Eluana, ultima batalla vencida

Finalmente, tras un hipócrita minuto de silencio, una mayoría de políticos italianos, a las órdenes de Berlusconi, aprobaron el Decreto Eluana.

Bravo Eluana, hasta en tus últimos momentos has conseguido vencer la hipocresía y ser libre. Este es el Berlusconi que quería que siguieses en la cárcel:

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Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

2 comentarios en “Eluana, ultima batalla vencida”

  1. Cuanto tiempo sin leerte Susana!, ya sabes, estás en tu espacio para decir lo que quieras
    Yo no concibo a nadie que tenga que estar encarcelada y agarrada a un tubo para que respire su pulmón mientras el resto del cuerpo agoniza. La maquina no es la vida, ni mucho menos. Eluana descansa en paz, algo que no ha podido hacer estos últimos años.

  2. Que triste lo que a cada ser en este mundo le toca vivir. Esta niña que ya o existía pero que si existía dormida soñaba en su mundo mientras podúia respirar con la ayuda mecánica.
    Sus sueños serían tranquilos, sin prisa, ni pausa.
    Pobre niña hermosa, tendida en su lecho que desde su silencio profundo contemplaba las horas.
    Pobre su padre y los que la amaban al verla indefensa y alejada de la realidad. Pero era su mundo y debía partir cuando quisiera despejarse de el y no que su padre tomará la decisión de hacerla agonizar,al menos dicen fue tres días y no 15 como los facultativos aseguraron.
    Cuál era el dolor que el padre no podía soportar, era el egoísmo de no querer el sufrir, porque evidentemente el amor por su hija lo condicionaba a lo que el quería que ella viviera.
    Jamás me animaría a tomar una decisión como esta para un ser y menos al que amo, eligiendole el camino del sufrimiento por segundos que estos fueran.
    Nadie de los que estuvieron y están de cuedo con esta práctica se preguntó que sintió esa niña cuando le arrancaron el oxigeno y como necesitó de el para seguir durmiendo…
    Qué hipócritas somos a veces cuando nos creemos los mejores y más “adoradores” de nuestros hijos y no somos capaces de llevar el dolor con paciencia y estoicismo. ¿De que vale la vida, mi vida si no comparto con el que amo el dolor con madurez
    Gracias Juan por permitir expresar lo que a mi me parece bien.

Ongi etorri, bienvenido/a!