Hablando con el corazon, un martes y trece

En este país, el martes y trece es día de mala suerte…pero…no hagáis caso, estos días pueden ser increibles, solo se necesita desear algo bueno…. Y para celebrarlo, una poesía de mi amigo Jaramillo y una bonita frase de ese hacedor de palabras que era Quevedo. ¿Se nota que estoy contento?
“Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.”
(Francisco de Quevedo)

ENCUENTROS
(Darío Jaramillo Agudelo)
Arrodillado te degusto
te lamo y lamo
olfateo cada parte de ti
te aprendo con labios y nariz
te estremezco y ensalzo
subo y bajo
lengua de pezón a pubis
lengua de boca a oreja
interminable.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

8 comentarios en “Hablando con el corazon, un martes y trece”

  1. Susana, pude que sean palabras trilladas pero no por eso mal empleadas (también el amor, la amistad, la fe…son palabras trilladas pero no por eso, si se emplean bien, dejan de ser preciosas)
    No creo que el autor haya perdido el tren ,todo lo contrario, es de los pocos que se atreven a plasmar en poema el mejor de los trenes: el que lleva como pasajeros al amor,al deseo, a la sensualidad.
    La sexualidad que evoca este poema es una sexualidad plena, llena de deseo entre dos personas. A mi me ha encantado precisamente por lo que a ti no te gusta, por lo directa, por lo concreta y por lo sensual que es.
    Es un poema que estremece a quien lo lee, no le deja indiferente ¿no?,luego, segun la experiencia de cada uno/a…ese estremecimiento puede ser más positivo o más negativo.
    Con el tema de la sexualidad…., estamos llenos de complejos, seguro que estás de acuerdo conmigo en eso. Pero tú, yo y cualquier persona los tiene.
    Lo que pasa es que son muchos siglos en que se nos ha dicho lo mala que es la sexualidad como fuente de placer (la sexualidad genital, por ejemplo, era únicamente válida para engendrar hijos, (bueno, y leyendo libros de hace sólo 40 años, la sexualidad placentera era únicamente masculina y las mujeres debían “dejarse” hacer por el bien del matrimonio)
    Esa imagen que ofrece la poesía, en la que el hombre admira el cuerpo de su amada, en la que el hombre degusta su cuerpo como quien degusta el mejor de los manjares, en la que la mujer se estremece también… a mi me parece estupenda, sensualidad inmensa.
    La imagen de un hombre estremeciendo a su amada con su boca, con sus besos,…es maravillosa.
    Juan
    Un abrazo

  2. Si es que no hay como hablar claro para que se entienda la gente (lo digo por el Jaramillo), o si no callar, como dice Quevedo (si es que lo dijo) y dejar que hable el corazón. Jeje.

Ongi etorri, bienvenido/a!