VIOLENCIA MACHISTA EN ESPAÑA, MUJER ASESINADA EN GRANADA. (Biografía: Caterina Sforza)

El martes, día 14 de agosto, otra mujer era asesinada por su pareja. Ocurrió en Dúrcal (Granada). Se llamaba Leyre González Justo y tenía sólo 21 años. Su pareja, de 39 años, la asesinó a puñaladas, posteriormente la abandonó en un Centro de Salud y huyó aunque pudo ser posteriormente detenido. Deja huérfana a una niña de 2 años.

Con esta mujer, son ya 32 mujeres (6 de ellas asesinadas por hombres que no tenían relación de pareja o expareja), 3 niñas de 3, 5 y 13 años, 1 niño de 9 años y 1 hombre, las personas asesinadas por violencia de género en lo que va de año (ver este enlace). (En este listado general he incluido a 7 mujeres, a cuatro menores, y a 1 hombre que no aparecerán en el listado del Ministerio todavía: una es Diana Quer, cuyo cadáver apareció el día 1 de enero tras casi dos años de búsqueda, 1 en investigación todavía (La Orotava), 3 mujeres que fueron asesinadas tras ser agredidas sexualmente por conocidos (en Madrid (posible prostituta, aunque el hombre que la asesinó mantenía relación de algún tipo con ella), Zamora (tras un intento de violación por un pastor de 17 años) y Fuerteventura (agredida sexualmente y asesinada por su primo)), 1 niña de 13 años asesinada, con posible abuso sexual de por medio, en Vilanova i la Geltrú y 4 víctimas por venganza de género: una en Vitoria, (madre de la pareja del asesino), otra en Albacete (hermana de la expareja), 1 hombre (víctima número 9, padre de una mujer al que su yerno asesinó como venganza contra su pareja) y por último a un niño de 9 años (asesinado por el padre para hacer daño a la madre, a la que maltrataba) y 2 niñas de 3 y 5 años asesinadas en La Oratava en el mismo suceso que al madre, por el padre de ambas. Para mí esos casos son la misma violencia de género que cuando asesinan a las propias parejas.

También quiero recordar a Manuela Morales Pérez (36 años), su hijo de 2 años, su padre, José Morales Leal (65 años) y la pareja de su padre, los cuatro asesinados en Pau (Francia), por el marido de la primera, de 32 años. Ella era de Pilas (Sevilla) y los padres (también sevillanos) habían ido a visitarla a Pau, cuando el asesino los mató a todos y luego se suicidó. No forman parte de esta lista al haber sido asesinados en Francia pero el recuerdo es importante.

Los asesinatos listados han ocurrido en:  Madrid: 3 (*), Galicia: 3 (*) (A Coruña (2*) y Pontevedra), Asturias: 2, Canarias: 6 (***) (Las Palmas, Fuerteventura(*) y Sta C. de Tenerife(**)), Castilla La Mancha: 3 (*) (Toledo y Albacete(*)), Castilla-León: 3 (Burgos, León y Zamora), País valenciano: 1 (Castellón), Cataluña: 4 (*) (Barcelona (3) (*1 niña) y Girona), Murcia: 1, Aragón: 1 (Zaragoza), Andalucía: 8(**) (Granada (4), Málaga, Huelva y Almería (2) (*1 hombre y 1 niño).
Siguiendo la campaña de visibilización de este Blog, resumo una vez más a mujeres de los siglos anteriores al siglo XX, una gran parte de ellas perdidas y olvidadas en la historia, una Historia que en su mayor parte ha sido escrita por hombres e impregnada del patriarcalismo, misoginia y machismo generalizado durante tantos y tantos siglos…
Esta vez visibilizo a una de las más importantes mujeres del Renacimiento italiano, la que osó enfrentarse a los Borgia:

Caterina (Catalina) Sforza (Milán, 1463,- Florencia, 1509)

Hija ilegítima del duque de Milán (Galeazzo Sforza) y de Lucrecia Landriani (esposa de un amigo íntimo de Galeazzo y condesa de Imola y Forli), fue educada como una miembra más de la familia Sforza.
Con sólo 10 años la casaron con Girolamo Riario, de 30 años, (si bien, hasta 4 años más tarde no se consumó dicho matrimonio), que era sobrino del Papa Sixto IV quien por ello les regaló el gobierno de la ciudad de Imola y más tarde, en 1480, el condado de Farli, lo que convirtió a Caterina en condesa pudiendo participar en la vida de la Corte Vaticana. Con este matrimonio, convulso por infidelidades de él, tuvo 6 hijos/as.
Tras morir el Papa, hubo disturbios y saqueos por las pugnas entre los señores feudales y su palacio fue saqueado. Ella, con sólo 21 años, embarazada pero muy decidida a no perder sus tierras, juntó a sus soldados y se plantó en Roma asediando y tomando por sorpresa el importante Castel Sant’Angelo, refugio de los Papas en tiempos de guerra. Los cardenales que estaban allí para elegir al nuevo Papa claudicaron y le mantuvieron Imola y Forlì y además a su marido la capitanía general de la Iglesia, con 8.000 ducados en concepto de indemnización por los daños sufridos en su palacio, Tras ello Caterina abandonó Roma. Al poco se eligió como Papa a Giovanni Batista Cibo, Inocencio VIII, antiguo enemigo de la familia de los Storza por lo que empezaría su desgracia, y sus guerras.
Tras ser asesinado su marido (en 1488), algunos feudales se conjuraron echándole las culpas y tratando de quedarse sus tierras.. La cogieron presa junto a sus hijos y atacaron los castillos de la familia. En el ataque a la fortaleza de Ravaldino, una de las más importantes, ella se ofreció para convencer a sus soldados a rendirse (mientras los hijos se quedaban como rehenes). Pero al entrar en la fortaleza Caterina se atrincheró en ella contra sus captores (la leyenda cuenta que cuando los conjurados amenazaron con matar a sus hijos, Caterina subió a las murallas y, subiéndose las faldas y mostrando sus genitales, les gritó: “Ho con me lo stampo per farne degli altri!” (¡Tengo lo necesario para hacer otros!). Recibió ayuda de su tío Ludovico el Moro (gobernador de Milán) y finalmente venció a los conjurados y recuperó todas sus posesiones. Caterina gobernó las dos ciudades como regente de su hijo menor de edad y lo primero que hizo fue vengar la muerte de su marido, encarcelando a los conjurados y sus familias, destruyendo sus palacios y fuertes y repartiendo sus bienes entre los pobres de la ciudad. Caterina gobernó ocupándose personalmente de todos los asuntos , consiguió alianzas mediante matrimonios de sus hijos eliminó gastos e impuestos …por lo que sus ciudades la tenían en gran estima estos primeros tiempos.
Ese mismo año 1488 se casó (en secreto para no perder custodia y herencias de los hijos), con un joven de 19 años, Giacomo Feo, con quien tuvo un hijo llamado Carlo. Este joven no estaba bien visto ni por el resto de hijos de Caterina ni por la ciudad y en 1495 fue asesinado. Tras ello Caterina enfureció y no sólo hizo torturar y asesinar salvajemente a los conspiradores, sino también a sus esposas, amantes e hijos, por muy pequeños que éstos fueran. Esto hizo que la ciudad le apartara su favor ya para siempre.
Al año siguiente Caterina volvió a encontrar el amor de su vida junto a Giovanni de’Medici il Popolano, embajador de Florencia, miembro de la familia Medici. Finalmente se casaron en 1497 (de esta unión nacería el que fue más tarde gran héroe italiano Giovanni Ludovico de Médicis (pasaría a la historia como Giovanni dalle Bande Nere (Juan el de las Bandas Negras)). Giovanni murió de fiebres tifoideas al año siguiente, 1498 y Caterina vuelve a quedar sola, al amparo de los pretendientes de sus ciudades, sobre todo de la otra gran familia de la época, los Borgia (cuyo máximo representante era el nuevo Papa elegido en 1492, el cardenal valenciano Rodrigo Borgia, Papa Alejandro VI).
Mientras todo esto pasaba la guerra francesa-italiana estaba preparándose: en 1494, Carlos VIII de Francia había reclamado el reino de Nápoles (al principio con el apoyo del Papa Borgia). Las ciudades de Caterina estaban en el camino de las tropas francesas por lo que trató inicialmente de mantenerse neutral. Tras aliarse los Borgia con Aragón enfrentándose con los franceses, y tras ser abandona por los napolitanos, Caterina decidió finalmente dejar pasar a las tropas francesas por su territorio y hacia Nápoles pero los príncipes italianos se unieron en la Liga Anti-Francesa, y derrotaron al francés.
Al morir Carlos VIII le sucedió Luis XII y reclamó otra vez, por su linaje, sus derechos sobre Nápoles y sobre Milán. Más listo que su antecesor, se aseguró las alianzas de los feudales de Saboya, Venecia y del propio Papado y así llegó a Milán, donde Ludovico el Moro, tío de Caterina, tuvo que huir. Los Borgia, el Papa como principal, se aseguraban con esta alianza con los franceses que estos le ofrecieran el reino de la Romaña a su hijo y capitán de su ejército, César Borgia. Su objetivo final era unificar bajo su manda a todos los territorios italianos y para ello proclamó una bula por la que invalidaba los derechos de los señores feudales de la zona, incluido Caterina.
Por ello, una vez más, Caterina se lanzó contra el estado Vaticano y se preparó para luchar contra Cesar Borgia y el Papado. Éste consiguió fácilmente Imola (que estaban contar Caterina ya) y luego invadió Forli, donde Caterina se había atrincherado en el castillo de Ravaldino. Finalmente, el 12 de enero de 1500, tras un mes de combates encarnizados, las tropas de Borgia entraron en la fortaleza y Caterian fue apresada. (antes de eso se cuenta que Caterina trató de envenenar al Papa sin conseguirlo (de ahí el sobrenombre que le dieron sus enemigos de «La diablesa de Imola»).

Tras ello, las versiones y leyendas se suceden: unos cuentan que Cesar Borgia la encerró en un sótano donde la violaba habitualmente para humillarla (algo que ella respondía de una forma sensual e insinuante para devolverle la humillación). Otros cuentan que se hicieron amantes debido a la belleza de ella (aunque era 12 años mayor ella que él). El caso es que Cesar Borgia se llevó a Caterina con él, durante toda su campaña de guerras hasta Roma, donde la alojó en el palacio Belvedere pero que de allí ella trató de huir por lo que fue llevada al Castel romano de Sant’Angelo aunque no como una encarcelada cualquiera ya que tenía sus propias habitaciones y donde era habitualmente visitada por su amante o captor Cesar Borgia.

En 1501, con ayuda de los franceses fue puesta en libertad (otros dicen que se escapó gracias al propio César Borgia). Eso sí, antes de ello el Papa consiguió que Caterina renunciara a sus territorios, que fueron incluidos en el Ducado de Romaña, perteneciente a su hijo Cesar Borgia.
Al morir el papa en 1503 (envenenado dicen las malas lenguas) y entrar Julio II (Giuliano della Rovere), éste quiso ponerse a su favor en el litigio de Caterina por recuperar sus ciudades pero las ciudades ya no querían saber nada de ella por su cruel venganza y se negaron, pasando a manos de antigua familia poseedora, los Ordelaffi. Cesar Borgia fallecería combatiendo en Viana (Navarra) en 1507.
Catrerina claudicó retirándose a un convento falleciendo en 1509 y siendo enterrada en el monasterio Monasterio de Le Murate.
Como anécdota, Leonardo da Vinci fue un gran aliado de la familia Sforza y Catalina, trabajando como asesor diseñándoles estrategias militares.
Además de todo ello, Catalina es famosa porque escribió un recetario con 450 fórmulas elaboradas con plantas para tintes de pelo, blanqueo de pieles, y todo tipo de temas relacionados con la estética y la cosmética, de la que era muy aficionada (pro ello también fue acusada de brujería)
Se ha llegado a decir que Boticelli se inspiró en su rostro para retratar a la de la derecha de las tres Gracias de su famoso cuadro La Primavera .

SI ESTÁ SUFRIENDO VIOLENCIA DE GÉNERO O CONOCE ALGÚN CASO: el teléfono gratuito del Gobierno es el 016 (dicha llamada no queda reflejada en la factura telefónica).

Ongi etorri, bienvenido/a!

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