel pide ayuda a las potencias coloniales de la época, porque se dan cuenta que necesitan una protección, primero al Imperio Turco, pero no muestra interés, luego al Imperio Británico, que si estaba interesado en tener colonos instalados en medio del Mundo Árabe, entre la parte este y el oeste que quería debilitar al pujante Egipto y quería controlar el Canal de Suez, el camino hacia la India, que tenía muchas riquezas. Después EE.UU. tomara el relevo por la cuestión del petróleo. Por tanto, la creación de Israel no es algo de 1940-1945, sino más bien, fruto de un proyecto colonial. Hay que recordar que esa época las potencias coloniales se reparten África como un pastel. La Conferencia de Berlín, celebrada entre el 15 de noviembre de 1884 y el 26 de febrero de 1885 en la ciudad de Berlín fue convocada por Francia y el Reino Unido1 y organizada por el Canciller de Alemania, Otto von Bismarck, con el fin de resolver los problemas que planteaba la expansión colonial en África y resolver su repartición. Tras la Conferencia, sólo un país africano conservó el derecho a preservar su independencia: Etiopía. El denominado Estado Libre del Congo tenía la calidad de posesión personal del rey Leopoldo II de Bélgica, mientras que Marruecos mantenía una independencia puramente nominal pues se hallaba en la práctica bajo ocupación militar de Francia y España. Liberia continuaba funcionando como un estado norteamericano en suelo africano. A la Conferencia asistieron catorce países que pueden ser divididos en dos grupos, el primero agruparía a aquellos países con interés directo en los problemas relativos al reparto de África, estaba formado por Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, Francia, Imperio Alemán, Portugal, La Asociación Internacional del Congo y en menor medida los Países Bajos. El segundo grupo formado por el resto de los países participantes que no tenían grandes intereses el continente e incluía al Imperio austrohúngaro, Bélgica, Dinamarca, Reino de Italia, España, Rusia, Suecia, Imperio Otomano y Estados Unidos. Ningún Estado africano estaba representado. Se trata pues, de una época colonial e Israel es un proyecto colonial.
    El pueblo judío no existe como tal, pues, no hay una misma historia, ni una misma cultura, ni una misma lengua, solo comparten una misma religión, pero la religión no es un pueblo, no se habla del pueblo cristiano o pueblo musulmán. Así tampoco se habla de pueblo judío.
    Durante más de sesenta años Israel lo ha hecho de forma despiadada, creciente, sistemática e ilegal, con el objetivo de dejar en la mayor medida posible a los palestinos recluidos en cantones y rodeados de vallas en las partes menos valiosas del territorio mientras que el resto queda para uso exclusivo de los judíos.
    Poco después de su “Guerra de Independencia” se aprobaron varias leyes [en Israel] para legitimar el robo de tierra palestina para uso exclusivo de los judíos.
    Israel no es un estado de derecho, pues, el único país del mundo, cuya Constitución no fija los límites de su territorio. En todos los países del mundo, la Constitución establece donde comienza el estado y donde termina. Israel no, porque es precisamente un proyecto de expansión que no tiene límites. Además es una Constitución totalmente racista, que dice que Israel, es el estado de los judíos. Así que los otros son ciudadanos de segunda categoría y eso es la negación de la democracia.
    Debemos precisar que Israel es un colonialismo, es el robo de la tierra, es la limpieza étnica de una población, eso no puede ser considerado una democracia
    Cuando se cuenta la verdadera historia de Israel, cuando se muestra los intereses escandalosos de los gobiernos de EE.UU. y europeos, inmediatamente intentan cerrarle la boca al denunciante, acusándolo de antisemita o racista antijudío.
    Se quiere al contrario, que sea posible un futuro, una Paz, un entendimiento entre judíos, los musulmanes, los cristianos y los laicos en el Oriente Próximo y por ello hay que parar al Gobierno de Israel en este crimen, porque eso no hace más que generar odio y esa es su estrategia. Los medios responden que los Palestinos son violentos, terroristas, etc., Debemos precisar una cosa: La verdadera violencia es el colonialismo, el ejército de ocupación israelí que ha robado a los Palestinos sus tierras y sus casas desde hace más de 63 años, es el ejército israelí quien impide a los Palestinos tener una vida normal
    El problema que mucha gente se plantea, es que frente a tanto odio como lo provoca voluntariamente Israel y los que le apoyan, la gente piensa que es un conflicto que va a durar siempre, que no hay solución, que hay demasiado odio… hay que saber que la solución existe, porque las grandes organizaciones Palestinas han propuesto desde los años 60, soluciones democráticas y muy simples: un solo estado, sin discriminación, donde haya igualdad de derechos entre judíos, los musulmanes, los cristianos y los laicos. Es la propia definición de la democracia: Un hombre, una mujer, un voto. Israel siempre se ha negado a negociar esta solución ¿Qué es lo que ha hecho? Ha encarcelado o asesinado, no solo a los dirigentes de Hamas, sino también a los de Al-Fatah, FPLP, FDLP. Por tanto, Israel rechaza una solución que es clara y hay que preguntarse ¿Por qué?
    Este 29 de Noviembre, debemos pedir a la Comunidad Internacional mayor acción para lograr una Paz justa y duradera en Palestina e Israel. Una mayor intervención de las Naciones Unidas, para que se cumplan todas las Resoluciones emitidas sobre la llamada CUESTION DE PALESTINA.

    Cesar A. Salomón
    Ex Presidente de laFederación Palestina del Perú
    Senador del Parlamento Mundial de Los Estados para la Seguridad y La Paz

  3. LA CUESTIÓN DE PALESTINA 63 ANOS DESPUÉS
    DÍA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO (29 DE NOVIEMBRE)
    Según los antecedentes históricos, en 1977, la Asamblea General pidió la observancia anual del 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (resolución 32/40 B). Ese había sido el día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución sobre la participación de Palestina (resolución 181 (II)).
    El 1° de diciembre de 2000, la Asamblea tomó nota de las medidas que habían adoptado los Estados Miembros para observar el Día de Solidaridad y les pidió que siguieran dando la mayor publicidad posible a esa celebración (resolución 55/53).
    El 1° de diciembre de 2000 y tras reafirmar que las Naciones Unidas tenían una responsabilidad permanente con respecto a la cuestión de Palestina hasta que la cuestión se resolviera en todos sus aspectos en forma satisfactoria y de conformidad con la legitimidad internacional, la Asamblea General autorizó al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino a que siguiera haciendo todo lo posible por promover el ejercicio de esos derechos, a que modificara su programa de trabajo cuando lo considerase apropiado y necesario teniendo en cuenta los acontecimientos, y a que hiciera especial hincapié en la necesidad de movilizar el apoyo y la asistencia al pueblo palestino (resolución 55/52). Se pidió al Comité que siguiera ofreciendo su cooperación y apoyo a las organizaciones no gubernamentales palestinas y otras organizaciones no gubernamentales con el fin de movilizar el apoyo internacional para el logro por el pueblo palestino de sus derechos inalienables y para el arreglo pacífico de la solución de Palestina.
    El 29 de noviembre nos recuerda que los refugiados de Palestina cumplen 63 años de asombrosa resistencia, de vidas llenas de sufrimiento, anhelos y de sueños sesgados., muchos ha muerto en la larga espera, y sus descendientes aun anhelan volver.
    Hoy, hace 63 años que la ONU aprobó la Resolución 181, por la que dividía el territorio de la histórica Palestina, concediendo el 52% de la tierra para la creación de un futuro estado judío y el 46% para la creación de un futuro estado árabe, dejando Jerusalén como corpus separatum, bajo control internacional.
    Desde la aprobación de dicha resolución conocida como plan de partición, los judíos sionistas, sintiéndose respaldados por la legalidad internacional, comenzaron a llevar a cabo la limpieza étnica del pueblo palestino
    El miércoles 10 de marzo de 1948, 11 hombres, liderados por David Ben Gurion, se reunían en la llamada “casa roja”, sede del sindicato sionista, sito en Tel Aviv. De esta reunión salieron las estrategias para expulsar a un millón de palestinos y palestinas de sus tierras y el diseño de un mapa de Israel con el 80% del territorio de la histórica palestina.
    El 14 de mayo de 1948 el movimiento sionista declara de forma unilateral la creación del estado de Israel.
    Y, efectivamente, 15 meses después de la aprobación del plan de partición, 800.000 palestinos y palestinas fueron expulsados de sus tierras, de sus casas, y convertidos en refugiados. 417 aldeas y pueblos fueron total o parcialmente destruidos de un total de 550 existentes e Israel se apodero del 78% de la tierra de Palestina. Dándose inicio del Plan de Limpieza Étnica por parte de Israel contra el Pueblo Palestino.
    En 15 meses se llevó a cabo el primer sangriento, cruel y brutal capítulo de limpieza étnica del pueblo palestino llevada a cabo por el estado de Israel.
    Un estado creado sobre unas bases etnicistas, confesionales, excluyentes y racistas.
    Hoy en día, Israel continúa con su política de limpieza étnica del pueblo palestino.
    Aplicando políticas de asfixia física, social y económica sobre la población palestina. Tanto sobre el millón trescientos mil árabes musulmanes y cristianos que viven dentro de Israel, como sobre los tres millones seiscientos mil de Cisjordania y Gaza.
    Las estrategias para llevar a cabo esta política de asfixia son varias : Impedir su libertad de movimientos, prohibir las reunificaciones familiares, retener el dinero arancelario de los productos palestinos, construir muros con los que encerrar a la población palestina en cárceles a cielo abierto, guetos sin posibilidad de subsistencia, llevar a cabo detenciones indiscriminadas, encerrar a parte del gobierno democráticamente elegido, bombardear sus escasas infraestructuras, aterrorizar a la población con sus incursiones nocturnas, diurnas, sorpresivas, brutales, asesinar “selectivamente” a líderes comunitarios e “indiferentemente” al resto de la población ya sean hombres, mujeres, ancianos, o niños.
    Y todo ello, con total impunidad.
    Estos son suficientes motivos por los que debemos solidarizarnos con el pueblo palestino, así como para que la comunidad internacional empiece a tomar medidas.

    Cito algunos ejemplos de escalofriantes datos sobre la población infantil en Palestina:
    Entre el 2003 y el 2008 han muerto más de 50 mil niños palestinos por desnutrición, enfermedades evitables y asesinados en los Territorios Ocupados.
    Los niños representan más de la mitad de los cuatro millones de palestinos en territorio ocupado.
    El 70 por ciento de los menores de nueve meses padecen anemia en Gaza.
    10 mil niños mueren cada año, la mayoría debido a enfermedades prevenibles y a la deficiente atención dada a los recién nacidos.
    La adquisición de servicios sanitarios es difícil y en algunos casos inalcanzables, por el alto costo de los tratamientos y fundamentalmente por los cierres fronterizos y las restricciones de acceso que mantiene el Ejército israelí en los territorios ocupados palestinos.
    Según Naciones Unidas “a algunos niños detenidos se le practican palizas y torturas psicológicas, incluidas amenazas de violencia sexual”.
    Entre octubre de 2006 y agosto de 2007, un total de 106 niños murieron en territorio palestino ocupado, el 58% a manos de las Fuerzas de Defensa Israelí.
    Para el 2007, entre enero y septiembre, un total de 38 niños fueron asesinados y 209 resultaron heridos como consecuencia directa de la acción del ejército israelí.
    Las fuerzas de seguridad israelíes obligan a civiles, con frecuencia niños, a entrar en posibles zonas de conflicto antes que los soldados para limitar así el posible número de bajas entre el ejército.
    Ahora, esperamos por el bien del proceso de negociación que se decida por la paz y no por las colonias. Ambos no son compatibles
    Esperamos un acuerdo que garantice paz y seguridad para todos, la creación de un Estado palestino libre y soberano, con Jerusalén Oriental como capital y reconocer el derecho de los refugiados. Todo ello está basado en un concepto clave: libertad
    Los Palestinos, nunca hemos estado en contra de negociar. Somos la parte más interesada en hacerlo ya que estamos bajo ocupación y queremos recuperar nuestra libertad.
    Debe tenerse presente que las negociaciones no son un fin sino un medio. Lo que buscamos es la libertad del pueblo palestino.
    El Presidente Palestino Mahmud Abbas dijo : ‟ que de no ser posible reanudar las negociaciones de paz con Israel, pedirá a Estados Unidos o a las Naciones Unidas el reconocimiento del Estado Palestino en los territorios de la Ribera Occidental del Río Jordán, en las líneas del armisticio hasta 1967 ” .
    Otra de las posibilidades existentes es solicitar del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que tome control de los territorios ocupados por Israel.
    No queremos que se cumpla aquel vaticinio de Golda Meir: ‟Los viejos morirán y los jóvenes olvidaran”
    Una vez más, debemos reconocer el esfuerzo de las Naciones Unidas y la Comunidad Internacional por lograr una Paz Justa y duradera en Palestina con una capital en Jerusalén Oriental.
    Israel tiene una especie de carta blanca como ningún otro país en el mundo. Si los rusos hubieran tratado a los judíos como Israel trata a los palestinos quizá los habríamos atacado con bombas atómicas. A Israel se le permite que trate a los palestinos como no se le permitiría a nadie”.
    Tenemos que recordar que “En 1941 aquel Isaac Shamir, entonces Primer Ministro de Israel, hizo una proposición a los nazis, no por conveniencia sino como fruto de un acuerdo, y les ofreció convertirse en un puesto avanzado del Tercer Reich en Oriente Medio. El escritor satírico israelí B. Michael, al repasar la lista de los monstruos que han contado con el apoyo entusiasta de Israel, se preguntaba dónde estaba la diferencia, a fin de cuentas, entre apoyar a esos individuos y apoyar a Sadam Hussein…” El, que ya en 1948 recomendaba: “Debemos hacer todo lo posible para asegurar que los palestinos nunca regresen”. Y a sus amigos sionistas: “Ellos nunca podrán regresar a sus hogares. Los viejos morirán y los jóvenes van a olvidar. Y basta.” El jefe Heilbrun del Comité para la Reelección General Shlomo Lahat, octubre de 1983: “¡Tenemos que matar a todos los palestinos, a menos que ellos se resignen a vivir aquí como lo que deben ser: esclavos!”
    Nuevamente las Conversaciones de Paz son el tema del día, esperamos que esta vez exista la buena voluntad para lograrlo.

    Cesar A. Salomón
    Ex Presidente de la Federación
    Palestina del Perú
    Senador Parlamento Mundial de los
    Estados para La Seguridad y la Paz

  4. El Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino
    29 de noviembre

    Por: Dr. César A. Salomón

    En la Sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino, celebra el 29 de noviembre de cada año una reunión solemne de observancia del Día de Solidaridad. Entre los oradores figuran el Secretario General, el Presidente de la Asamblea General, el Presidente del Consejo de Seguridad y representantes de los órganos pertinentes de las Naciones Unidas y de organizaciones intergubernamentales. En la reunión se lee un mensaje del Presidente del Comité Ejecutivo de la Organización de Liberación de Palestina y Presidente de la Autoridad Palestina. Asimismo se invita a asistir a las organizaciones no gubernamentales, y un portavoz de la comunidad internacional de organizaciones no gubernamentales acreditadas para participar en el Comité hace uso de la palabra en la reunión.
    En 1977, la Asamblea General pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (resolución 32/40 B). Ese día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución sobre la partición de Palestina (resolución 181 (II)).
    El 1° de diciembre de 2005, en su resolución 60/37, la Asamblea General pidió al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino y a la División de los Derechos de los Palestinos que, como parte de la celebración, el 29 de noviembre, del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, siguieran organizando una exposición anual sobre los derechos de los palestinos en cooperación con la Misión Permanente de Observación de Palestina ante las Naciones Unidas. Asimismo, la Asamblea alentó a los Estados Miembros a que siguieran dando el mayor apoyo y la mayor publicidad a la celebración del Día de Solidaridad.

    Hoy recordamos que este 29 de Noviembre, se cumplen 62 años desde que la Asamblea General aprobó la histórica resolución 181, en la que instó a crear un Estado judío y un Estado árabe. El Estado de Israel, fundado un año después, en 1948, celebra ahora 61 años de existencia. Es vergonzoso que todavía no podamos celebrar la existencia de un Estado palestino.
    La comunidad internacional no debe escatimar esfuerzos por ayudar tanto a israelíes como a palestinos a alcanzar una solución que conduzca al objetivo de la coexistencia de dos Estados, Israel y Palestina, uno junto al otro en condiciones de paz y seguridad. Las Naciones Unidas siguen teniendo actualmente la responsabilidad de resolver la cuestión de Palestina en todos sus aspectos y de conformidad con el derecho internacional. Asegurémonos de que ésta no se convierta en una responsabilidad permanente.
    Hay siete millones de Palestinos: un millón y un cuarto viven en Cisjordania, un millón vive en Gaza, un millón y medio viven en los territorios ocupados en 1948, y el resto vive a lo largo y ancho de la Tierra.
    En Cisjordania y Gaza viven bajo la ocupación militar sionista; en los territorios del 48 viven como ciudadanos de segunda clase; en los países árabes, la mayoría viven en campamentos de refugiados… ¡Pero no siempre se vivió así!
    Hubo un tiempo en el que los Palestinos tuvieron casas, jardines, granjas y fábricas que habían sido antes de sus padres, y antes de los suyos, y antes de los suyos, y antes….
    Nuestra tierra se extendía desde el río Jordán hasta el Mediterráneo y se llamaba Palestina; entre nosotros vivía un pequeño número de judíos y todos vivíamos en paz e igualdad…
    A consecuencia de lo que sucedió en Europa, el movimiento sionista comenzó a ganar apoyos y empezó a pedir un Estado. Dijeron: “El Estado judío debe estar en Palestina”, “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”.
    De la noche a la mañana, se nos privó de la condición humana. Nuestro país, que se encontraba bajo la ocupación británica, se convirtió repentinamente en un inmueble deshabitado y los británicos se otorgaron a sí mismos el derecho a disponer de él.
    Miles de judíos ocupantes vinieron a nuestras costas y expulsaron por la fuerza a nuestro pueblo indefenso a los estados vecinos.
    En el año 1948 nuestras casas, nuestros jardines, nuestras granjas y nuestras fábricas se convirtieron en suyas. Lo llamaron Israel.
    Durante más de 20 años nos amontonamos en campamentos de refugiados, esperando que el mundo, que había ayudado a los judíos, nos ayudara a nosotros. En lugar de ayuda recibimos despotismo.
    En el año 1967, el ejército sionista invadió Cisjordania y Gaza, los últimos dos trozos de Palestina. Les impusieron una dictadura militar.
    Durante 35 años intentamos por todos los medios convencer al mundo para que reconociera nuestra humanidad y nos concediera los derechos de los que disfrutan los humanos. La respuesta fue el bombardeo de nuestros campamentos, la muerte de nuestras mujeres y niños, el asesinato de nuestros dirigentes, la extracción de nuestros árboles, la destrucción de nuestras casas.
    Cuando intentamos defendernos, nos calificaron de “terroristas y criminales”…
    Levantaron la veda a la caza de nuestro pueblo. Nos mataron en nuestras tiendas, nos torturaron en sus cárceles, nos tendieron trampas en nuestro exilio.
    Durante 35 años buscamos la justicia. Recibimos agresiones.
    Exigimos a los gobiernos del mundo nuestros derechos nacionales. Nos dieron un pedazo de papel en el que ponía: “resoluciones legales internacionales”. Utilizamos la argumentación, la lógica y las armas para que los gobiernos de Occidente se dieran cuenta de que apoyar al Estado sionista significaba dictar la pena de muerte de nuestro pueblo. Recibieron más apoyo.
    Nuestros dirigentes dijeron al mundo que el pueblo palestino quería obtener sus derechos por medios pacíficos, pero que utilizaríamos otros si no había otro camino.
    Las acciones israelíes –como las matanzas extrajudiciales, el uso de armamento pesado contra los civiles, la demolición de casas, la expansión continua de los asentamientos y la construcción de un muro que divide profundamente el territorio palestino- han provocado el aumento de la miseria y los sentimientos de desesperanza entre los palestinos, han socavado los esfuerzos para limitar la violencia y han fomentado el odio y la cólera hacia Israel.
    La violencia en los últimos años ha cobrado miles de vidas. La mayoría de éstas han sido de palestinos, pero también ha habido víctimas israelíes. Muchos de los muertos han sido niños. Sin embargo, no hay solución militar posible para el conflicto palestino-israelí. La única solución descansa en un proceso político: uno que resulte en un arreglo comprensivo, justo y duradero, basado en dos Estados, Israel y Palestina, viviendo lado a lado en paz y con fronteras seguras y reconocidas.
    Se necesitan grandes esfuerzos para atender la emergencia humanitaria y la devastación económica experimentada por el pueblo Palestino. Pobreza extrema, desempleo, niños sin escuelas, y un fuerte sentimiento de frustración y desesperación, son parte del día a día de los palestinos bajo ocupación. También hay que tener en cuenta la dificultad causada por restricciones severas del movimiento de personas y bienes materiales, toques de queda, barricadas, puntos de control y la construcción de una barrera de separación.
    Debe trabajarse sin descanso, hasta que el pueblo Palestino finalmente obtenga lo que es suyo por derecho: el ejercicio de sus derechos inalienables, un Estado Palestino soberano e independiente.

Ongi etorri, bienvenido/a!