Vindicación de los derechos de la mujer

Esta obra (1792), pertenece a Mary Wollstonecraft y es una de las primeras de la literatura y la filosofía feministas. En ella, Wollstonecraft responde a los teóricos políticos y educacionales del siglo XVIII, los cuales apoyaban el hecho de que las mujeres no tuvieran acceso a la educación.
Argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que tan sólo puede parecerlo debido a que no han tenido acceso a la educación apropiada.

Sugiere que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales e imagina un orden social basado en la razón. Por ello, las mujeres deberían tener una educación proporcional a su posición en la sociedad y entonces proceder a redefinir esa posición, pues sostiene que las mujeres son esenciales para la nación, ya que educan a los niños de esa sociedad, y podrían ser “compañeras” de sus maridos, en vez de meras esposas. En lugar de ver a las mujeres como adornos de la sociedad o propiedades con las que se puede comerciar para el matrimonio, Wollstonecraft mantiene que son seres humanos que merecen los mismos derechos fundamentales que el hombre.

Vindicación de los derechos de la mujer es una mezcla de géneros literarios —un tratado político, una guía de comportamiento y un tratado educacional. Uno de los principales argumentos de Wollstonecraft en Vindicación de los derechos de la mujer es que las mujeres deberían ser educadas racionalmente, de modo que pudieran así contribuir a la sociedad, contestando así de forma mordaz a escritores famosos que sostenían que la mujer no necesita educación racional. (Rousseau, como es bien conocido, argumenta en Emile (1762) que la mujer debería ser educada para el placer.)
Apunta que si una sociedad decide dejar la educación de sus hijos a las mujeres, éstas deben estar bien educadas para poder pasar el conocimiento a la siguiente generación. Wollstonecraft declara que las mujeres son estúpidas y superficiales (las llama, por ejemplo, “spaniels” o “juguetes” en cierto momento), pero dice que no es debido a una deficiencia innata sino a que los hombres les han negado el acceso a la educación.
Puede ser objeto de debate hasta qué punto creía Wollstonecraft en la igualdad de mujeres y hombres; ciertamente no fue una feminista en el sentido moderno de la palabra (las palabras feminista y feminismo no existieron hasta después de 1890), ya que no pedía igualdad de derechos (por ejemplo no pedía el derecho alsufragio de las mujeres) en sus escritos. En cualquier caso, las peticiones de igualdad contrastan con sus declaraciones acerca de la superioridad de la fuerza y el valor masculinos
Mantienía que esta escolaridad debería ser mixta, ya que hombres y mujeres, cuyos matrimonios son los cimientos de la sociedad, deberían ser “educados según el mismo modelo”.

Publicado por

Pais Vasco - Juan

Juan Luis, Juanlas, Juan, Jon Koldo, Ibán...pero todos Yo Mismo.

5 comentarios en “Vindicación de los derechos de la mujer”

  1. Claro, y hasta en el siglo III antes de cristo había mujeres que defendían los derechos de la mujer. Lo importante de esta mujer es que lo plasmó en un libro que dedicó exclusivamente a eso, no me suena que hubiesen otros libros asi de exclusivos aunque seguro que alguno me encontráis…pues nada, dadme el enlace….

  2. Siempre hay alguien que lo dijo antes. Christine de Pizan ya decía eso a finales del siglo XIV; también lo decçian Juan Luis Vives y otros humanistas (aunque estos con la boca pequeña). Y lo decía María de Zayas en el siglo XVII y seguro que muchas de las cultísimas italianas del Renacimiento. Quizá no eran feministas en el sentido moderno porque no reclamaban la igualdad en todos los aspectos, pero sí en el más importante, el que abre el camino para todos los demás, el de la educación.

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