Una crisis para cambiar: en busca de una segunda juventud (2ª parte)

Continuando el tema que empezó el día 2 sobre la refinición de la vida…La crisis media 1ª parte seguimos con esta segunda parte (de tres) de LOM, sobre estás épocas críticas de la vida y sus consecuencias, tanto a nivel personal como ajeno.

Una crisis para cambiar: en busca de una segunda juventud (2º parte)

Las crisis de edad esconden insatisfacciones o tomas de consciencia que no siempre sabemos asimilar. Esta crisis de mediana edad o de redefinición de vida son duras puesto que no es un simple cambio de trabajo, de amigos o de pareja.. sino algo más profundo que no necesariamente entendido por quien la padece.

Visto el panorama de manera cotidiana parece que dejarse llevar por esta crisis rompedora puede ser un hecho peligroso en tanto que rompe lo establecido. Plantea un cuestionamiento que destruye pareja, status, imagen y mundo social convirtiéndote en un desadaptado de tu mundo cotidiano y en busca de otro mundo nuevo donde integrarte… interpretado así, es cierto. Esta crisis puede dar contigo. (así se ve en la película de American Beauty) o convertirte en un extraño para tus propios amigos y familia. Desde este punto de vista los demás ven patológico al “criseado” perdido y egoístamente escapista de las responsabilidades. Consideran que ha perdido el norte, que es una locura que deje todo de repente. Si es la pareja, ésta no entiende nada. Si es el trabajo lamentan su pérdida de valor profesional, si es su vida….

Evidentemente, los signos y síntomas de este tipo de crisis que tanto puede modificar tu vida son o pueden ser muy prosaicos y convencionales y suelen comentarse… Que si está cambiando de look, que si esta vistiendo como un/una jovencito/a y ya no tiene edad, que si se está cuidando en exceso, que si últimamente anda muy despendolado,.. que si anda refunfuñando todo el tiempo como un/a viejo/a , que se últimamente sale mucho de noche o un siempre anda en su rollos y aficiones últimamente,… etc… Eso cuando no son comentarios mas duros del tipo de que esta cerrado en su mundo, no quiere saber nada de nadie, “chochea”, cada día esta mas pirado/a, o que no se le que le pasa pero anda mas raro que un perro verde, no se puede estar con el/ella o un “ya tendrá algún/a querido/a porque actúa raro”…… Lo malo de todos estos comentarios es que en vez de captar que la persona está en una crisis personal seria, captan los posibles síntomas periféricos que se manifiestan con ella. ¡y lo peor de todo es que suelen acertar!.. Quiero decir que como este tipo de crisis puede originar cambios de vida serios que se ven o se verán pronto… alguien dirá..”¿ves no te lo decía yo? Este/a lo que le pasa es que tiene un/a amante” o un “¿no te dije que estaba volviéndose loco/a?” y otras mas.

Decía que generalmente aciertan con sus comentarios porque efectivamente, todos estos son típicos de aplicar por parte de la masa convencional o social establecida a la personas que por algún motivo se salen del tiesto, se salen de lo convencionalmente establecido que debiera hacer o se comportan con cambios o conductas fuera de la norma que se debe cumplir. Además, por otro, lado las personas en crisis puede que finalmente solo acaben realizando actos muy convencionales y típicos como tener un amante, jugar a ser viejos jóvenes, volver a estudiar o tener una afición peculiar y nueva sin mas cambios reales interiores o de vida. Vamos que en la crisis acaba siendo tan convencional como el que no la ha pasado pero con rupturas o convencionalismos nuevos que pueden ser causa de conflictos y rupturas censurables por su forma.

Esto me hace pensar en otra cosa. Hay personas que no parecen sentir esas crisis ni nada que se le parezca y siguen su vida como cualquier cosa. Para distinguirlos desde fuera basta con observar que siguen el ritmo de las cosas tal y como les viene. Su conducta puede ser muy predictiva. Viven situaciones que en otras personas pueden significar caer en crisis pero son masa anónima y no lo expresan mientras siguen su vida cotidiana como cualquier otro más.. ¿Qué hace que esas personas no la sufran al menos en apariencia? Siendo críticos deberíamos entender que ¿cumplir con lo socialmente establecido, respetando la normas convencionales, no saliéndose del tiesto ni del rebaño, haciendo en todo momento lo que se debe hacer se evitan las crisis de identidad y edad? Desde fuera parece que si. Parece que sólo el que pretende ser distinto sufre consecuencias, el que pretende preguntarse, cuestionarse cambiar o romper es el malo de la pelicula… ¿será así? Este tipo de personas son las que dicen “quita, quita no me meto en líos”, o un “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer” o ”hay que ser como dios manda” o “a mi no me metas ideas raras ¿vale? Que estoy muy bien así” o un “¡ay!, la vida es así y hay que aguantar” o un “este marido (mujer) me ha tocado y punto” etc…

No cuestiono que ser convencional sea malo sino si es mejor.. Las personas en crisis se encuentran normalmente solas, no comprendidas y juzgadas en sus actos puesto que no son o dejan de hacer lo que “se debiera hacer”. Son personas que toman decisiones que por su implicación en personas de su entorno con las que se tienen responsabilidades pueden ser criticadas por la mayoría que no son capaces de tomarlas y como no, son personas que pueden meter la pata en esas decisiones de manera real y acabar mal con ellas lo que refuerza mas aun a las que no hacen nada. Simplemente lo digo porque los que entran en este tipo de crisis, frente a los que no entrar sienten la consciencia de la necesidad de un cambio, de que su vida está vacía en algo o de que deben retomar un rumbo pero no tienen ni idea de cómo hacerlo a veces y pueden hacerlo muy mal, criticable o rechazable desde la ética común..Pero están siendo concientes de algo… o al menos conscientes de cosas que los que no entrar puede que no lo sean o no quieren serlo. Los vacíos, cada cual los llena mientras pueda como pueda y hasta que deja de poder. Entonces surge la “crisis”

Ha habido épocas en la que esta redefinición de vida se ha reflejado en la búsqueda de lo espiritual pero no dentro del marco donde estas sino en lo exótico del orientalismo o los gurus, las organizaciones de ayudas al necesitado, el apostolado, las sectas, las nuevas comunidades (como en la época hippy) o la vuelta al romanticismo ecologista y el naturalismo y el compromiso activista con algo.

Hoy en día quizá los nuevos mundos también se den en el exotismo de lo virtual.. las comunidades virtuales que desarrollan su peculiar aldea global donde todo se comunica las reglas son más indefinidas y con distintos sentidos de la responsabilidad.… También podemos incluir esa vuelta a actividades de juventud perdidas o abandonadas por las responsabilidades del trabajo y el matrimonio y los hijos (“los viejos roqueros nunca mueren” )

Pero evidentemente, no todas las respuestas son de este tipo. En este tipo de crisis se suele ver con frecuencia también lo convencional…Se puede ver la necesidad de darse satisfacciones que compensen esa sensación de rutina, aburrimiento o hastío de la vida que uno lleva : viajar, hacer lo que nunca pude hacer, nuevos amigos y ambientes que de repente son muy importantes, estudiar cosas que acaban absorbiendo el tiempo, ligar, aparentar….. Nuevas vivencias que en ocasiones pueden meterte en mundos no muy controlados o que ocasionen conflictos y rupturas La persona que busca jovencitos/as para sentirse ¿mejor? o mas macho o hembra con poder de seducción.. el escape de las responsabilidades familiares y de pareja mediante aficiones que ocupan todo el tiempo, amistades que llenan el tiempo libre o bebida y droga que te permiten escapar de la rutina o supuestamente enfrentarte a ella mejor, el pasotismo o la búsqueda de vivencias nuevas en viajes, nuevos estudios, modus vivendi, etc..el estar a tu bola y pasar de todos,..En fin, cosas que por otro lado no dejan de ser muy burguesas e igualmente criticables si las mismas son una forma de “salirse del tiesto”…

Quizá, al final, a fin de cuentas a esta edad nos encontramos con que hemos vivido ya muchas experiencias y entre todas estas, también muchas pérdidas. Perdidas de poderes, de juventud, de imagen corporal, de vida, de amigos, de familiares, de pareja incluso, de ilusiones, de metas a alcanzar, de salud, de niños que se nos hacen mayores e independientes, de ética personal con lo que haces, de amor, …

Demasiadas cosas que un día te hacen levantarte por la mañana y pensar ante el espejo que ese no eres tu, no eres el que quieres ser o debes de ser otro que no sabes donde encontrar..Y entonces piensas en que hacer, en que cambiar o en que dejar de hacer que haces y te sientes mal por ello. Piensas en lo que tienes o ya no tienes ni volverá. Piensas en lo que te queda y ves delante, piensas en tu mundo y su mentira personal, su apariencia o hipocresía o la tuya, tu engaño o el del otro,….. Y acabas diciendo se acabó, esto no puede continuar así debo romper o dejar o decidir o responsabilizarme o escapar…. El cómo lo hagas y sobre que te bases al hacerlo será el dato que los demás considerarán entendible o condenable pero en ese momento cuando ya has decidido que hacer o abandonar o abrazar.. ya no te importa nada. “me la pela” dirás… lo siento y lo hago ¡a la brava!.

Pero recordemos que esto no tiene que ser una crisis de ruptura ni lo contrario. Puede ser una simple o complicada reevaluación de uno mismo que debe gestionar con responsabilidad y teniendo en consideración que todo acto tiene su consecuencia…

La primera ley de la magia reza que todo lo que haces te vuelve…

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Pais Vasco - Juan

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