Mujer asesinada de 11 puñaladas en Valladolid por su expareja

Ayer, día 22 de septiembre Ion B., de 44 años asesinaba de 11 puñaladas a su expareja desde hace un año, Micaela M.V., de 43 años, en la misma fábrica donde ambos trabajaban. El hombre se entregó posteriormente a la polícia donde se inculpó y el juez, tras la declaración, lo ha enviado aprisión ineludible.
Ocurría en la localidad vallisoletana de Pedrajas de San Esteban, al mediodía. Tras una discusión, él sacó el cuchillo que llevaba y la persiguió hasta acorralarla y matarla a cuchilladas. No había denuncias aunque antes de morir confesó a sus compañeros/as que llevaba un tiempo acosándola, a raiz precisamente de que ella había rehecho su vida con otra persona. Vuelve el “o mía o de nadie”.
Con esta mujer son ya 54 las mujeres asesinadas en lo que va de año por sus compañeros o excompañeros (se incluyen una decena de ellas que no son computadas todavía como violencia machista por el Ministerio de Igualdad por seguir en investigación o por no poderse probar el asesinato al haber sido muertes atribuidas a causas naturales tras una discusión, suicidios de mujeres acosadas, etc). Siguiendo la campaña UNA POR UNA esta entrada TRES POR UNA visibiliza una mujer que hizo de la valentía y la lucha por la igualdad entre todas las personas, una razón total de vida. (podéis ver otro listado en el siguiente enlace)
Aprovecho también la ocasión para poner el FORMULARIO A LA RELATORA ESPECIAL SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DE LA OFICINA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS. En él cualquier persona, de forma confidencial, puede denunciar violaciones contra las mujeres que haya podido observar en cualquier país europeo. Lo podéis encontrar en este enlace que mi amiga Tere ha tenido la gentileza de enviarme.

Harriet Tubman (Maryland, 1820/21 – 1913)


Nació en una plantación en Bucktown, Maryland, en una familia de esclavos. Sus padres eran Benjamin Ross y Harriet Greene Ross, le pusieron de nombre Araminta pero a los once años (adulta entre los esclavos ya) dejó de usar el nombre de Araminta y pasaría a usar el mismo que su madre, Harriet.
Con cinco años comenzó a trabajar en el servicio doméstico. Un día, cuando tenía siete años, cansada de los malos tratos y las continuas palizas que le daban se fugó de la casa. Asustada, se escondió en una cuadra en la que comía con los animales. Cuando regresó a la casa algunos días más tarde fue golpeada y azotada. Este episodio la marcaría profundamente, y nunca abandonó un firme deseo de huida. En 1844 Harriet fue obligada por su amo a contraer matrimonio con John Tubman, otro esclavo con el que tuvo varios hijos.
En 1849, ella decidió escaparse de forma definitiva, guiándose unicamente por la Estrella Polar, su marido no quería escapar por lo que finalmente Harriet escapó sola, sin él y sin los hijos.

Siguiendo en ocasiones la ruta del ferrocarril, logró llegar hasta Filadelfia, donde rehizo su vida. Entró en contacto con el pujante movimiento abolicionista, y se dedicó a partir de ese momento a luchar de forma incansable por la libertad de los esclavos que aun permanecían en el Sur, aunque para ello tuviera que arriesgar muchas veces su vida.
El nombre de Harriet Tubman ira siempre ligado al Ferrocarril Subterraneo (en inglés Underground Railroad) que era una red clandestina organizada en el siglo XIX en Estados Unidos para ayudar a los esclavos afroamericanos que se escapaban de las plantaciones (los llamados cimarrones). Esta red estaba formada tanto por afroamericanos que habían sido esclavos como por activistas blancos simpatizantes del movimiento abolicionista. El nombre de Ferrocarril Subterráneo viene por el hecho de que sus miembros utilizaban términos ferroviarios de modo metafórico para referirse a sus actividades. Por ejemplo, los “conducores” o “maquinistas” eran quienes ayudaban a los negros fugitivos en los propios estados esclavistas de Sur. Eran por lo tanto activistas muy audaces pues en aquella epoca el ayudar a esclavos fugitivos estaba castigado incluso con la muerte. Otros activistas establecían “estaciones” del ferrocarril, es decir, lugares (normalmente casas particulares) a donde los fugitivos llegaban y podían esconderse, comer, descansar, recibir asistencia medica, los esclavos fugitivos eran los “pasajeros”….
Harriet Tubman es sin duda la “conductora” más popular en la historia del Ferrocarril Subterráneo, y en su labor regresó hasta 19 veces al Sur para ayudar a escapar a cientos de esclavos. Los blancos esclavistas llegaron a ofrecer una recompensa de 40.000 dolares por capturarla viva o muerta, una cifra enorme para la época, pero pese a todo ella prosiguió su labor. Harriet era conocida por el sobrenombre de Moises, ya que igual que el profeta bíblico había conducido al pueblo judío desde la esclavitud en Egipto hacia la tierra prometida, ella conducía a los esclavos hacía la libertad. Durante el resto de su vida presumió de que “nunca había perdido ni un solo pasajero”. Normalmente la libertad definitiva para los esclavos fugitivos solo se encontraba en Canadá, ya que en la llamada “Ley del esclavo fugitivo” aprobada por el gobierno federal, se ordenaba a los ciudadanos blancos y a las autoridades locales capturar y devolver a los esclavos fugados, aun en los estados del Norte donde se había abolido la esclavitud.
Se calcula que fueron más de 300 fugitivos, incluida su propia familia, a los que logró llevar a la Tierra de Canaan, como se le llamaba a Canadá. En 1857 Harriet trasladó a sus padres desde St. Catherines, en Ontario, Canadá, donde los había llevado primero, a Auburn, Nueva York, donde pudo comprar una casa, y allí podieron llevar una vida normal.
En 1959 tuvo lugar otro conocido episodio en la vida de Harriet Tubman cuando en Nueva York ella movilizó a miles de negros y de blancos abolicionistas delante de la corte para sacar de allí a Charles Nalle, un esclavo fugitivo al que las autoridades pretendían devolver a la esclavitud. Durante el altercado con la policía Harriet fue ferozmente golpeada, aunque finalmente lograron su propósito de sacar de allí a Charles Nalle.
Durante la Guerra Civil (1861-1865) Harriet Tubman colaboró con el ejercito de la Unión, haciendo de enfermera, y también guiando a patrullas de soldados en varias incursiones a lo largo del río Comcahee, en Carolina del Sur. Precisamente en este tiempo ella conoció a un soldado llamado Nelson Davis, y ambos se enamoraron, y se casarían en 1869.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

2 comentarios en “Mujer asesinada de 11 puñaladas en Valladolid por su expareja”

  1. Bueno Susana, estoy seguro que la decisión del marido de no escaparse influyó mucho y además los hijos de las esclavas eran esclavos también, a los pocos años se los quitaban para llevarlo a servir o a lo campos….(fíjate en ella, a los 5 años ya la habían separado de sus padres para ir a servir). No es lo mismo que ahora. Además volvió y ayudó a escapar a su familia posteriormente.A veces una madre sufre más viendo a sus hijos esclavos, abusados, azotados…que separándose de ellos con la esperanza de recuperarlos libres algún día.
    Abrazos.

  2. Una historia de una vida tiene un fin maravilloso: el de ayudar y defender a las personas.
    Lo único que no comprendo de esta “guerrera” es que abandonó a su hijos. No lo voy a saber nunca. Debe haberlos extraños mucho. Y ojala que ese soldado del que ella se enamoró, haya podido mitigar y acompañarla en su luchas y dolor.

Ongi etorri, bienvenido/a!