Imperialismo anti resto del mundo: EEUU e ISRAEL

Como Isabel y Fernando, buy tanto monta monta tanto: ¿en EEUU manda Israel o en Israel EEUU?, ampoule nunca lo sabremos del todo.
Anteayer, tadalafil 28 de octubre, la ONU votó una vez más contra el antidemocrático embargo estadounidense a Cuba: la unanimidad fue bestial….con dos únicas excepciones: EEUU e Israel.

Lo de los yanquis tiene su razón lógica (que no razón moral) , ya que ellos son los que crearon dicho embargo castigando además a otros países que no le hicieran caso. ¿Pero lo del estado sionista de Israel? ¿alguien me lo explica?. ¿O es simplemente porque la ONU admitió hace poco a Palestina en su sede y los niñatos sionistas “hijos” de aquellos terroristas que crearon ese estado están enfadados por ello?
Israel (que no los judíos, me refiero al estado terrorista que allí gobierna) se ha comportado desde hace mucho como un país imperialista, terrorista, antidemocrático…..y basa sus asesinatos en la “legítima defensa” que dicen ellos.
Para ellos lo de la justicia real, lo del castigo proporcional, lo de tantas y tantas leyes que definen una democracia….todo se lo pasan por debajo de su forro machista, clasista y religioso.
Por supuesto que si son atacados han de defenderse, pero todo tiene un límite y no todo vale, por mucho que muchos sionistas de allí y de aquí, digan.

El embargo a Cuba lo impuso EEUU hace ya 55 años, en 1960, en una de sus actividades anticomunistas enfermizas de la época. Y desde ese año…., son tan imbéciles que no lo han cambiado. Son capaces de apoyar dictaduras con las armas (Chile, Argentina, Honduras….), crear guerras falsas como la última de Irak, armar y apoya a AlQda y otros muchos grupos terroristas, apoyar golpes de estado, mantener a dictadores feroces……, pero Cuba, ah majo, Cuba es el demonio porque deviene de un régimen comunista, claro.
EEUU (su estado) es tan imbécil que hasta la imbecilidad la han hecho norma en el mundo y el resto de países piensa que esa imbecilidad es la única verdadera.
Como comentaba, el 1960 comenzó el embargo. En 1996, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley llamada Helms-Burton Act, que prohibía hacer negocios dentro de la isla o con el gobierno de Cuba por parte de los ciudadanos estadounidenses (esta es la forma en que se entiende la libertad en ese país). Con esa ley incluso se daba el caso de que ante una catástrofe humanitaria en la isla no hubiera ayudas públicas ni privadas para ayudar a los damnificados.
Incluso el “demócrata” Clinton (amigo sionista), en 1999, amplió el embargo comercial prohibiendo a las filiales extranjeras de compañías estadounidenses comerciar con Cuba por valores superiores a 700 millones de dólares anuales (por primera vez se creaba una ley “transnacional” en el mundo y tuvo que ser esta). (Aunque un año después el propio Clinton autorizó la venta de ciertos productos humanitarios a Cuba).

No es la primera vez que esa cosa que parece importante, la ONU, (es importante sólo si EEUU o Rusia) condena este embargo inhumano y antidemocrático a Cuba. Ni más ni menos que en otras 23 ocasiones se ha condenado el embargo en la ONU!
Y la última ha sido esta, la más unánime: 191 países condenaron el embargo y dos imbéciles siguen erre que erre con sus orejeras puestas, votando en contra.

Y eso que desde finales del año pasado Obama y Castro acordaron mejorar las relaciones Políticas, Sociales y Económicas entre ambos países y han comenzado a rebajar el bloqueo…… , pero no nos engañemos, el bloqueo incluso se ha hecho más estricto en la administración norteamericana, por ejemplo, ya van, 42 multas contra entidades estadounidenses y extranjeras por más de 13 000 millones de dólares en este periodo……

Eso sí, siempre manda la “pela” en los EEUU y así se da la paradoja que EEUU es uno de los 5 países principales socios comerciales de Cuba (el 6.6% de las importaciones llegan desde EE.UU) y es además el primer suministrador de productos agrícolas de Cuba (suministra el 96% del arroz y el 70% de los productos de carne avícola y mucho del trigo, el maíz, la soya y sus derivados), para eso están las rendijas, los mirar para otro lado….. (eso sí, el comercio entre Cuba y Estados Unidos está sujeto a regulaciones y se produce bajo ciertas condiciones: por ejemplo, Cuba tiene que pagar en efectivo y al contado todos los productos que importa desde EE.UU, ya que este no le concede ningún tipo de crédito financiero al gobierno de Cuba….)

 

DÍA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO

El 29 de noviembre se celebra el Día Internacional de solidaridad con el pueblo palestino. Un año más palestina sigue ocupada violentamente por el sionismo apoyado por EEUU principalmente y un año más es obligado recordar esta fecha.
Este año por fin tenemos una noticia importante y positiva: Ocurrió el día 31 de octubre, ampoule en la sede de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ). En el XXXVI Consejo General de la Unesco 107 paises dieron el voto afirmativo a la admisión de Palestina como miembro de dicha organización, 14 lo negaron y 54 se abstuvieron. Se necesitan 84 votos, que fueron ampliamente superados pese a la presión de EEUU. Para la Casa Blanca, «socava la meta de una paz duradera», mientras que para el Ejecutivo israelí, «aleja todavía más la posibilidad de un acuerdo de paz»…..No tengo comentarios a esta sinrazón.
Entre los que votaron negativamente están EEUU, Alemania, Australia y Canadá
Entre los que se abstuvieron, destacaron Italia, Grecia y Polonia, Mexico, Colombia….
Entre los que lo aprobaron Francia, España, , China, casi todas las naciones latinoamericanas…
En realidad tenían razón EEUU e Israel de que ese acuerdo democrático alejaba la paz:
—–El mismo día EEUU anunciaba que dejaría de ingresar su valiosa aportación a las arcas de la Unesco (Estados Unidos es la nación que más aporta a la Unesco, con una cuota total de 22 por ciento de los fondos que recibe y que corresponden a unos 80 millones de dólares al año). De esta forma tratan de castigar la democracia económicamente.
—Al día siguiente, también como represalia, Israel decidió acelerar la construcción de 2.000 viviendas en territorio ocupado, acelerando incluso los planes de ocupación que casi todo el mundo aborrece ya. De esta forma va conquistando territorios pro la vía de la ocupación y colonización, con el fin de conseguir más territorio en una segura independencia de Palestina. De esta forma tratan de castigar la democracia militarmente.
De todas formas hoy no seré yo quien opine si no que quiero exponeros aquí unos comentarios que puso en este blog Cesar A. Salomón (Ex Presidente de la Federación Palestina del Perú, Senador del Parlamento Mundial de los Estados para La Seguridad y la Paz) hace un mes en una de las entradas sobre Palestina. Los dos comentarios me parecieron tan interesantes que creo que merecen un espacio propio y completo, una entrada normal, así que ahí van (he modificado el orden de algunos párrafos y he tratado de sintetizar ambos comentarios en un solo texto puesto que había algunas cosas que aparecían repetidas en ambos comentarios, espero no haber desvirtuado ni una sola letra del mensaje). Sé que queda larga esta entrada pero os aseguro que merece la pena leerla y además palestina se merece tantas y muchas más letras de solidaridad.:
LA CUESTIÓN DE PALESTINA 63 ANOS DESPUÉS. DÍA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO (29 DE NOVIEMBRE)
Según los antecedentes históricos, en 1977, la Asamblea General pidió la observancia anual del 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (resolución 32/40 B). Ese había sido el día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución sobre la participación de Palestina (resolución 181 (II)).
El 29 de noviembre nos recuerda que los refugiados de Palestina cumplen 64 años de asombrosa resistencia, de vidas llenas de sufrimiento, anhelos y de sueños sesgados., muchos ha muerto en la larga espera, y sus descendientes aun anhelan volver.
Hoy, hace 64 años que la ONU aprobó la Resolución 181, por la que dividía el territorio de la histórica Palestina, concediendo el 52% de la tierra para la creación de un futuro estado judío y el 46% para la creación de un futuro estado árabe, dejando Jerusalén como corpus separatum, bajo control internacional. Desde la aprobación de dicha resolución de 1977, conocida como “plan de partición”, los judíos sionistas, sintiéndose respaldados por la legalidad internacional, comenzaron a llevar a cabo la limpieza étnica del pueblo palestino

El 1° de diciembre de 2000, la Asamblea tomó nota de las medidas que habían adoptado los Estados Miembros para observar el Día de Solidaridad y les pidió que siguieran dando la mayor publicidad posible a esa celebración (resolución 55/53). Tras reafirmar que las Naciones Unidas tenían una responsabilidad permanente con respecto a la cuestión de Palestina hasta que la cuestión se resolviera en todos sus aspectos en forma satisfactoria y de conformidad con la legitimidad internacional, la Asamblea General autorizó al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino a que siguiera haciendo todo lo posible por promover el ejercicio de esos derechos, a que modificara su programa de trabajo cuando lo considerase apropiado y necesario teniendo en cuenta los acontecimientos, y a que hiciera especial hincapié en la necesidad de movilizar el apoyo y la asistencia al pueblo palestino (resolución 55/52).
HISTORIA RECIENTE DEL SIONISMO
No podemos dejar de afirmar que Israel es un Proyecto Colonial que estaba ya previsto en el Congreso de La Organización Sionista Mundial, (que fue creada el 3 de septiembre de 1897 durante el primer Congreso Sionista Mundial que tuvo lugar en Basilea (Suiza).
Esta organización, que se denominó inicialmente Organización Sionista, sirvió como paraguas organizativo para el movimiento sionista. En 1960 la organización adoptó el nombre de «Organización Sionista Mundial». La sede de la organización se encuentra en Jerusalén), cuando el movimiento nacionalista judío decidió colonizar Palestina.
En ese momento el colonialismo estaba en auge. Israel pide ayuda a las potencias coloniales de la época, porque se dan cuenta que necesitan una protección, primero al Imperio Turco, pero no muestra interés, luego al Imperio Británico, que si estaba interesado en tener colonos instalados en medio del Mundo Árabe, entre la parte este y el oeste que quería debilitar al pujante Egipto y quería controlar el Canal de Suez, el camino hacia la India, que tenía muchas riquezas. Después EE.UU. tomará el relevo por la cuestión del petróleo. Por tanto, la creación de Israel no es algo de 1940-1945, sino más bien, fruto de un proyecto colonial.
Hay que recordar que esa época las potencias coloniales se reparten África como un pastel. La Conferencia de Berlín, celebrada entre el 15 de noviembre de 1884 y el 26 de febrero de 1885 en la ciudad de Berlín fue convocada por Francia y el Reino Unido1 y organizada por el Canciller de Alemania, Otto von Bismarck, con el fin de resolver los problemas que planteaba la expansión colonial en África y resolver su repartición. Tras la Conferencia, sólo un país africano conservó el derecho a preservar su independencia: Etiopía. El denominado Estado Libre del Congo tenía la calidad de posesión personal del rey Leopoldo II de Bélgica, mientras que Marruecos mantenía una independencia puramente nominal pues se hallaba en la práctica bajo ocupación militar de Francia y España. Liberia continuaba funcionando como un estado norteamericano en suelo africano. A la Conferencia asistieron catorce países que pueden ser divididos en dos grupos, el primero agruparía a aquellos países con interés directo en los problemas relativos al reparto de África, estaba formado por Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, Francia, Imperio Alemán, Portugal, La Asociación Internacional del Congo y en menor medida los Países Bajos. El segundo grupo formado por el resto de los países participantes que no tenían grandes intereses el continente e incluía al Imperio austrohúngaro, Bélgica, Dinamarca, Reino de Italia, España, Rusia, Suecia, Imperio Otomano y Estados Unidos. Ningún Estado africano estaba representado. Se trata pues, de una época colonial e Israel es un proyecto colonial.
El miércoles 10 de marzo de 1948, solo 4 meses después de la Resolución de la ONU, 11 hombres, liderados por David Ben Gurion, se reunían en la llamada “casa roja”, sede del sindicato sionista, sito en Tel Aviv. De esta reunión salieron las estrategias para expulsar a un millón de palestinos y palestinas de sus tierras y el diseño de un mapa de Israel con el 80% del territorio de la histórica palestina.
El 14 de mayo de 1948 el movimiento sionista declara de forma unilateral la creación del estado de Israel.
Y, efectivamente, 15 meses después de la aprobación del plan de partición, 800.000 palestinos y palestinas fueron expulsados de sus tierras, de sus casas, y convertidos en refugiados. 417 aldeas y pueblos fueron total o parcialmente destruidos de un total de 550 existentes e Israel se apodero del 78% de la tierra de Palestina, dándose inicio del Plan de Limpieza Étnica por parte de Israel contra el Pueblo Palestino.
En 15 meses se llevó a cabo el primer sangriento, cruel y brutal capítulo de limpieza étnica del pueblo palestino llevada a cabo por el estado de Israel. Un estado creado sobre unas bases etnicistas, confesionales, excluyentes y racistas.
Hoy en día, Israel continúa con su política de limpieza étnica del pueblo palestino.
Aplicando políticas de asfixia física, social y económica sobre la población palestina. Tanto sobre el millón trescientos mil árabes musulmanes y cristianos que viven dentro de Israel, como sobre los tres millones seiscientos mil de Cisjordania y Gaza.
Las estrategias para llevar a cabo esta política de asfixia son varias : Impedir su libertad de movimientos, prohibir las reunificaciones familiares, retener el dinero arancelario de los productos palestinos, construir muros con los que encerrar a la población palestina en cárceles a cielo abierto, guetos sin posibilidad de subsistencia, llevar a cabo detenciones indiscriminadas, encerrar a parte del gobierno democráticamente elegido, bombardear sus escasas infraestructuras, aterrorizar a la población con sus incursiones nocturnas, diurnas, sorpresivas, brutales, asesinar “selectivamente” a líderes comunitarios e “indiferentemente” al resto de la población ya sean hombres, mujeres, ancianos, o niños.
Y todo ello, con total impunidad.
Estos son suficientes motivos por los que debemos solidarizarnos con el pueblo palestino, así como para que la comunidad internacional empiece a tomar medidas.
Cito algunos ejemplos de escalofriantes datos sobre la población infantil en Palestina:
–Entre el 2003 y el 2008 han muerto más de 50 mil niños palestinos por desnutrición, enfermedades evitables y asesinados en los Territorios Ocupados.
–Los niños/as representan más de la mitad de los cuatro millones de palestinos en territorio ocupado.
–El 70 por ciento de los menores de nueve meses padecen anemia en Gaza.
10 mil niños mueren cada año, la mayoría debido a enfermedades prevenibles y a la deficiente atención dada a los recién nacidos.
–La adquisición de servicios sanitarios es difícil y en algunos casos inalcanzables, por el alto costo de los tratamientos y fundamentalmente por los cierres fronterizos y las restricciones de acceso que mantiene el Ejército israelí en los territorios ocupados palestinos.
–Según Naciones Unidas “a algunos niños detenidos se le practican palizas y torturas psicológicas, incluidas amenazas de violencia sexual”.
–Entre octubre de 2006 y agosto de 2007, un total de 106 niños murieron en territorio palestino ocupado, el 58% a manos de las Fuerzas de Defensa Israelí.
–Las fuerzas de seguridad israelíes obligan a civiles, con frecuencia niños, a entrar en posibles zonas de conflicto antes que los soldados para limitar así el posible número de bajas entre el ejército.
Ahora, esperamos por el bien del proceso de negociación que se decida por la paz y no por las colonias. Ambos no son compatibles
Esperamos un acuerdo que garantice paz y seguridad para todos, la creación de un Estado palestino libre y soberano, con Jerusalén Oriental como capital y reconocer el derecho de los refugiados. Todo ello está basado en un concepto clave: libertad
Los Palestinos, nunca hemos estado en contra de negociar. Somos la parte más interesada en hacerlo ya que estamos bajo ocupación y queremos recuperar nuestra libertad.
Debe tenerse presente que las negociaciones no son un fin sino un medio. Lo que buscamos es la libertad del pueblo palestino.
El Presidente Palestino Mahmud Abbas dijo : ‟ que de no ser posible reanudar las negociaciones de paz con Israel, pedirá a Estados Unidos o a las Naciones Unidas el reconocimiento del Estado Palestino en los territorios de la Ribera Occidental del Río Jordán, en las líneas del armisticio hasta 1967 ” .
Otra de las posibilidades existentes es solicitar del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que tome control de los territorios ocupados por Israel.
No queremos que se cumpla aquel vaticinio de Golda Meir: ‟Los viejos morirán y los jóvenes olvidaran”
Una vez más, debemos reconocer el esfuerzo de las Naciones Unidas y la Comunidad Internacional por lograr una Paz Justa y duradera en Palestina con una capital en Jerusalén Oriental.
Israel tiene una especie de carta blanca como ningún otro país en el mundo. Si los rusos hubieran tratado a los judíos como Israel trata a los palestinos quizá los habríamos atacado con bombas atómicas. A Israel se le permite que trate a los palestinos como no se le permitiría a nadie”.
Tenemos que recordar que “En 1941 aquel Isaac Shamir, entonces Primer Ministro de Israel, hizo una proposición a los nazis, no por conveniencia sino como fruto de un acuerdo, y les ofreció convertirse en un puesto avanzado del Tercer Reich en Oriente Medio. El escritor satírico israelí B. Michael, al repasar la lista de los monstruos que han contado con el apoyo entusiasta de Israel, se preguntaba dónde estaba la diferencia, a fin de cuentas, entre apoyar a esos individuos y apoyar a Sadam Hussein…” Él, que ya en 1948 recomendaba: “Debemos hacer todo lo posible para asegurar que los palestinos nunca regresen”. Y a sus amigos sionistas: “Ellos nunca podrán regresar a sus hogares. Los viejos morirán y los jóvenes van a olvidar. Y basta.” El jefe Heilbrun del Comité para la Reelección General Shlomo Lahat, octubre de 1983: “¡Tenemos que matar a todos los palestinos, a menos que ellos se resignen a vivir aquí como lo que deben ser: esclavos!”
Nuevamente las Conversaciones de Paz son el tema del día, esperamos que esta vez exista la buena voluntad para lograrlo.
Tras el reconociemnto de la UNESCO, después de 64 años, la Comunidad Internacional vuelve a reconocer la demanda legítima de los palestinos a convertirse en un Estado miembro de Naciones Unidas. Debe reafirmarse el compromiso por una solución que contemple dos Estados, un Estado de Israel y otro Estado independiente de Palestina, viviendo lado a lado, con todas las garantías de paz y seguridad, a permanecer unidos en su actitud frente a la demanda legítima del pueblo palestino a estar representados como Estado ante Naciones Unidas, a poner fin a toda construcción u extensión de colonias en Cisjordania y Jerusalén Este.
El pueblo judío no existe como tal, pues, no hay una misma historia, ni una misma cultura, ni una misma lengua, solo comparten una misma religión, pero la religión no es un pueblo, no se habla del pueblo cristiano o pueblo musulmán. Así tampoco se habla de pueblo judío.
Durante más de sesenta años Israel lo ha hecho de forma despiadada, creciente, sistemática e ilegal, con el objetivo de dejar en la mayor medida posible a los palestinos recluidos en cantones y rodeados de vallas en las partes menos valiosas del territorio mientras que el resto queda para uso exclusivo de los judíos.
Poco después de su “Guerra de Independencia” se aprobaron varias leyes [en Israel] para legitimar el robo de tierra palestina para uso exclusivo de los judíos.
Israel no es un estado de derecho, pues, el único país del mundo, cuya Constitución no fija los límites de su territorio. En todos los países del mundo, la Constitución establece donde comienza el estado y donde termina. Israel no, porque es precisamente un proyecto de expansión que no tiene límites. Además es una Constitución totalmente racista, que dice que Israel, es el estado de los judíos. Así que los otros son ciudadanos de segunda categoría y eso es la negación de la democracia.
Debemos precisar que Israel es un colonialismo, es el robo de la tierra, es la limpieza étnica de una población, eso no puede ser considerado una democracia
Cuando se cuenta la verdadera historia de Israel, cuando se muestra los intereses escandalosos de los gobiernos de EE.UU. y europeos, inmediatamente intentan cerrarle la boca al denunciante, acusándolo de antisemita o racista antijudío.
El problema que mucha gente se plantea, es que frente a tanto odio como lo provoca voluntariamente Israel y los que le apoyan, la gente piensa que es un conflicto que va a durar siempre, que no hay solución, que hay demasiado odio… hay que saber que la solución existe, porque las grandes organizaciones Palestinas han propuesto desde los años 60, soluciones democráticas y muy simples: un solo estado, sin discriminación, donde haya igualdad de derechos entre judíos, los musulmanes, los cristianos y los laicos. Es la propia definición de la democracia: Un hombre, una mujer, un voto. Israel siempre se ha negado a negociar esta solución ¿Qué es lo que ha hecho? Ha encarcelado o asesinado, no solo a los dirigentes de Hamas, sino también a los de Al-Fatah, FPLP, FDLP. Por tanto, Israel rechaza una solución que es clara y hay que preguntarse ¿Por qué?
Este 29 de Noviembre, debemos pedir a la Comunidad Internacional mayor acción para lograr una Paz justa y duradera en Palestina e Israel. Una mayor intervención de las Naciones Unidas, para que se cumplan todas las Resoluciones emitidas sobre la llamada CUESTION DE PALESTINA.
Cesar A. Salomón
Ex Presidente de laFederación Palestina del Perú
Senador del Parlamento Mundial de Los Estados para la Seguridad y La Paz
Por mi parte, me gustaría aladir un poquito nada más. desde ese año: este es el listado de las diferntes Resoluciones de la ONU que Israel se pasa por el forro de los cojones:
Resolución 181
La resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas, votada el 29 de noviembre de 1947, recomienda la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo régimen internacional particular. Entre los dos estados se debe establecer una unión económica, aduanera y monetaria. Aprobada por 33 votos (incluidos los EEUU y la URSS), frente a 13 votos en contra y 10 abstenciones. Esta resolución era rechazada por los árabes y criticada por los sionistas, que a pesar de todo se adhirieron a ella aunque la resolución jamás fue aplicada y seis meses después de su aprobación, el 15 de mayo de 1948, el mismo día en que finalizó el mandato británico de palestina y fue proclamado el estado de Israel, comenzó la primera guerra arabeísraeli.
Resolución 194
Adoptada el 11 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de Naciones Unidas. La Asamblea decidió, a consecuencia de la expulsión forzada de centenares de miles de palestinos: “que hay lugar para permitir a los refugiados que lo deseen regresar a sus hogares lo más pronto posible y vivir en paz con sus vecinos, y que se deben pagar indemnizaciones a título de compensación por los bienes de aquellos que decidan no regresar a sus hogares y por todos los bienes que hayan sido perdidos o dañado, en virtud de los principios del derecho internacional o en equidad, esta pérdida o este daño debe ser reparado por los gobiernos o autoridades responsables”. Por supuesto, no se ha aplicado
Resolución 242
Adoptada por unanimidad en el Consejo de Seguridad el 22 de noviembre de 1967, seis meses después de la guerra de lso 6 dias, la resolución “exige la instauración de una paz justa y perdurable en Oriente Medio”, que pasa por “la retirada del ejército israelí de los territorios ocupados durante el reciente conflicto” y el “respeto y reconocimiento de la soberanía y la integridad territorial y la independencia política de cada Estado de la región, y su derecho a vivir en paz en el interior de fronteras reconocidas y seguras, al abrigo de amenazas y actos de fuerza”. No aplicada.
Resolución 338
Adoptada por el Consejo de Seguridad el 22 de octubre de 1973, durante la guerra del Yom Kippur, la resolución confirma la validez de la resolución 242 y recomienda el alto al fuego y el inicio de las negociaciones en vista de “instaurar una paz justa y duradera en el Oriente Medio”.(todavía se está riendo los sionistas….)
Resolución 446
Adoptada por el Consejo de Seguridad el 22 de marzo de 1979, esta resolución declara que la creación de asentamientos por parte de Israel en los territorios árabes ocupados desde 1967 no tiene validez legal y constituye un serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera en el Oriente Medio. Además, exhorta a Israel para que, como potencia ocupante, respete escrupulosamente el Comvenio de Ginebra relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra, rescinda sus medidas anteriores y “desista de adoptar medida alguna que ocasione el cambio del estatuto jurídico y la naturaleza geográfica y que afecte apreciablemente la composición demográfica de los territorios árabes ocupados desde 1967, incluso Jerusalén, y, en particular, que no traslade partes de su propia población civil a los territorios árabes ocupados”. (Hoy mismo alguna excavadora estará tirando alguan casa palestina para construir un hogar judio en dichos territorios ocupados)
Resolución 478
Fue adoptada, con la única abstención de los Estados Unidos, por el Consejo de Seguridad el 20 de agosto de 1980, tras la aprobación de la Ley de Jerusalén por el Parlamento israelí el 30 de julio de 1980, que proclamó a la ciudad de Jerusalén, “entera y unificada”, como capital de Israel (como veis, los sionistas se mofan de la ONU cada día, mientras tengas las armas….). La resolución “censura en los términos más enérgicos” la Ley de Jerusalén y afirma que esta ley es una violación del derecho internacional y no afecta a la continua aplicabilidad en Jerusalén del Convenio de Ginebra relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra. Además, determina que la Ley de Jerusalén y todas las demás medidas y actos legislativos y administrativos adoptados por Israel, la potencia ocupante, que han alterado o pretendan alterar el carácter y el estatuto de Jerusalén “son nulos y carentes de valor y deben dejarse sin efecto inmediatamente”. La resolución “no reconoce” la Ley de Jerusalén y demás medidas de Israel y hace un llamamiento a todos los miembros de la ONU para que acaten esta decisión y para que retiren las representaciones diplomáticas que hayan establecido en Jerusalén. La resolución también afirma que la Ley de Jerusalén es un serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera en el Oriente Medio.
Resolución 497
Aprobada por unanimidad por el Consejo de Seguridad el 17 de diciembre de 1981, tras la anexión de facto de los Altos del Golan por Israel, la resolución resuelve que “la decisión israelí de imponer sus leyes, su jurisdicción y su administración al territorio sirio ocupado de los Altos del Golán es nula y sin valor y no tiene efecto alguno desde el punto de vista del derecho internacional”. Además, se exige que Israel revoque su decisión de inmediato.
Resolución 3236
Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas del 22 de noviembre de 1974 que reafirma el “derecho inalienable de los palestinos a regresar a sus hogares y recuperar sus bienes desde donde quiera que se encuentren desplazados y desarraigados y pide su retorno” y el derecho de la autodeterminación del pueblo palestino.
Resolución 1322
La resolución del Consejo de Seguridad del 7 de octubre de 2000, aprobada por 14 votos a favor y 1 abstención (Estados Unidos) “condena los actos de violencia, particularmente el recurso al uso excesivo de la fuerza contra los palestinos, que han provocado heridos y la pérdida de vidas humanas” y “deplora el acto de provocación cometido el 28 de septiembre del 2000 en el Haram al-Charif de Jerusalem, del mismo modo la violencia que ha tenido lugar a continuación tanto aquí como en otros Santos Lugares”.
¿Por qué se extrañan tanto los judios cuando son criticados?, son ellos, los judios y judias de bien, que los hay, por supuesto, quienes debieran echar o encarcelar a los sionistas asesinos que siguen haciendo una limpieza étnica a todo un pueblo, Palestina.

Zorionak Aminetu Haidar!

Esta noche pasada, check por fin Aminetu Haidar ha conseguido regresar a su pais, canada order la República Saharahui (El Aaiún), a pesar de la represión de las autoridades del Reino de Marruecos y el miedo a “enfadar” al rey alahuita, del Gobierno Español Tal es la represión y el terror que el gobierno marroquí establece sobre este pais llamado Sahara y sus habitantes que la propia familia de Haidar había aconsejado que no se hicieran celebraciones ni recibimientos a la famosa activista saharahui. A pesar de todo varias centenas de personas fueron a esperara a Haidar y la policía marroquí cargó contra ellos, produciéndose diversas detenciones. 32 días de huelga de hambre, presiones internacionales, la ONU, la Comisión europea….¿y nadie es capaz de “convencer” al reino marroquí de que debe dejar de torturar y reprimir a ese pais llamado Sahara? Es algo similar a Israel (aunque a ambos les joda que les compare). Marruecos e Israel, dos paises que mantienen unas tierras ocupadas que no son suyas, dos paises que se pasan las múltiples resoluciones de la ONU por debajo de sus sotanas o sayos o chilabas Todavía no sabemos muy bien si el gobierno alahuí tiene alguan otra represión más contra Haidar pero…yo no me fío nada. Espero que esto que parece una victoria de los derechos humanos, siga siéndolo y que el gobierno español, de una vez por todas, pueda mirar de frente al rey marroquí.

 Si queréis asaber algo más de este conflicto de represión de derechos humanos de un pais sobre otro…, estos enlaces os recomiendo hoy: Asoc. de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharahuis (AFAPREDESA)  http://www.afapredesa.org/

Poemarios:  http://poemariosaharalibre.blogspot.com/

Aminetu

Haciendo historia en Palestina. Historia de un genocidio calculado

¿Qué sabemos de la historia de Palestina?, for sale la mayoría, ed entre los que me incluyo, cough sólo sabemos algo de la historia a partir de mediados del siglo XX pero ¿y antes?, por qué puede generarse un conflicto de esta índole? ¿qué había ahí antes de que ni existieran los judíos ni los musulmanes?
Aquí un poquito de historia, de esa historia que nunca nos han mostrado los libros ni los diarios. Es una entrada larga pero estoy seguro que en cuanto empecéis a leer llegaréis hasta el final.

OS ANIMO A QUE LA ENLACÉIS O LA COPIÉIS EN VUESTROS BLOGS O PÁGINAS WEB :

RODOLFO WALSH (ESCRITOR, PERIODISTA, MILITANTE MONTONERO, SECUESTRADO Y ASESINADO EN 1977 EN BUENOS AIRES)
¿Porqué La Revolución Palestina?
Me di a la Tarea de investigar el porque de la Revolución Palestina, sin duda este texto recoge un extenso y profundo análisis de esta Revolución.
Recomiendo leer este texto a continuación, escrito por Rodolfo Walsh y publicado en Junio de 1974
en el diario “Noticias” . Es extenso, pero vale cada palabra, para entender un conflicto que parece inentendible.
UNAS NOTAS Y ENTREVISTAS DE RODOLFO WALSH
TRES MILLONES DE PALESTINOS DESPOJADOS DE SU PATRIA CUESTIONAN TODO ARREGLO DE PAZ EN MEDIO ORIENTE
Rodolfo Walsh:
– ¿Cómo te llamás?
– Zaki.
– ¿Qué edad tenés?
– Siete.
– ¿Vive tu padre?
– Murió.
– ¿Qué era tu padre?
– Fedaí (de los fedayines)
– ¿Qué vas a ser cuando seas grande?
– Fedaí.

El chico rubio de cabeza rapada y uniforme a rayas que da estas respuestas en una escuela de huérfanos al sur de Beirut, Líbano resume la mejor alternativa, que tras 26 años de frustración resta a tres millones de palestinos despojados de su patria: convertirse en fedayines, combatientes de la Revolución Palestina.
“¿Palestinos? No sé lo que es eso”, declaró en una oportunidad la ex primer ministro de Israel, Golda Meir . Se conoce la eficacia ilusoria del argumento, utilizado en Argelia, Vietnam, colonias portuguesas, para negar la existencia de sus movimientos de liberación. Muyaidín? Connait pas.  Libération Front? Never heard of it. FRELIMO? Nao conhece. El enemigo no existe y todo está en orden. Cada una de estas negativas ha hecho correr un río de sangre pero no ha detenido la historia.
Desde hace un cuarto de siglo la política oficial del Estado de Israel consiste en simular que los palestinos son jordanos, egipcios, sirios o libaneses que se han vuelto locos y dicen que son palestinos, pero además pretenden volver a las tierras de las que se fueron “voluntariamente” en 1948, o que les fueron quitadas no tan voluntariamente en las guerras de 1956 y 1967.
Como no pueden, se vuelcan al terrorismo. Son en definitiva “terroristas árabes”.
Es inútil que en el Medio Oriente estos argumentos hayan sido desmantelados, reducidos a su última inconsecuencia. Israel es Occidente y en Occidente la mentira circula como verdad hasta el día en que se vuelve militarmente insostenible.
La hoja 1974 de esta historia no ha sido todavía doblada y ya tiene varios renglones sangrientos: Keriat Shmonet, Kfair, Maalot, Nabatyé. Es difícil entenderla si se ignoran las hojas 1967, 1948, 1917, y aún las anteriores, incluso las que se salen de la historia y se hunden en la literatura religiosa.

EN EL PRINCIPIO FUE…
Primero –dicen– fueron los caanitas y después fueron los hebreos. Faltaban mil años para que naciera Cristo cuando Saúl fundó su reino, que después se partió en dos. Hace casi 2700 años el reino de Israel fue abatido por los asirios. Hace 2560 años el reino de Judá fue liquidado por los babilonios, y en el año 70 de nuestra era los romanos arrasaron Jerusalén. Estos son los precedentes históricos del Estado de Israel, sus títulos de propiedad sobre Palestina.
El Sha de Irán podría alegar títulos análogos fundado en la invasión persa del siglo VI antes de Cristo, la Junta Militar griega podría recordar que Alejandro ocupó Palestina el año 331, Paulo VI acordarse de que en el año 1099 los cruzados católicos fundaron el reino de Jerusalén. Los propios historiadores árabes han señalado burlonamente que los caanitas que ocuparon Palestina antes que los hebreos, venían de la península arábiga y eran, en consecuencia, “árabes”.
Con la destrucción de Jerusalén –dicen– empezó la diáspora judía, la dispersión. Desde entonces, según la leyenda moderna, el judío anduvo errante por el mundo esperando el momento de volver a Palestina. ¿Cuántos volvieron realmente? Historiadores ingleses afirman que en el siglo XVI vivían en Palestina menos de 4.000 judíos, en el siglo XVIII, 5.000, y a mediados del siglo pasado, 10.000. Es recién a fines de ese siglo cuando algunos judíos empiezan a plantearse el retorno masivo, y cuando ese retorno asume una forma política y una ideología: el sionismo. ¿Por qué?

UN FRUTO TARDIO DEL CAPITALISMO
Una respuesta posible a esa pregunta surgió del campo de concentración nazi de Auschwitz . La escribió en 1944, su último año de vida, un judío marxista de 26 años, Abraham León : “El sionismo, que pretende extraer su origen de un pasado dos veces milenario, es en realidad el producto de la última fase del capitalismo” . En esa fase todos los nacionalismos europeos han construido sus estados y no necesitan ya de la burguesía judía que ayudó a construirlos, pero que ahora es un competidor molesto para el capitalismo nativo.
“Repentinamente” surge en esos países el chovinismo antisemita, y se convierten en extranjeros indeseables judíos integrados durante siglos a la vida de los mismos, que, como dice León, “tenían tan poco interés en volver a Palestina como el millonario norteamericano de hoy”.
Las persecuciones del siglo XIX afectan más a la clase media judía que a la clase alta, cuyos representantes notorios iban a lograr una nueva integración a nivel del capital financiero internacional. Aquellos judíos europeos perseguidos que descubrieron en el capitalismo la verdadera causa de sus males, se integraron en los movimientos revolucionarios de sus países reales. El sionismo evidentemente no lo hizo y se configuró como ideología de la pequeña burguesía, alentada sin embargo por aquellos banqueros que –como los Rotschild – veían venir la ola y querían que sus “hermanos” se fueran lo más lejos posible. A fines del siglo pasado esa ideología encontró su profeta en un periodista de Budapest, Teodoro Herzl , su programa en las resoluciones del Congreso de Basilea de 1897 y su herramienta en la Organización Mundial Sionista .

El retorno a Palestina tropezaba sin embargo con el inconveniente de que el país estaba ocupado por una población –500.000 habitantes– que desde la conquista islámica del siglo VII era árabe. Los fundadores del sionismo negaron el problema. En 1898 Herzl hizo un viaje a Palestina y preparó un informe donde la palabra árabe no figuraba.
Palestina era una tierra sin pueblo donde debía ir el pueblo sin tierra. El palestino se convirtió en “el hombre invisible” del Medio Oriente. Algunos alcanzaron sin embargo a descubrirlo. El escritor francés Max Nordau vio un día a Herzl y le dijo asombrado: “Pero en Palestina hay árabes” y agregó: “Vamos a cometer una injusticia”.

EN MEDIO SIGLO EL SIONISMO REEMPLAZÓ LA POBLACIÓN ÁRABE DE PALESTINA POR INMIGRANTES EUROPEOS
“Palestina es mi país” dice Ihsan. “Nunca estuve en Palestina”, dice, “pero algún día volveré porque nuestros comandos están peleando para que volvamos”. “Mi padre murió en Abar el Djelili”, dice Naifa. “La muerte de mi padre no me duele, porque murió por nosotros”. “Mi padre se llamaba Salah”, dice Randa. “Estaba peleando y murió”.
Ninguno de los 480 huérfanos de la escuela de Suq el Garb, al sur de Beirut, había visto Palestina si no era a través de los ojos del padre muerto.
En el aula las muchachas se levantaron para saludar al visitante que venía de tan lejos. En el pizarrón había una inscripción en árabe. Pregunté qué decía. Decía: “Historia Palestina”.
La idea del Estado Judío surgió a fines del siglo pasado, como el ultimo proyecto de un estado europeo cuando ya no existía en Europa lugar para un nuevo estado.
Ese estado debía en consecuencia instalarse fuera de Europa y el lugar elegido resultó Oriente. La contradicción fue “resuelta” a través de la ideología –el sionismo– y la ideología se alimentó en el mito bíblico y en la simulación de que Palestina estaba deshabitada.
Históricamente, estas construcciones mentales producen víctimas. En 1900 había en Palestina 500.000 árabes y 30.000 judíos. Si en 1974 hay tres millones de israelíes y 350.000 árabes, no hace falta preguntarse dónde están las víctimas: están afuera de Palestina, expulsadas de su patria.
Conviene recordar –porque es la cuestión de fondo– cómo se produce ese trasvasamiento sin precedentes en que la población de un país es reemplazada por otra.
Los primeros inmigrantes no provocaron la desconfianza de los árabes. En 1883 los habitantes de Sarafand recibieron a los colonos que llagaban con estas palabras. “Desde tiempo inmemorial somos hermanos de nuestros vecinos, los hijos de Israel, y viviremos con ellos como hermanos”. Ocho años después sin embargo los notables de Jerusalén pidieron al imperio otomano, que gobernaba Palestina, que prohibiera la inmigración judía, y en 1898 los árabes de Transjordania expulsaron violentamente una colonia judía.
A pesar de las prohibiciones oficiales la inmigración continuó, aprovechando la corrupción de funcionarios turcos y de terratenientes árabes ausentistas que vendían sus tierras. En 1907 se estableció el primer kibutz , granja colectiva que desde el principio excluyó al trabajador árabe. Cuando en 1914 los turcos hicieron su primer y ultimo censo, resultó que había en Palestina 690.000 habitantes, de los que 60.000 eran judíos. Ese año la guerra mundial dio al sionismo su gran oportunidad.

INGLATERRA REGALA PALESTINA

Foreign Office Noviembre 2, 1917.
Querido Lord Rotschild:
Tengo mucho placer en transmitirle, de parte del gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía con las aspiraciones Judías Sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él.
“El gobierno de Su Majestad contempla con simpatía en establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo Judío, y usará sus mejores esfuerzos para facilitar el cumplimiento de ese objetivo, quedando claramente entendido que nada se hará que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de comunidades no-Judías existentes en Palestina, o los derechos y el status político de que disfrutan los Judíos en cualquier otro país”.
“Le agradeceré ponga esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista”.
Este trozo de papel, en apariencia inofensivo, es el fundamento moderno del Estado de Israel. Se lo conoce como de declaración de Balfour, y lleva la firma del canciller inglés. Dos años después Balfour aclaró lo que quería decir: “El sionismo, bueno o malo, es mucho más trascendente que los deseos y prejuicios de los 700.000 árabes que ahora habitan esa antigua tierra… En Palestina no pensamos llenar siquiera la formalidad de consultar los deseos de los actuales habitantes del país”.
Dos años antes de la Declaración, Gran Bretaña había prometido al Shariff Hussein , la independencia de los países árabes, a cambio de su ayuda en la guerra contra Turquía, aliada de Alemania. Y en efecto fueron soldados árabes los que liquidaron el dominio otomano en Medio Oriente.
La declaración Balfour se conoció después y, finalizada la guerra, sirvió de base para la resolución de la Liga de las Naciones que convirtió a Palestina en mandato británico. En la redacción de ese documento participó la Organización Mundial Sionista.
A partir de ese momento la inmigración creció inconteniblemente, organizada por la Agencia Judía, que formaba parte de la administración británica.
Cuando los ingleses hicieron su primer censo en 1922 había en Palestina 760.000 habitantes, de los que algo más de 80.000 eran judíos: o sea el 11%. Esa proporción había subido en 1931 al 16 y en 1936 al 28%. Ese año se produciría la primera rebelión palestina contra los ingleses, que duró tres años y costó millares de muertos.

MANUAL DEL COLONIALISMO
Todavía en 1917 David Ben Gurion afirmó que “en un sentido histórico y moral” Palestina era un país “sin habitantes”. Ben Gurion no ignoraba que el 90% de los habitantes eran árabes: decía simplemente que no existían como seres históricos o morales. Por la misma época, según relata Fanon , los profesores franceses de la Universidad de Argel enseñaban seriamente que los argelinos eran más parecidos a los monos que a los hombres.
Este tren de pensamiento, llevado a sus conclusiones prácticas, puede encontrarse en el propio fundador del sionismo, Teodoro Herzl. “La edificación del Estado Judío” escribió “no puede hacerse por métodos arcaicos. Supongamos que queremos exterminar los animales salvajes de una región. Es evidente que no iremos con arco y flecha a seguir la pista de las fieras, como se hacía en el siglo XV. Organizaremos una gran cacería colectiva, bien preparada, y mataremos las fieras lanzando entre ellas bombas de alto poder explosivo.”
Algunos colonizadores admitían que los palestinos eran hombres, aunque más parecidos a los pieles rojas. “¿Quién ha dicho –preguntaba en 1921 la Organización Sionista de Gran Bretaña– que la colonización de un territorio subdesarrollado debe hacerse con el consentimiento de sus habitantes? Si así fuera… un puñado de pieles rojas reinarían en el espacio ilimitado de América.”

UN GHETTO MÁS GRANDE
La mentalidad colonial marcó profundamente el establecimiento de la inmigración judía en Palestina. Se formaron comunidades cerradas, exclusivas, donde el árabe era un intruso. La reventa de tierras a los árabes se convirtió en pecado que las organizaciones terroristas judías castigaron sangrientamente.
Aún a nivel de la clase obrera se instala una perversión de la conciencia que convierte al trabajador árabe primero en competidor del inmigrante, después en enemigo, finalmente en víctima. La Histradut , central sindical judía, no admite en su seno, los boicotea, prohíbe a las empresas judías que compren materiales trabajados por los árabes.
David Hacohen, miembro de la Histradut y años después parlamentario israelí, ha recordado las dificultades que tuvo para explicar a otros “socialistas” ingleses que “en nuestro país uno adoctrina a las amas de casa para que no compren nada a los árabes, se piquetean las plantaciones de citrus para que ningún árabe pueda trabajar en ellas, se vuelca petróleo sobre los tomates árabes, se ataca en el mercado a la mujer judía que ha comprado huevos a un árabe, y se los rompe en la canasta…”

La soberbia racial va moldeando esa sociedad en el más absoluto aislamiento, como si todos los ghettos del mundo se juntaran en un ghetto más grande, pero esta vez deliberadamente encerrado en sí mismo.
Simón Luvich, israelí exiliado en Londres, recuerda con asombro aquella época de su infancia: “Para nosotros, los árabes eran una especie de exótica minoría étnica, que a veces bajaba de las montañas con sus kufeyas… Nunca entendimos de qué se trataba, porque no los veíamos.”
EL ministro de Información de Israel, seguía sin verlos en 1969: “No consideramos a los árabes del país un grupo étnico ni un pueblo con carácter nacional definido”.
Si es ceguera no ver lo que existe, a esa ceguera debe atribuirse la sangre que ha corrido y seguirá corriendo en Palestina.

EN 1947, UNA RESOLUCIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS QUITÓ A LOS PALESTINOS EL DERECHO A TENER UNA PATRIA
El israelí se jacta ante el mundo de ser el máximo representante en la historia de la Diáspora… Pero quien posee en tal grado el sentimiento del destierro, llega a ser completamente incapaz de comprender que otros puedan tener ese mismo sentimiento. No es cruel que digamos que el comportamiento de los israelíes sionistas con el pueblo original de Palestina es similar a la persecución nazi contra los propios judíos. (Mahmud Darwis, poeta palestino).

El mandato británico sobre Palestina después de la primera guerra mundial permitió cumplir con la promesa, contenida en la declaración de Balfour de 1917, de establecer un “hogar nacional” judío en un territorio poblado por los árabes. Para el sionismo el Mandato era una etapa intermedia, necesaria antes de establecer una población propia en Palestina como base del Estado Judío, objetivo permanente detrás de la fachada del “hogar nacional”.
Gran Bretaña favoreció ese proyecto hasta que la inminencia de la segunda guerra mundial le hizo ver que el riesgo de que los pueblos árabes se alinearan junto a Alemania. Las falsas promesas de 1915 se renovaron en 1939.

En mayo de ese año el gobierno británico publicó un Libro Blanco donde reafirmaba que no tenía el propósito de imponer la nacionalidad judía a los árabes palestinos, prometía limitar a 75.000 el número de inmigrantes en los próximos cinco años y, a partir de 1944, no admitir nueva inmigración sin el consentimiento explícito de los árabes.
El Libro Blanco fue un producto tardío e ineficaz del colonialismo ingles. En los primeros 20 años de Mandato la proporción de habitantes judíos en Palestina pasó del 10 al 30%. Solamente en 1935 habían entrado más de 60.000 colonos: en 1940 la población judía se acercaba al medio millón.

ACEITANDO EL FUSIL
Los jefes de la Agencia Judía concibieron desde el principio la inmigración como una “colonización armada” y construyeron una organización semiclandestina, el Haganah, de la que en 1935 se separó un brote terrorista de ultraderecha, el Irgun, cuyo lema era un mapa de Palestina y Transjordania atravesado por un brazo armado y un fusil con el lema hebreo Rak Kach (“Sólo así”).
Inicialmente estas organizaciones se limitaron a asegurar mediante el terror la vigencia del boicot antiárabe, pero a partir de 1939 empezaron a prepararse para combatir, también a los ingleses. Curiosamente uno de esos preparativos consistió en el ingreso masivo de judíos en el ejército británico: al final de la segunda guerra su número llegaría a 27.000 hombres, que serían el núcleo del ejército judío para la confrontación final en dos tiempos: contra los ingleses y contra los árabes.

EL EMPUJÓN NAZI
El estallido de la guerra llevó a su paroxismo la persecución de los judíos en Alemania y brindó un nuevo argumento para la inmigración en Palestina. Ben Gurion resumió en estos términos el sentido y los límites de la alianza entre el sionismo y Gran Bretaña: “Lucharemos junto a Gran Bretaña en esta guerra como si el Libro Blanco no existiera, y lucharemos contra el Libro Blanco como si no existiera la guerra”.
En la práctica esto significó desconocer las cláusulas restrictivas del Libro Blanco e intensificar la inmigración clandestina, aún desafiando el bloqueo inglés. Buques cargados de inmigrantes europeos fugitivos del nazismo empezaron a llegar a las playas palestinas. Cuando en 1940 los ingleses pretendieron devolver el cargamento de dos de esos barcos, el buque Patria que debía transportarlos confinados a la isla Mauricio, saltó en pedazos en el puerto de Haifa. Allí murieron 250 personas, en su mayoría mujeres y niños. Aunque el sionismo alegó que los propios refugiados volaron el Patria, la opinión mundial se indignó ante la insensibilidad británica.
Recién 18 años después un miembro del Comité de Acción Sionista, Rosenblum, reveló que el Patria había sido volado por la Haganah, sin consultar a las víctimas. “Con nuestras propias manos asesinamos a nuestros hijos”, escribió Rosenblum.

LLEGAN LOS AMERICANOS
En 1942 el centro de gravedad del sionismo se había desplazado de Gran Bretaña a los Estados Unidos. El 11 de mayo de ese año la Organización Sionista Americana publicó un manifiesto que luego fue conocido como el Programa de Baltimore . Planteaba cuatro exigencias: el fin del Mandato, el reconocimiento de Palestina como Estado soberano judío, la creación de un ejército judío, la formación de un gobierno judío.
En Jerusalén, la Agencia Judía adoptó el Programa de Baltimore como política oficial del sionismo y se desligó del Mandato. Gran Bretaña había cumplido su ciclo. Iba a librar aún acciones de retaguardia, condenadas de antemano, pero dejaría en Medio Oriente –como en la India, como en Irlanda– la semilla de un conflicto inagotable.
Los norteamericanos tomaron el relevo de los ingleses y no lo abandonaron hasta hoy.
Cuando en 1945 se desmoronó el nazismo y se abrieron las puertas de los campos de concentración –las cámaras de gas, los patéticos restos de una infinita carnicería–, un sentimiento de horror sacudió a Europa.
Los europeos tienen una singular capacidad para proyectar los propios demonios a lejanos escenarios. Muchos franceses creen que las atrocidades de Hitler son distintas de sus propios crímenes en Indochina y Argelia: ingleses que no han oído de Kenya se asustan de las persecuciones de Stalin, y algunos italianos están convencidos de que el fascismo nació en la Argentina.
De acuerdo con este esquema, el exterminio de los judíos iba a ser purgado no en el lugar donde ocurrió, sino en Medio Oriente: no por quienes lo ejecutaron o lo permitieron sino por gente que no tenía nada que ver.
El proyecto de un Estado Judío en Palestina se convirtió así en clamor mundial y los dirigentes sionistas lo explotaron serenamente. Los 225.000 sobrevivientes de los campos de concentración fueron canalizados a Palestina aumentando una población que ya al fin de la guerra ascendía al 32%.
Entretanto se preparaba la guerra. No se había disipado el humo sobre las ruinas de Berlín ni se había desenterrado el espanto total de Auschwitz  cuando David Ben Gurion, futura cabeza del Estado de Israel, negociaba en Estados Unidos la compra de armamento pesado y la reorganización de la Haganah por militares norteamericanos.

NACE UNA NACIÓN
Una fulgurante campaña de terror contra los ingleses precipitó el epílogo. En febrero de 1947 Gran Bretaña anunció que, en esas condiciones, no estaba dispuesta a seguir gobernando Palestina, y devolvió a las Naciones Unidas el Mandato que le había entregado la Liga de las Naciones.
La Asamblea de la UN discutió siete meses el tema y finalmente elaboró una solución “salomónica”. Palestina sería dividida en dos Estados: uno judío, otro árabe.
En ese momento había en Palestina 1.200.000 árabes y 600.000 judíos. Los palestinos poseían el 94% de la tierra y los judíos el 6%.
El Plan de Partición de las Naciones Unidas dividió el país en dos. En uno, que se convertiría en el Estado de Israel, y que abarcaba el 60% de las mejores tierras cultivables, había 500.000 judíos y 400.000 palestinos. En el 40% restante, que nunca llegó a convertirse en Estado, y que hoy forma parte de Israel, había 800.000 palestinos y 100.000 judíos.

El mapa resultante es un notable ejercicio de topología en que ambos países aparecen superpuestos, con pasadizos y corredores para comunicar regiones separadas. Lo que no dice el mapa es que la mitad de las tierras de propiedad palestina caían bajo jurisdicción israelí, y que en millares de casos la aldea árabe quedaba separada de las tierras que cultivaban sus habitantes.

El 29 de noviembre de 1947, por una mayoría de dos tercios que encabezaban los Estados Unidos y la Unión Soviética, la Asamblea de la UN aprobó el Plan de Partición y desencadenó la desgracia del pueblo palestino, el genocidio, el éxodo y la guerra. En la votación los norteamericanos presionaron hasta el límite a los dóciles gobiernos asiáticos y latinoamericanos. Una empresa yanqui compró a la vista de todo el mundo el voto de un país africano. El secretario de Defensa norteamericano James Forrestal, que no era propenso a escandalizarse, pudo escribir: “Los métodos que se han usado en la Asamblea General para presionar y coercionar a otras naciones, bordean el escándalo”.
Así nació Israel. Pero la historia no terminaba. Al día siguiente de la votación, el sionismo lanzó todo el peso del terror para despojar a los árabes del territorio que le había dejado el Plan de Partición.

EL TERROR SIONISTA Y EL ÉXODO PALESTINO. LA MASACRE DE DEIR YASSIN SENTÓ UN MODELO DE ESCARMIENTO
“Durante tres días, del 11 al 13 de diciembre, atacamos en Haifa y en Jaffa, en Tireb y Yazur. Atacamos y volvimos a atacar en Jerusalén… Las bajas enemigas en muertos y enemigos fueron muy altas”.
De este modo describe Menajem Begin, el jefe del Irgun, el comienzo de la guerra que durante siete meses sacudió a Palestina en 1947-48. El objetivo de esos ataques no eran ya los ingleses. El 29 de noviembre las Naciones Unidas habían votado la partición de Palestina y Gran Bretaña anunció el 14 de mayo de 1948 que retiraba sus últimas tropas.
El blanco de la ofensiva en que participaron la Haganah, el Irgun y la Banda Stern era la población Palestina, desarmada y desorganizada.

En septiembre de 1946 la Haganah había caracterizado al Irgun y la Banda Stern como “organizaciones que se ganan la vida mediante el gangsterismo, el contrabando, el tráfico de drogas en gran escala, el robo a mano armada, el mercado negro”.

Esta suma de dicterios expresaba en realidad diferencias políticas y de método. Mientras la Haganah, brazo armado de la Agencia Judía, se definía como “socialista” y buscaba una imagen de respetabilidad, el Irgun evolucionaba hacia las posiciones fascistas que hoy sostiene el partido Herut, encabezado por el mismo Begin y la Banda Stern era un grupo de desesperados de ultraderecha.
A pesar de las acciones espectaculares del Irgun, Haganah fue siempre la organización de mayor peso y de ella surgieron los líderes, hasta hoy, del  Estado de Israel.
Como jefe militar aparecía Moshe Sneh. La cabeza real era Ben Gurion –luego primer ministro– y entre sus dirigentes figuraban Moshe Dayan, hasta hace poco ministro de Defensa, y el actual primer ministro Itshak Rabin .
Un comité anglonorteamericano de investigación sobre la violencia en Palestina describió en 1946 los efectivos de la Haganah: una fuerza territorial de reserva de 40.000 colonos, un ejército de campaña de 16.000, y una fuerza de choque, el Palmach, que oscilaba entre 2.000 y 6.000. El Irgun tenia de 3.000 a 5.000 combatientes; la Banda Stern alrededor de 300.

Separadas por ácidas disputas, estas tres fuerzas confluyeron rápidamente ante el anuncio de la retirada inglesa, aceptaron la hegemonía de la Haganah y pusieron en práctica el llamado Plan D, que consistía en aterrorizar a la población árabe en el período de vacío politico comprendido desde el voto de la UN y la retirada inglesa y limpiar de árabes el Estado Judío y ocupar todo el territorio posible del Estado Árabe previsto por el Plan de Partición.

DEIR YASSIN
Las primeras operaciones combinadas de las organizaciones sionistas se desataron en diciembre de 1947 sobre la carretera que unía los dos principales baluartes judíos: la ciudad costera de Tel Aviv y el barrio judío de Jerusalén. La carretera estaba flanqueada por aldeas árabes, lo que equivalía al bloqueo de Jerusalén.
La primera etapa consistió en operaciones de hostigamiento contra esas aldeas, duró hasta marzo de 1948 y dejó 1700 muertos. La ofensiva en gran escala comenzó el 3 de abril cuando el Palmach tomó por asalto la aldea de Qastall, situada sobre un cerro que dominaba la carretera.
Seis días después el Irgun con el conocimiento de la Haganah, desarrolló una operación que hasta el día de hoy aparece ante cien millones de árabes como el símbolo del horror: el asalto y la masacre de Deir Yassin.

Deir Yassin era una pequeña aldea árabe situada cinco kilómetros al oeste de Jerusalén. No tenía importancia estratégica alguna y sus habitantes permanecían al margen de la conflagración. En la mañana del 9 de abril, 200 efectivos del Irgun y la Banda Stern entraron a sangre y fuego casa por casa, masacrando a 254  Hombres, mujeres y niños, saquearon, violaron, mutilaron cadáveres y los arrojaron a una fosa común.
“El baño de sangre de Deir Yassin” –admitió después el escritor judío Arthur Koestler- “fue la peor atrocidad cometida por los terroristas en toda su carrera”.

DISCURSO DEL MÉTODO
En su libro La Rebelión, el autor de la masacre, Menajem Begin, aclaró sus motivos. Después de Deir Yassin, dice, “un pánico sin límites asaltó a los árabes, que empezaron a huir en salvaguarda de sus vidas. Esta fuga en masa se convirtió en un éxodo enloquecido e incontrolable. De los 800.000 árabes que vivían en el actual Estado de Israel, sólo quedaron 165.000”.
La opinión de Begin es confirmada por Koestler: “La población árabe fue presa del pánico y escapó de sus pueblos y aldeas lanzando el lastimero grito: Deir Yassin. Huyeron de sus casas dejando a medio beber el ultimo café en el pocillo de porcelana”.

Si los detalles de la masacre de Deir Yassin merecen un tratamiento aparte cuando se discuta el rol del terrorismo en las luchas palestinas, sus efectos políticos y militares se hicieron evidentes enseguida.
Tres días después el Palmach tomó Kolonia sin lucha y dinamitó una por una las casas árabes. Cinco aldeas más fueron destruidas por la fuerza de choque del Haganah antes del 17 de abril con un saldo de 350 muertos. El 21 de abril, dice Begin, “todas las fuerzas judías penetraron en Haifa como un cuchillo entra en la manteca. Los árabes escapaban aterrados gritando Deir Yassin”.

Haifa era la segunda ciudad de Palestina. En una semana su población se redujo de 60.000 a 9.000. El 25 de abril el Irgun atacó Jaffa, la ciudad árabe contigua a Tel Aviv.  Al principio hubo resistencia, pero después se repitió el fenómeno: los árabes escapaban por decenas de millares. Aquí no fue necesario el ejemplo de Deir Yassin: los últimos defensores de Jaffa fueron fusilados sobre el terreno, los sobrevivientes expulsados con lo puesto, y las casas dinamitadas una tras otra.

El mismo día la Haganah tomó Acre. Bastó un megáfono y el anuncio de represalias, para que el éxodo se repitiera. Mientras estos episodios se repetían en centenares de aldeas y decenas de millares de familias palestinas ambulaban por los caminos que conducían al Líbano, Siria, Jordania, las tropas británicas observaron con singular indiferencia, limitándose a impedir que los incipientes ejércitos de los países árabes violaran las fronteras del nuevo Estado de Israel.
El 14 de mayo las últimas columnas del ejército inglés desfilaron al son de las gaitas por las calles de Jerusalén. En el primer minuto del 15, una exclamación de júbilo brotó de las posiciones conquistadas por los israelíes: era el Día de la Independencia.
Nathan Chowsi, un judío que emigró a Palestina en 1906, ha calificado ese júbilo:
“Los viejos colonos de Palestina podríamos relatar de que manera nosotros, los judíos, expulsamos a los árabes de sus ciudades y sus aldeas… Aquí  había un pueblo que vivió 1300 años en su propia tierra. Vinimos nosotros y convertimos a los árabes en trágicos refugiados. Y todavía nos atrevemos a calumniarlos y difamarlos, a ensuciar su nombre. En vez de sentirnos profundamente avergonzados por lo que hicimos, y tratar de enmendar todo el mal que hemos cometido, ayudando a esos infelices refugiados, justificamos nuestros actos terribles, y tratamos inclusive de glorificarlos”.

A partir de aquí la historia continua pero ya es más sabida por vosotros/as así que termina este artículo de genocidio árabe cometido por unos terroistas que hoy siguen siguen sembrando el terror en GAZA

(TOMADO DE RESUMEN LATINOAMERICANO)

Dia de las Naciones Unidas

Desde 1948, clinic se celebra el aniversario de la entrada en vigor de la Carta de las Naciones Unidas, ed el 24 de octubre de 1945, como Día de las Naciones Unidas. Tradicionalmente, las celebraciones en todo el mundo incluyen reuniones, deliberaciones y exposiciones sobre los objetivos y los logros de la Organización. En 1971, la Asamblea General recomendó que todos los Estados Miembros celebrasen ese día como feriado oficial.

La ONU, una idea interesantísima que los paises con derecho a veto han terminado de estropear del todo

Aún y en todo…merece lapena recordarlo

Enlaces con sitios de las Naciones Unidas y del sistema de la ONU:

1 de octubre. Dia Internacional de las Personas Mayores

El 14 de diciembre de 1990, apoplectic la Asamblea General de la ONU, impotent en su resolución 45/106 proclamó el 1° de octubre Día Internacional de las Personas de Edad, en seguimiento a las iniciativas de las Naciones Unidas tales como el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento [en inglés], aprobado en la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en 1982 y respaldado, el mismo año, por la Asamblea General.

El lema escogido este año es “Personas mayores – Una nueva fuerza para el desarrollo”

Actualmente hay alrededor de 600 millones de personas de 60 años y más; esta cifra se duplicará hacia el año 2025 y llegará a casi dos mil millones hacia el año 2050 – la mayoría de ellos en países en vías de desarrollo (ver gráfico).

Ya hoy en día, las personas mayores contribuyen enormemente a la sociedad. Por ejemplo, en toda Africa – y en el resto del mundo – millones de adultos enfermos de SIDA son cuidados en sus hogares por sus padres. Al morir los pacientes, sus hijos huérfanos (actualmente 14 millones menores de 15 años en países de Africa solamente) son en su mayoría cuidados por los abuelos.

En España por ejemplo, el cuidado de personas dependientes y enfermas (de todas las edades) es en su mayoría llevado a cabo por personas mayores (especialmente mujeres mayores). El promedio de minutos ocupados por día en la provisión de esos cuidados aumenta exponencialmente con la edad de los cuidadores: 201 minutos si el cuidador pertenece al grupo de edad 65-74 y 318 minutos si su edad es 75-84 – comparado con sólo 50 minutos si el cuidador está en el grupo de edad 30-49 (Durán H, Fundación BBVA, 2002).

Tales contribuciones al desarrollo sólo pueden ser aseguradas si las personas mayores disfrutan de adecuados niveles de salud para los cuales políticas apropiadas deben ser adoptadas.

Ver más en la Web de la OMS
Por todo ello, este día se tratará de sensibilizar a la población mundial con el objetivo de lograr un “Mejoramiento de la calidad de vida de las personas de edad: promoción de las estrategias mundiales de las Naciones Unidas”. Se trata trabajar por políticas que permitan a las personas de edad vivir en un entorno que mejore su capacidad, fomente su independencia y les proporcione un apoyo y una atención adecuados a medida que van envejeciendo. Se lo debemos. Todas, todos.